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Compañero de ocio

sábado 21 de marzo de 2020
“Gabinete del ocio”, de Fedosy Santaella
Gabinete del ocio, de Fedosy Santaella (abediciones, 2019).

Gabinete del ocio
Fedosy Santaella
Ensayo
abediciones
Caracas (Venezuela), 2019
ISBN: 978-980-244-934-7
190 páginas

Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones.
Sócrates

Luego de haber incursionado exitosamente tanto en el cuento como en la novela y la poesía, el escritor venezolano Fedosy Santaella nos presenta un libro de ensayos titulado Gabinete del ocio (abediciones, 1999).

La idea que tenemos de un gabinete es la de un mueble o lugar reservado especialmente para guardar o depositar en forma segura todo aquello que, de alguna u otra manera, tiene significativa importancia para la persona. Puede tratarse de prendas, fotografías, pinturas, documentos o, como en este caso, de palabras.

El libro que Santaella nos ofrece en esta oportunidad reúne un total de treinta y cuatro ensayos (más un texto adicional) sobre temas variados, entre los que podemos mencionar: crítica de literatura y de cine, historia, el tatuaje, biografías o anécdotas de personajes bastante disímiles y particulares (algunos de ellos castigados por el infortunio) como Boris Vian, William Seabrook, Johnny Cash, Batman. A pesar de la heterogeneidad existente en los temas y en los protagonistas, parecieran estar unidos por una inaudible, secreta melodía.

Este Gabinete del ocio es un boleto que nos garantiza la realización de una serie de expediciones inteligentes hacia diversos destinos y épocas: Caracas, Estados Unidos, Japón, Puerto Cabello; la gélida, enigmática Islandia o la Europa del siglo XIX. Una característica resaltante en este libro es que los ensayos son abordados de manera tal que pareciera como si el autor conversara directamente con los lectores, en un confortable salón de clases, empleando el análisis y la síntesis de manera acertada. Aparte de entretener por su frescura y los detalles integrados en cada tema sirven, igualmente, para conocer un poco más sobre el mundo y ampliar los temas de conversación.

Gabinete del ocio es un libro que seduce, de esos que atrapan desde las primeras páginas, y usted deseará tenerlo como compañero en los momentos de relajamiento, de sosiego, para cuando sienta la urgente necesidad de alejarse, al menos durante algunas horas, del agobiante entorno que lo envuelve, estableciendo ese diálogo silencioso que se crea entre el texto y el lector. Quizá no querrá llegar pronto hasta el final, para no dejar atrás (pero no en el olvido) a quienes fueron sus cómplices fieles y silenciosos.

El cerebro es el gabinete de la memoria. Y a él acude el autor, en algunas ocasiones, para hablarnos de intimidades; específicamente nos referimos a las páginas dedicadas a Hugo y a Anita, un gato y una gata que fueron sus mascotas; de los waffles que despiertan un recuerdo especial pero, sobre todo, para moldear las sentidas líneas dedicadas a la memoria de su padre. Sin embargo, no debemos pensar que por ello esta es una publicación donde predomina lo autobiográfico.

Si prefiere los temas polémicos, en los cuales podrá o no estar de acuerdo con los argumentos presentados, entérese de por qué el escritor afirma que “leer Pedro Páramo es entender que Cien años de soledad es hija de Rulfo, algo así como una versión light de su obra maestra”. El Nobel colombiano llegó a reconocer que la obra de Juan Rulfo le señaló el camino que debía transitar para escribir sus libros.

Recomiendo ampliamente la lectura del ensayo titulado “Las uñas de Borges”. En él, Santaella nos presenta una manera un tanto diferente de ahondar en la obra, la vida y hasta la muerte del inagotable argentino y permitirá conocer, además, la relación existente entre Borges, Kafka y la mitología escandinava.

El libro cierra con “Distracciones en torno al cuento”. En esta parte, el autor expone una serie de reflexiones (veintiséis en total), formuladas en frases cortas y certeras, como si fueran dardos, sobre la estructura y los componentes del cuento. Son opiniones resultantes de su amplia experiencia como lector y escritor, como docente e investigador. Entre ellas, podemos destacar las siguientes: “El cuento es como la magia: un truco bien preparado”. “Después de escribir un buen cuento, el silencio”. O bien: “Atesora cuentos como si atesoraras recuerdos”.

Según Mark Twain, “el secreto de ir hacia adelante es empezar”. Sospechamos que luego de este primer sólido paso hacia adelante dado por Fedosy Santaella con Gabinete del ocio, seguirán otros pasos importantes en este género tan rico y exigente como es el ensayo.

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