El cuaderno abierto
Hay días en que la mesa espera,
quieta bajo la luz de la tarde,
como si supiera que las palabras
volverán a sentarse conmigo.
El café levanta su pequeño humo,
los recuerdos despiertan despacio,
y una hoja en blanco se extiende
como un camino sin señales.
Escribo una línea y la borro,
escribo otra y también se marcha;
las frases cambian de destino
igual que las nubes en el cielo.
Pero siempre queda algo vivo:
una idea, un nombre, una imagen,
que regresa una y otra vez
a reclamar su lugar en la página.
Conversación con el tiempo
El tiempo no habla,
pero deja mensajes
en las esquinas de los libros,
en las fotografías gastadas.
Pasa despacio algunas tardes
y otras corren sin aviso;
sin embargo, nunca se detiene
a responder nuestras preguntas.
Le pregunto por los sueños
que quedaron a medio camino,
por las cartas no enviadas,
por los abrazos pendientes.
Y él responde con silencio,
ese lenguaje antiguo
que aprendemos demasiado tarde
cuando miramos hacia atrás.
Los borradores
Guardo papeles arrugados
como quien guarda viejas semillas.
Parecen inútiles,
pero contienen una historia.
En cada palabra tachada
hay una intención que sobrevivió;
en cada error corregido
habita una pequeña enseñanza.
Nada se pierde por completo.
Lo que una vez fue descartado
suele regresar transformado
en una idea más luminosa.
Quizás por eso los poemas
se parecen tanto a la vida:
avanzan entre correcciones
hasta encontrar su propia voz.
Después de la última página
Algún día cerraré el cuaderno
sin saber si está terminado.
Quedarán preguntas abiertas,
versos buscando respuesta.
Habrá un rincón de la memoria
que seguirá escribiendo en silencio,
como una lámpara encendida
cuando todos se han marchado.
Porque el final es sólo una pausa
en el largo viaje de las palabras;
siempre queda algo por decir,
algo por recordar.
Y cuando parezca concluido,
cuando el punto final descanse,
otro comienzo estará esperando
al otro lado de la página.
El final interminable
Así pasan los años:
entre tinta, memoria y silencio,
persiguiendo un final que no termina.
- Poemas de Taryna Esther Valverde Flores - miércoles 5 de agosto de 2026


