Grito
Cae una lágrima sobre un rostro que no eligió ser noche.
Ella (tan frágil) magullada por el eco escucha su propia voz.
Es un murmullo.
Alguien le grita a diario la palabra deforme y se la estampa
en la espalda como el granjero a su rebaño.
La decisión es un campo de batallas
(cualquier hora parece destinada al sacrificio).
El corazón sepultado en una nube se desborda ahora
(ella nunca supo morir después de cada aguacero).
Silencios
I
Suena la alarma / la apago y escondo mi cuerpo / no quiero ser descubierta / hoy es día de bochornos / de humor que sube y baja.
Hoy mis ovarios no sangran / y me encierro en sombras y me hablo / extiendo los brazos (quizás la meditación resulte) / pero sudo ríos que no enfrían el fuego en mi cabeza y cuello (recuerdo los tomates rojos de mis padres).
Nadie me ha encontrado hoy.
II
Dentro de la cápsula no hay riesgo / y huele a dulce aroma / a vías libres / aunque también huele a ermita / a cabaña sorda / a cueva sin eco.
Ahí me he quedado recogida / esperando la desnudez de las sendas.
III
Allá a lo lejos alguien canta / el silencio se parte en pedazos / rota la inercia de la boca / yo me guardo entre páginas / soy el dedal y la aguja / soy mi madre bordando silencios no partidos.
IV
Me abrazo a un árbol para no asfixiarme / suspiro ante una página que imita el sonido de un diario / y al romper la noche oro y me desvelo entre fantasmas. / Echo de menos el romance entre la palabra y el gesto / ¿qué será de mi semblante completo?
- Poemas de Madelyn Valencia - miércoles 11 de mayo de 2022


