“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Homenajean en Chile al escritor nicaragüense Rubén Darío

viernes 5 de febrero de 2016
De izquierda a derecha, la embajadora de Nicaragua en Chile, María Luisa Robleto; el bisnieto del poeta Rubén Darío, Martín Rubén Katz Darío; la alcaldesa del municipio de Santiago, Carolina Tohá, y la bisnieta del poeta, Marta Eloísa Darío, durante el homenaje al “padre del modernismo”.
De izquierda a derecha, la embajadora de Nicaragua en Chile, María Luisa Robleto; el bisnieto del poeta Rubén Darío, Martín Rubén Katz Darío; la alcaldesa del municipio de Santiago, Carolina Tohá, y la bisnieta del poeta, Marta Eloísa Darío, durante el homenaje al “padre del modernismo”.

Personalidades y varias autoridades realizaron el miércoles 3 de febrero en Chile un homenaje en memoria del escritor nicaragüense Rubén Darío, propulsor del modernismo en Hispanoamérica y considerado como un “buen amigo” del país austral, a pocos días de que se cumplan cien años de su muerte, acaecida el 6 de febrero de 1916.

Los bisnietos del escritor aprovecharán su visita a Chile para entregar obras inéditas de Rubén Darío a la Biblioteca Nacional de Santiago y regalar a la embajada nicaragüense una serie de fotografías de su archivo familiar.

“Un 14 de septiembre de 1946 fue inaugurado en la ciudad de Santiago un monumento en honor a Rubén Darío, cuando se cumplían treinta años de su deceso”, señaló en un discurso la embajadora de Nicaragua en Chile, María Luisa Robleto.

La ceremonia, que se celebró frente a esta escultura de bronce y piedra ubicada en el corazón del céntrico Parque Forestal de Santiago, contó con la presencia de los bisnietos del escritor Marta Eloísa Darío y Martín Rubén Katz Darío, además de la embajadora de Nicaragua y la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, entre otras personalidades.

“Para nosotros es una gran emoción estar acá, porque hace sesenta años mi abuelo, hijo del poeta, inauguraba aquella estatua junto con mi abuela. Es increíble el cariño y la vigencia que él tiene en Chile”, dijo Katz Darío.

Casi al mediodía se reunió una treintena de autoridades y ciudadanos nicaragüenses, en representación del país que vio nacer al también periodista y diplomático, para depositar coronas florales delante de la escultura. “Rubén Darío entregó su corazón a Chile, país que hoy prueba haber aceptado esa ofrenda”, señaló Robleto.

El genio transformador de la literatura moderna, como lo llamó Pablo Neruda, llegó al país suramericano en 1886 con diecinueve años y fue en la ciudad de Valparaíso donde publicó, dos años después, Azul, obra que le mereció el reconocimiento como el “padre del modernismo”.

“Para el año 1888, Darío estaba consciente de su nueva estética y su proceso de cultura revolucionario. Él se aventuró con la prosa y luego con el verso, porque era tímido y resguardó su carácter de poeta”, declaró el secretario de la Sociedad de Escritores de Chile, Roberto Rivera.

Este año, y como reconocimiento a la obra de Rubén Darío, cuyo “talento marcó y dejó un sello para siempre”, la Biblioteca Nacional de Chile donará al pueblo de Nicaragua copias de unas 680 piezas originales de una importante colección de borradores, poemas, ensayos y cartas del poeta a políticos y otros escritores.

Asimismo, una exposición titulada “Rubén Darío en Chile”, presentará en veinte lienzos su paso y legado por el país austral, en compañía de una colección de artículos periodísticos publicados en el diario La Nación, de Buenos Aires, capital argentina, entre los años 1893 y 1916.

“Estamos recordando un ejemplo de cómo hacer cultura, como la hizo él, tejiendo puentes por los países que fueron su domicilio, que se extendió por toda la región y todo el continente”, enfatizó la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá.

“Rubén Darío se transformó en un embajador americano en el planeta y se identificó como un latinoamericano universal, que forjó una identidad que permanece hasta hoy”, agregó.

Quienes conocen su legado, hablan de Rubén Darío como un joven adelantado a sus tiempos, que se formó de manera autodidacta leyendo la literatura francesa del siglo XIX y conoció el mundo a través de sus viajes por América Latina, para luego despegar a Europa y volver a morir en su natal Nicaragua, a los cuarenta y nueve años.

Una serie de homenajes y reconocimientos se llevarán a cabo por el resto del mes en Chile, mientras en el país centroamericano su presidente, Daniel Ortega, expresó su voluntad de “honrar a Rubén Darío en su inequívoca nacionalidad y como nuestro ciudadano americano”.

Por su parte, los bisnietos del escritor aprovecharán su visita a Chile para entregar obras inéditas de Rubén Darío a la Biblioteca Nacional de Santiago y regalar a la embajada una serie de fotografías de su archivo familiar.

“Queremos entregar un mensaje que se convierta en una reflexión para la gente, los políticos y los artistas actuales acerca del compromiso que tiene Latinoamérica con el mundo y que tuvo mi bisabuelo también”, concluyó Katz Darío.

Fuente: EFE
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