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Mauritania es un país con nieve, poemario del argentino Carlos Juárez Aldazábal

viernes 5 de febrero de 2021
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“Mauritania es un país con nieve”, de Carlos Juárez Aldazábal
Mauritania es un país con nieve, de Carlos Juárez Aldazábal (Algaida, 2019). Disponible en Amazon

Mauritania es un país con nieve
Carlos Juárez Aldazábal
Poesía
Algaida Editores
Sevilla (España), 2019
ISBN: 978-84-9189-286-1
90 páginas

La obra: de poéticas y cartografías

Un jurado integrado por los poetas españoles Antonio Colinas, Raquel Lanseros y Manuel Rico le otorgó en 2019 el XLIII Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún al poemario Mauritania es un país con nieve, del argentino Carlos Juárez Aldazábal, publicado en noviembre de ese mismo año por Algaida Editores.

Una de las voces máximas de la desigual generación poética argentina de la década del ‘90, Juárez Aldazábal crea y recrea en esta galardonada colección de sus trabajos un recorrido geográfico que se aparta de la idea de representación, para introducirnos en una versión poética del Bildungsroman. Pero mientras que la novela de aprendizaje ofrece un largo viaje hacia la madurez, en el caso de Mauritania es un país con nieve la madurez estilística del autor se muestra más que evidente y es ella misma la que lo conduce a examinar a su sí mismo presente y a sus identidades anteriores, al tiempo que recorre escenografías y situaciones actuales y del pasado que reelabora para conformar las visiones de un yo poético donde lo interior y lo exterior no se hallan en compartimientos estancos, sino que poseen una capilaridad que los atraviesa y une.

Los paisajes y las circunstancias que recorre la voz poética del autor se fusionan sin desorden, con una exactitud que habla de la pericia de Juárez Aldazábal para manejar y controlar todos los recursos discursivos de los que dispone, a fin de que un paisaje refleje una instancia interior y paralelamente, una coyuntura anímica emplee como espejo un recorte del entorno. Esta capacidad —que Juárez Aldazábal sabe muy bien cómo proyectar hacia el pretérito— habla de un raro don que posee el autor: su inteligencia poética, su idoneidad en cuanto a poder evocar, aludir y eludir a fin de subrayar por incompleta enunciación o por inconclusa ausencia un núcleo de sentido que conoce y domina. Es allí cuando comprendemos que quienes estamos haciendo el viaje de aprendizaje o formación, al estilo del Bildungsroman, somos nosotros, sus lectores.

La voz de Carlos Juárez Aldazábal es la del joven maestro que nos llama desde la meta, ya de pie sobre ella y seguro de sí mismo y del completo universo que alzó delante de nosotros.

 

El autor

Carlos Juárez Aldazábal nació el 4 de junio de 1974 en Formosa, capital de la provincia homónima, República Argentina, donde permaneció apenas durante siete días; se crió en Salta, capital, a su vez, de la provincia del mismo nombre, y reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es doctor en Ciencias Sociales, magister en Comunicación y Cultura, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires, donde es docente del Seminario de Cultura Popular y Masiva y del Taller de Expresión I, cátedra Klein (carrera de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales). En el género ensayo es coautor, junto a Julieta Mira, del volumen Reconstruir el tejido social: la trama de Palermo Viejo (Editorial Corregidor, 2003); en 2009, a través de Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, aparece El aire estaba quieto: cultura popular y música folclórica (Primer Premio de Ensayo del Fondo Nacional de las Artes). Ya el Fondo, en 2002, le había otorgado la Beca Nacional de Investigación Literaria con el tema “Literatura y Deporte. ‘Penúltimo poema del futbol’ de Bernardo Canal Feijóo”. Por su poética obtuvo, entre otros, el Premio Alhambra de Poesía Americana (Granada, España), el Primer Premio Regional de Poesía (NOA) de la Secretaría de Cultura de la Argentina y el Primer Premio del II Concurso “Identidad, de las huellas a la palabra”, organizado por Abuelas de Plaza de Mayo. Además de participar como expositor en jornadas y congresos, ejerce el periodismo cultural y coordina el Espacio Literario Juan L. Ortiz en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Fue incluido en las antologías Los poetas interiores (una muestra de la nueva poesía argentina), compilación a cargo de Rodrigo Galarza (Amargor Ediciones, Madrid, España, 2006); Poesía joven del noroeste argentino, compilación a cargo de Santiago Sylvester (Fondo Nacional de las Artes, 2008); Poéticas al encuentro: poesía argentina y libanesa contemporánea, compilación a cargo de Edgardo Zuain y Sabah Zouein (Editorial Tantalia, 2008). Publicó los poemarios La soberbia del monje (1996), Por qué queremos ser Quevedo (1999), Nadie enduela su voz como plegaria (1ª edición: 2003; 2ª edición: 2017), Heredarás la tierra (2007), El caserío (2007), El banco está cerrado (2010), Hain: el mundo selk’nam en poesía e historieta (2012), Piedra al pecho (1ª edición: Valparaíso Ediciones, Granada, España, 2013; 2ª edición: Grupo Editorial Kipus, Cochabamba, Bolivia, 2014), Las visitas de siempre (2014) y Camerata carioca (2017).

 

Así escribe Carlos Juárez Aldazábal

La ferocidad en Mauritania

Mi musa distante
pasea su hermosura
…………..por mi asombro:
reina de Mauritania,
orilla imposible,
otoño en primavera.

Su blancura
es delicada
para mi torpeza
y no evito
sonrojarme:
grotesco animal
que nada puede
ante la perfección
…….de sus formas.

He soñado con su cabellera
implorando piedad,
pero la ferocidad
…………………no se apiada
y sólo he conseguido
un filo apacible
………………para mi reposo:
cabeza separada de su cuerpo,
alimentada por conservas.

Sin embargo
bastaría un gesto.
Sin embargo,
el miedo de la muerte del amor
no son palabras
………………..que vengan al caso.

Aquí,
el miedo es al amor,
……………a las palabras,
laberinto de nieve
que no encuentra salida,
acto de expiación
………….de la hermosura…

Reina de Mauritania
aquí está tu cantor, tu desdichado.

 

Magia

Hacer la palabra
como se hace el fuego,
hacer una nube
con el color del sol,
una forma de agua
para que sueñen peces,
un resplandor, una promesa.

Hacer la palabra
para vencer la muerte,
esa manzana roja,
esa boca ofrecida,
ese silencio justo
sin luces ni canciones,
ese barco que pasa y que te lleva,
tan lejos del murmullo
……………………………….de los vivos,
de los versos leídos,
de los versos que fuiste,
cuando llega la lluvia y todo nace.

Luis Benítez