Arrebato
La verdad en llamas se desvanece en el mar
en los hilos de esta nube mis pies no se arraigan
me seduce la arena de otros buques fantasma
“a donde vayas iré”
grita mi alma a mi cuerpo
le grita cual Pedro al Maestro
en el arrebato de quien cree que ama
La verdad se escabulle en el llanto de las conchas
ahuyenta nostalgias de cangrejos
se adueña de sus casas
las convierte en templos en los fantasmas
suicidas de mi cuerpo.
Contemplación
Tu voz es roca de agua
entresijo del tiempo
abre sus fauces los hilos saliva
come del pensamiento
en la humedad del polvo
el efluvio del recuerdo
pulsa más que la vida
la idea subyuga al objeto ileso
en un haz de palabras
y destruye al cerrojo de la muerte
donde el abismo perplejo de sí mismo grita.
Pulsiones
Tengo miedo de recordar eso que no quiero
miedo de que tu rostro se vuelva un eco
en mis ojos y ya nunca retorne
hacia el vacío de tu cuerpo
La memoria desconoce los límites
se nutre de espíritus y minucias
en su muralla el sol extingue los colores
El pasado sabe a eso
a la ausencia de lluvia
a la calle y sus gentes
a cierta mujer harta de no hartarse
en los besos del monstruo en su sangre
Esperé siempre tu mejor momento
que la embriaguez se ahogara en un canto
pero tú renacías en las olas
volvías a penetrar con tu muerte mi vida
entre pulsiones y abismos.
Vientre
Te pediré que mires a través
del agua y sus santuarios de luz donde
esta sal languidece
Te pediré que inhales
el enigma del viento
las voces de sus vetas
No, no volverás a escuchar a la misma espuma
lamentar fríos y profundidades
ni quejarse de náufragos involuntarios
adictos a la ausencia
Te pediré que creas que hoy es viernes
y mañana seas tú quien esculpa
nostalgias en la arena
que no sepan de muertes
Te pediré que.....exhales el miedo
que laves tu cabello en el rumor de las olas
y entonces te vuelvas vientre tu vientre y
des a luz a tu nombre
Te pediré que existas
porque ya eres.
María
A mi abuela
He elegido
una palabra para arrojarla al vacío
ver cómo florece la nada mientras el mar
en las rocas de la vida vuelve a irse
sabio como suele en tu alma vive
donde las gaviotas, una guitarra
canta en los pliegues de la arena
ahí te miro......andas
y te haces pequeña en el viento
entre el agua, en el absoluto
silencio de Dios.


