Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Poemas

viernes 4 de agosto de 2017

¡Comparte esto en tus redes!

De la serie Poesía joven de Venezuela
Con selección de Gabriela Rosas

Día: Domingo

Los domingos como todos los días amanezco con la ausencia de la levedad, escuchando mi eco en toda la casa,
recordando que no hay confesionario ni hostia que puedan salvarme.
Tal vez nací un domingo, el más silencioso, el más solitario.
El domingo como atisbo de mi vida, como presagio, herida o como costra.

Domingo como día de resurrección y de muerte. Domingo para cuestionarme si Dios quiere que vivamos con un sentimiento de culpa perenne.
Domingo para recordar a quien no me quiso.

Domingo. Domingo. Domingo. Siete veces por semana domingo.

 

Padre

El dios me vio gimiendo con el rostro humedecido; le pregunté si él también era como los padres que no aman, si me dejó en la tierra para dejarla salada. Si su plan era que yo hiciera los océanos.

No hubo respuesta.

Ahora, desde que perdí mi fe mi cuerpo ha permanecido inmóvil. Claudico de mil maneras, dejo la oración a medias. Ahora sólo comulgo con las bestias. Sé que me castigarás. Me estoy doblegando, señor. Crucifícame, y déjame sin resurrección.

 

Sin

Amenazabas con volcarme, con dejar la casa vacía. Sin un plato. Sin una foto. Sin un cd de Spinetta para recordarte. Me lo habías advertido cuando me entregaste el amor a puñaladas.

No se abrían los brazos por completo, las palabras temblaban en conversaciones silenciosas, pero dime, querido, si no me lo habías advertido. Empezaste a huir como si realmente fueras a salvarte, yo hui hacia el desapego y todavía estoy fallando. Rasguño las heridas mientras no creo en finales felices.

 


 

A mamá le gustaba el café sin azúcar,
y así era ella.

Yo la amaba, y ella era amarga.

Ella creía que yo nunca sabía nada,
pero siempre supe todo.

Yo la amaba y ella era amarga.

Su intento fallido de suicidio.

El café suicida nunca la amó,
y yo que la amé tanto
no fui más que café
con azúcar.

 

Nube de gas

Irremediablemente
Sé cuándo voy a llover.

Cuando voy a llover es porque mis nubes se condensan y me desgarran
Ellas inundan esta ciudad ya desahuciada
humedezco el cementerio llorando a todos estos muertos
………………………………………………………………grisáceo el cielo

…………………………….[Lluevo]

Lluevo todos los días
para recordar la desgracia

…….de ir
…………………perdiendo
………………………..tantos hijos.

 


 

A veces
mis poemas tienen forma
de fusil
y me apuntan
…………………me disparan.

Últimas entradas de Eva Tizzani (ver todo)
  • Poemas - viernes 4 de agosto de 2017

¡Comparte esto en tus redes!