I
La tristeza es una camisa
Quiero arrancarme la tristeza
y arrugarla cual camisa.
Tirarla con rabia al suelo
y pisotearla.
Quiero gritarle que este no es su sitio.
Que me deje,
que se vaya.
Que aquí sobra
y no es bienvenida.
Pero la tengo tan pegada a la piel y a los huesos
que capaz si la arranco
me llevo una parte de mí con ella.
II
De musas
Anhelaba ser tu musa,
Pero te convertiste en la mía.
Así que cumple tu función
Y hazme artista.
Devástame,
Hasta ponerme de rodillas.
Rómpeme,
Y que sea con malicia.
Destruye todo aquello
Que creía indestructible en mí.
Y recuérdame una vez más
Lo que era sentir.
III
La luna y sus estrellas
Lo que en un principio pensaba
que era el Sol saliendo,
Me doy cuenta de que no es más que la Luna
en su máximo apogeo.
Es preciosa, es plena, brilla...
y está sola.
A pesar de estar rodeada de estrellas
ninguna se compara al Sol,
Tan a su altura.
Con él se cruza, se evitan y casi ni se miran.
Me recuerdan a ti y a mí;
Apolo y Artemisa.
IV
Pensamientos al desnudo
Soy una ciega de amor
que ha aprendido a leerte la piel.
Te escribo en braille
con besos de miel,
uniendo constelaciones
con las yemas de los dedos.
Explicándole en signos a tu alma
que la quiero.
V
Mi vocación
Días pienso en mi vocación
Como desdicha.
Noches sueño con devoción
En susodicha.
Que de leer gozan muchos,
Me replican.
De escribir unos pocos,
Se explican.
Creen que quedaré en paro,
Mas no saben un carajo,
Que yo, con respirar
Ya hago.
- De musas y constelaciones - viernes 6 de diciembre de 2024


