Es indignante que aún existan certámenes para los que hay que enviar los manuscritos por correo, en papel (y no una copia ni dos, ¡cinco!). ¿Esta gente no ha oído hablar de la huella de carbono?, ¿del uso del papel?, ¿del medio ambiente?
Entre todos deberíamos frenar esto, pero mientras existan participantes que traguen, seguirán haciéndolo. Curiosamente este mismo ayuntamiento organiza un certamen de cartas de amor y ese sí permite envíos por internet. Es de locos.

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