Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Poemas

viernes 8 de septiembre de 2017

¡Comparte esto en tus redes!

De la serie Poesía joven de Venezuela
Con selección de Gabriela Rosas

He caminado por caminar
pero no pude estar quieto
y seguir conmigo.

Voy cargando la cruz
del que hace piruetas en el aire
del mago malo y su truco fácil.

Te lo pido, ven,
háblame, no me dejes pensar.

Me sueño diferente
me sueño
me sueño
porque lo único que hago es soñar

Entonces tengo la pesadilla
todo lo confundo con la vida
lo que soy se desplaza
entre la fantasía de soñar
y la pesadilla de vivir.

Cuál es el reducto de vida que me queda
cuando de alguna manera
intento salir del soliloquio.

Mejor déjame en silencio
busco la manera de apagarme.

 


 

Torre de Babel

Edificio enorme
donde todas las construcciones caben.
“Si modificamos el relieve
el edificio se mantendrá”.
Se harán llevaderas
las vidas de los obreros
que los construyen.
edificios
en donde trabajan día y noche
en la fabricación de conductas, pensamiento, materiales.

No quiero modificar una mentira por otra
toda construcción
todo esquema
es falso.

Déjame a solas en la base de los edificios
donde aún sobrevive la yerba
y la sombra gigante
no muestra la fantasía de los obreros que sueñan.

 


 

Ese hombre ignoró las horas
y lo agarró la noche
hundido en el sopor y la bruma de la madrugada.

Y abrió los ojos, vio la luna y se dijo:

Yo soy el tonto de las culpas
el que las merodea
las toca y sufre
pero a su vez vuelve a ellas
alegre
como si viera una mujer
de grandes pechos
y ésta me humillara.        

Tan comunes son estos hombres
sin embargo el ego es un saco
pesado que lleva un perro lastimero
cuya baba chorrea.
Cabizbajo
arrastra sus pies poco a poco hacia el barranco
porque el tonto de las culpas
sueña con su rescate
y al ver que nadie lo sujeta
retrocede y tararea por el camino

Yo soy el tonto de la culpa
ella tiene grandes pechos
y voy hacia ella soy su creyente
Y tengo miedo de que me deje
Y verme así, ligero, sin la menor importancia
como todos los hombres.

 


 

Nos sentamos en una mesa él, ella, ellos y yo
cada pronombre es un sufrimiento estúpido.

Las sillas están vacías
nadie se sienta
estoy con él, ella, ellos y yo.

 


 

Hago círculos en la arena
cada uno significa
una forma de mí

Las formas en que me repito, me duplico, me extralimito

El sol está alto
y mi cuerpo tirado en la playa
se contempla

El oleaje disuelve los círculos
todo está acabado
y no sé ahora por dónde comenzar.

Últimas entradas de Jhon Rivera Strédel (ver todo)
  • Poemas - viernes 8 de septiembre de 2017

¡Comparte esto en tus redes!