Coexistir
Nos escabullimos en las sombras
de los atardeceres magnánimos
de los turbulentos.
Agitado el paso, piernas,
el corazón y las brechas cortas.
Nos confundimos los caminos laboriosos
donde los sauces reciben a los audaces
para descansar.
Disfruto que poseas el paisaje y lo hagas tuyo
para poder recrearme
en los más íntimos atardeceres
sin miedo a coexistir.
Nieve
El café por la mañana ya no sabe igual
mi apetito está ausente,
siempre se me hace tarde
y pierdo las llaves todo el tiempo.
¡Que no ves la nieve caer!
Dentro de la cabaña hace frío si no estás;
al acurrucarme contigo siento seguridad
y casi siempre
quieres tener el control de todo.
No puedo reír todo el tiempo,
el silencio me invade y es incómodo.
Mis pensamientos se saturan sobre ti
tormenta breve que pronto pasará.
Dejará algún tipo de daño.
Ya no te espero para jugar en las tardes a hacer copitos de nieve
Ya ni siquiera es divertido
¡Es un juego estúpido!
Oh bendita y blanca nieve,
algún día te derretirás
y yo podré salir de la cabaña
a jugar de nuevo
con las mariposas.
Persuasiva
Nada nuevo hay bajo la lluvia
ni tus migajas,
ni tu amor traicionero,
ni las inseguridades que sembraste.
ni siquiera el desafío de un nuevo despertar contigo,
estoy en total vacío.
Las calles son más angostas,
mi caminar cada día es más lento,
mi sabiduría es abrumadora.
En tal lugar hay una señora,
la penumbra, fiel compañera,
mi deleite, jamás estar sola,
mi delirio,
un cigarro
y una taza de café.
Sonámbula
Soy la noche
que camina sobre tu silueta
Soy el atardecer
reflejado en tus ojos
Soy las olas que mecen el mar.
Y si el mal alguna vez se atreve a perturbarme
seré la desdicha que caerá sobre tu ser.
Soy el vientre que guarda tu sueño,
mis brazos te han de sostener si caes
lánzate ya, no tengas dudas.
En el lado profundo del mar,
donde sus tonalidades enriquecen el alma
nos sumergimos;
su azul oscuro guarda
el entorpecer de los risueños que por nerviosismo
no se atreven
¿De qué se atreverían?
¿Se atreverían tal vez a burlarse?
¿Tal vez a amarte?..............¡Ya!
¿Quizás el reflejo del agua tiene todo escrito
a través de las vibraciones que emanas
cuando hablas y en lo que también omites?
Soy una cálida marea
Soy una cálida marea que borra
esas huellas en la arena
Soy la dulce tormenta que llega
e inquieta se va
Soy lluvia pesada
lluvia ligera
Soy tu luna entera.
un aullido triste
Un animale abandonada
Soy boca que gime
oído
que escucha gritar.
El malestar al mediodía
y los malentendidos que no logramos
solucionar.
La mejilla que presencia
cada lágrima que florece
con tu esencia siempre infiel.
Soy puño de emociones
que como tú
no tiene buenas intenciones
y te incita por las noches
a pecar.
- Cinco poemas de Cecilia Valdez Zúñiga - viernes 25 de octubre de 2024


