Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Cinco poemas de Diana Moncada

viernes 9 de marzo de 2018

¡Comparte esto en tus redes!

De la serie Poesía joven de Venezuela
Con selección de Gabriela Rosas

Hoy los dedos me tiemblan

Hoy los dedos me tiemblan
como si dudaran de la existencia del cuerpo erecto de dios
como si la niebla no fuese la cama amplísima
donde el sueño muerde los ojos apaciguados del día
(el día que se mueve como un pez albino
en las manos de un niño que se cuelga)
Hoy los dedos me tiemblan
no saben no entienden no ven
dónde quedó el tacto de los ángeles enfermos
Hoy sus huesos simulan el lenguaje de las ramas en invierno
Hoy no sé no entiendo no veo
Mis dedos tiemblan
y el sol blanquísimo se derrama sobre nuestras escamas borrándonos.

 

La leche de Antares

Tu cuerpo es el tragaluz de Antares
a través del cual represento para ti una obra terrestre.
Se trata de un texto mudo y torpe que arrastra su lengua alucinada
hasta la cúpula de tu lascivia nuclear.
Es imposible que me reconozcas
mientras bebo la leche vieja de una estrella abandonada.
Hay una,
………….tres,
……………………cien máscaras arrinconadas en tus ojos,
y yo visto el enredo abismal de la ingravidez
mientras lees en mis senos los tres sueños del revés cetáceo.

Hay una,
………….tres,
……………………cien máscaras arrinconadas en tus ojos
con las que penetras el espectro inverosímil que soy.

Tu cuerpo brilla en el espacio
como un cactus prófugo de la oscuridad
y mi sexo mastica las espinas de un lenguaje castigado.

Entre Antares y tú las líneas emprendieron un viaje fugitivo.
Tu rostro te ha abandonado
y en su lugar crecen los helechos abortados de la infamia.

 

Sueño #13

Embarqué sobre mi barco acribillado
entre la viscosidad de una marea extraña
hubo semen en el lugar contrario
su caudal rasgando mi entrepierna
Fue mi trofeo o mi despojo
mi cuerpo copulando como una serpiente besando su cola
la ambigüedad de un sexo eyaculando las entrañas del mundo
la paradoja de ser una en lo otro,
el cielo jugando a ser el mar.

 

Memorias

Me gusta sentir mi cabeza colgar durante el sexo
Respirar entre cruces
Sentir el final arrastrarse hasta mi lengua
Saberme al borde,
casi muerta, casi rota, casi diosa
lamer el vértigo de perderse
olvidarme
hurgar en la memoria del otro lo que no encuentro en la mía

 

Oración

El día que pueda lamer mi boca, siendo otra,
por obra de extraños desdoblamientos
morderé tu más blanda orilla
tu más siniestra oración

Últimas entradas de Diana Moncada (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes!