“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Cinco poemas de Yaritza N. Ramírez Peña

miércoles 24 de octubre de 2018

Estaciones

En la mañana traes el verano,
….la serenidad del cielo
en tu caricia,
……el beso como murmullo de viento,
el calor en nuestros cuerpos.

La tarde sobre mi boca,
….el gemido fresco
……..cae como hoja de otoño
……..con tu lengua
debajo de mi vientre.

En la noche he dejado
……los zapatos mojados en la puerta;
…………mis pies te buscan
….entre las sábanas
como noticia de invierno.

A la madrugada
………de tu palma brotan flores
en la desnudez de mi espalda,
entre mis piernas los colores del deseo
……………..anuncian la primavera.

 

Juego de las escondidas

La madre hace camping en el cuarto de baño.
Aguarda a las hijas del cactus
y ellas cuentan hasta diez tras la cerradura.

Para que al abrir la puerta,
no las lastime su padre con las espinas.

 

La porcelana

Rota se desliza en los trapos de la carne,
intenta escabullirse de los nudillos,
su verdugo la ciñe a su pantalón.

Del borde que destroza su rostro,
la sangre le escurre como pez de plata
y salpica en la humedad del techo.

El filo de un zancudo en la noche,
criatura y espada que huye de la luz
el insecto que se transforma en arma.

La mujer de porcelana reza su plegaria.

 

La palabra

Persigo las mentiras
las asfixio cuando duermen,
atraviesan la espalda
y de la cicatriz nacen las alas.

Todo lo que necesito está en mis brazos.

La palabra es un águila rota,
un chillido desgarrando la carne.

Atada la verdad,
la contengo en la garganta,
desnuda de significado,
el sentimiento es más intenso.

Todo lo que necesito está en mis brazos.

La promesa no cumplida es un cuervo,
un graznido que inquieta la sangre.

 

De pronto la muerte

Camina por el barrio,
…..las flores entre las grietas de cemento
……….son ojos que se inclinan tras su paso.

……………En la calle
………..donde nadie viene y nadie vuelve,
…………………..alguien golpea.

……Oigo el llamado y abro la puerta
………………..nadie está, nadie responde
…………sólo las hojas corren por la acera.

……………..De pronto tu voz
……..como un avestruz en mi ventana.
……………Rompen el vidrio, las plumas de la muerte.

…….No te vi caer y una vez más
……….en el murmullo de la noche,
tu aliento se atoró en el sonido del reloj.

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