...........Uno siempre vuelve
.............a los viejos sitios
..............donde fue feliz.
En la quietud de la noche,
yo regreso a mi cama,
donde un día fui feliz.
De un tiempo vacía,
me tumbo cruzada,
para espantar al fantasma,
que tiene tu forma,
en el lado izquierdo del colchón.
Y muevo los brazos y piernas,
como jugando en la nieve,
pero el fantasma se queda,
y yo como un ángel,
con cara de mármol
y el corazón de cartón.
No hay calor que reconforte.
La evidencia está en el frío.
En la quietud de la noche,
allá donde estés,
regresarás a tu cama,
pero yo no estaré.
Y abrirás la ventana,
como queriendo expiar
las mentiras y excesos,
de la noche en cuestión,
que ocupan tu cuarto
pero no el corazón.
Yo no estaré para verlo,
pero sin querer te imagino,
a última hora,
apurando el pitillo,
sin poder apartar
ni el cansancio ni el frío,
que se mete en los huesos,
y no te deja pensar.
Abrirás la ventana,
para poder respirar,
y expulsar al fantasma,
que posa en tu cama,
en el lado derecho,
y tiene mi forma;
pero el triste fantasma
ni a patadas se irá.
...........Uno siempre vuelve
.............a los viejos sitios
..............donde fue feliz.
En la quietud de la noche,
llamo en sueños a mis padres,
para que me lleven de vuelta
a la felicidad que fue mi infancia.
Apelo a mi memoria,
para volver a sentir,
con mis ojos de niña,
la ilusión en las cosas,
eliminar por un rato
el sabor a derrota.
La ilusión en el camino,
que recorro en bicicleta,
y cuando tengo sed, me paro,
a beber del agua fresca.
La ilusión está en el charco,
donde viven renacuajos,
y a los días podré ver,
las ranitas dando saltos.
La ilusión está en la herida,
que ha pelado mi rodilla,
y aunque duela, luciré
con orgullo y mercromina.
Apelo a mi memoria
para que me devuelva
la inocente mirada,
que no lleva filtro,
que atesora y disfruta,
y que sueña un futuro.
La inocente mirada
me duró quince años.
Después me di cuenta
de que la vida hace daño.
...........Uno siempre vuelve
.............a los viejos sitios
..............donde fue feliz.
En la quietud de la noche,
regreso a la plaza,
de un barrio pasado,
donde un día fui feliz.
Y recorro despacio las calles,
reconociendo algún rostro,
algún vecino más viejo,
igual de viejo que yo.
Pero a ti no te veo,
ni en el bar ni en la esquina,
te fuiste temprano,
aunque de eso hace tiempo.
Fueron años felices,
los dos de la mano,
comiendo a bocados,
como lobos hambrientos,
una vida ficticia,
que explotó en nuestros morros,
sobre mi cara de pan
y en tu nariz de pinocho.
...........Uno siempre vuelve
.............a los viejos sitios
..............donde fue feliz.
Regresaré al viejo sitio
y escribiré muchos versos,
para poner en papel
las cosas que pienso.
Me saldrán por los dedos,
sólo versos malditos,
en la mesa de siempre,
a la luz de este flexo.
Volveré a mi guarida,
donde existo sin prisas,
en la quietud de la noche,
tecleando mentiras.
Cerraré la ventana,
porque mi mundo está dentro,
y no encuentro afuera
las cosas que quiero.
En la felicidad del poema,
yo destapo mis cartas,
en un último intento
de espantar al fantasma.
Y cuando esto suceda,
cuando el fantasma se vaya,
buscaré nuevos sitios
donde plantar la toalla.
(del poemario Si no muero antes; Ediciones Carena, 2023).
- Los viejos sitios - miércoles 13 de diciembre de 2023


