
Al grito de la chicharra
María Moreno Quintana
Poesía
Editorial El Escriba
Buenos Aires (Argentina), 2022
ISBN: 978-987-605-931-2
142 páginas
la forma de la luna
reflejo de una noche
deshabitada
vino a llevarse mi alma
valle encantado
levedad de este sur
no afloja el paso
pleno de certezas retorna
al punto crucial
para remontarla se agiganta
supera el límite
el cansancio de vidas pasadas
traspasa su propio espejo
a la espera de una visión
lluvia torrencial
antes de que suceda el estallido
sin más pruebas que ese grito animal
que surge de su propia conciencia
un remordimiento sólo comparable
a la pulsión
desde la resiliencia aguarda esa señal
de la eternidad
olvido que todo lo transforma
en polvo de estrellas
caída del ángel a esta tierra
principio de todo bien
ardor o nacimiento
el destino como una disparada de potros
barro y libertad
ensañamiento con el azul
de este cielo implacable
por su lealtad por su dulzura
cuando se desentienda de esa estrella
que la circunda
voz de felpa voz amanecida de rocío
milagrosa voz en la noche también
grillo fiel
puro ojo
pobre amor que no sale
de su asombro
este intrigante ascenso
resume la mejor enseñanza
y confina al silencio
al eco
gana el duelo y se distiende
flotante y lánguida
a la deriva
su noche de sueño fotográfico
y persuasivo
a merced de las pruebas
hoy se contenta con la promesa
con el arrullo sutil y constante
figura pálida salida de las sombras
en el claro limbo donde pactamos
ocurre que nada parece real
sino el corazón parlante
al unísono
del fuego cuando brota la margarita
como este paraíso perdido
la memoria se doblega
para presentar su testimonio de fe
cinco gritos al cielo hacen caer las frutas
junto con el agua y las hojas
este otoño promete ser magro
el sol ahuyenta su enfermedad
y hace que todo parezca milagroso
van a llevarse los restos de noche
como quien se injerta un corazón nuevo
con la distancia
y la desmesura que ello implica
a la hora de sangrar
voluntarias chispas rojas
en ebullición
remolinos pozos de luz
horas fijas que contienen este río
está por venir al galope
con el ala abierta
sus ojos son dos brasas
la mirada encendida
traspasa la corriente
el trabajo amansa
como las caricias calman
y ella aprende de su buena suerte
extrae el brillante porvenir
quién pudiera hacerse de valor
ventilar poemas en la tormenta
sentarse a acaparar
flashes luces viboreantes
y sonreír como cuando nació
esta pasión interestelar
resuena en techos y paredes
un simulacro
un estado de alerta
que la traslada hacia su propio origen
nube del progreso
en su tono radiante
otras voces otros cielos
para creer o reventar
como chinches olorosas
nunca duda
ni aun
aplastada por la piedra
al hueco
que insinúe este cuerpo vivo
sustituto mentor de acciones buenas
a retraerse
y a domesticar el impulso
corriente metálica
los ojos sobre la piel
para descansar del mundo
un refuerzo de agua
en los rincones
cuando todo parece sosegarse
con la voz negra de la tierra
por todas las almas que la contienen
se lamenta y ve mejor
vuelo tras vuelo
para invocar a la lluvia
aurora en la esfera
recrea el estado de cosas
brutal sinsentido
a la hora esperada
o momento trascendental
donde declina este saber
colgada de un cielo estrellado
anuncia el fin del dolor
al final esa luz
recrea la infancia
de todos los pájaros
que haya paz en el mundo
lunas viejas para despojarnos
desde la cuna soñar a dios
como un acto de rebelión
miren correr al viento
en pos de un nombre
en la cadena
o franja condensada
donde reina esta lluvia
ningún animal sonríe como la luna
cuando se borran las huellas
y aclara
repentinamente sobre la faz
de esta tierra
si recrea la memoria esta tenebrosa
convulsión
de frascos cerrados al vacío
y soledades que no son tan solas
porque la voz convoca a vivir
cada día un nuevo sol
luz intermitente o erosión fantasmal
quebrada por el peso de su río
se hunde sin previo aviso
por la salud de todas las almas
de este universo
el futuro en sus alas cósmicas
despliega polvos
sobre la comunidad
sobreviven
por sus espaldas gibosas
cargadas de pura lluvia
el otoño llega para los desamparados
y abre sus ramas a lo inexorable
fragmentos de este cielo
en el pico
una masa robusta y aireada
que ayuda a paliarnos
aguda confusión
si enarbola a la lejanía
o al detalle
con el chambergo hasta las cejas
encajado dice
que volvió
como recurso parcial
fija o edita un escorzo
la cara muda de algún sol
nocturno
hace oídos sordos a la inclemencia
por esta razón late con el mundo
en la inmortal fuente
yace implícita la idea
y no es en vano que corra la liebre
por los campos sembrados
después de conocer el veredicto
refiere al punto neutro
donde duerme la historia
en las alas del fuego se perpetúa
como un eco
estado cerca el latido
la mancha y su relieve
ese hecho peculiar
donde todos nos transformamos
en una gran boca
razón por la que lucha o se levanta
un sonido desde la entraña misma
de este sol
el final se asemeja
a esta reunión de voces anónimas
que tosen flemosas y divergentes
- Al grito de la chicharra, de María Moreno Quintana
(selección) - miércoles 17 de julio de 2024


