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Friedrich Hölderlin: entre poesía y sentido de la vida

domingo 20 de diciembre de 2020
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Friedrich Hölderlin
Los escritos de Hölderlin influirán en las letras europeas, básicamente en la estética romántica. Retrato de Franz Karl Hiemer (c. 1792)

La pandemia del Covid-19 no le permitió a Alemania, la tierra natal del poeta lírico Johann Christian Friedrich Hölderlin, celebrar los 250 años de su nacimiento, el 20 de marzo de 1770 en Lauffen am Neckar. Sin lugar a dudas nos encontramos ante una de las principales figuras del Romanticismo alemán.

Hölderlin, el poeta loco que vivió aislado por 36 años en una torre, lo que no fue para nada impedimento que su obra se esparciera por Alemania y el mundo. Su infancia estuvo marcada por la muerte de su papá y posteriormente la de su padrastro. En sus años adolescentes estudio Teología y mantuvo contacto con dos extraordinarios filósofos que marcarán su futuro: Hegel y Schelling.

Hölderlin, en su poema “Visión”, nos muestra tintes del nacimiento romántico que exaltaba la Naturaleza en armonía con el hombre.

Lo anterior lo llevará a inclinarse por estudios filosóficos, temáticas que se verán presentes posteriormente en su obra lírica, al igual que específicamente la filosofía y literatura griegas en la totalidad de sus escritos. A partir de la filosofía griega concibe la teoría de la Armonía en unidad con la Naturaleza, que plasma en su obra denominada La muerte de Empédocles, el gran filósofo griego presocrático.

Su familia deseaba que tomara el camino religioso, sin embargo escogió estudiar Humanidades. Cuando se mudó a la ciudad de Jena, en el estado de Turingia, urbe que en 1800, junto a la de Weimar, del mismo estado, se convertirá en el centro cultural de Alemania, se vinculó a grupos de filósofos y escritores, como Johann Wolfgang von Goethe, el filósofo Johann Gottlieb Fichte y el poeta y dramaturgo Johann Christoph Friedrich Schiller, quienes junto a Goethe serán considerados los dramaturgos más importantes de Alemania.

Schiller lo motivó y publicó partes de su libro Hiperión o el eremita en Grecia. Lentamente se comienzan a dar a conocer los primeros brotes del Romanticismo, buscando ocupar el lugar del Clasicismo que imperaba en el mundo cultural europeo. Hölderlin, en su poema “Visión”, nos muestra tintes del nacimiento romántico que exaltaba la Naturaleza en armonía con el hombre y valoraba el paisaje regional:

Oscura, cerrada parece a menudo la interioridad del mundo.
Sin esperanza, lleno de dudas, el sentido de los hombres.
Mas el esplendor de la naturaleza alegra sus días.
Y lejana yace la oscura pregunta de la duda.

El Romanticismo opone el concepto del sentimiento y lo irracional. El saber ya no se funda solamente en la razón sino también en el sentimiento, en lo inconsciente y oculto, y en el amor como gran fuerza movilizadora.

El poeta irá padeciendo problemas mentales. Entra a trabajar a la casa del banquero Gontard y se enamora de la esposa de éste; Susette, quien se hará presente siendo la inspiradora de sus “Poemas a Diotima”. Un amor imposible pero correspondido que lo lleva a terminar de escribir Hiperión o el eremita en Grecia; iniciará La muerte de Empédocles, una obra de teatro, tragedia, escrita en verso y en forma monologal; escribirá tres versiones sucesivas y distintas de la obra, que quedó inacabada.

En ella están presentes sus mejores poemas líricos con dedicatoria a su amante:

¡Nuestro cielo durará!
Antes ya de verse, nuestras almas,
Ligadas por sus insondables honduras,
se habían reconocido.

La poesía fue el ser de Hölderlin y recorrió ese, su sendero, que lo llevaría a un mundo superior.

Al fallecer su amor el 22 de junio de 1803, sus problemas mentales aumentan y su amigo el diplomático Isaak von Sinclair lo interna en 1806 en una clínica siquiátrica. Pasaron meses y estuvo en varias clínicas hasta que es declarado enfermo incurable. El ebanista Ernest Zimmer, quien era su admirador y un entusiasta lector de Hiperión, lo lleva a su casa y lo ubica en una torre cuya construcción data del siglo XIII, la que fuera restaurada y que poseía una hermosa vista al río Neckar.

Allí sería visitado por amigos, pese a estar recluido. Será prolífica su escritura utilizando el seudónimo Scardanelli. El poeta decía que era su alter ego, que le permitía hablar solo y contemplar la naturaleza, a la que dedicaba poemas ensoñados en su desvarío. Sus escritos influirán en las letras europeas, básicamente en la estética romántica, y con el tiempo su nombre crecerá de una manera impresionante.

La poesía fue el ser de Hölderlin y recorrió ese, su sendero, que lo llevaría a un mundo superior, tratando de encontrar, quizás, el sentido de la vida como nos lo presenta “el poeta loco de la torre” en “vida más elevada”:

Puede así el hombre conocer entonces el sentido de la vida.
Nombrar su meta lo más alto, lo más elevado.
Saber que uno es el sentido de la humanidad y de la vida.
Considerar que el más alto sentido es la más noble vida.

Washington Daniel Gorosito Pérez
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