
A los 73 años dejó de existir el domingo 19 de enero, en el Hospital Rebagliati, en Lima, el poeta, dramaturgo y humorista peruano Nicolás Yerovi, quien dirigiera la revista satírica Monos y Monadas, según informó a través de las redes sociales su hija Paloma Yerovi Cisneros.
Nacido en la capital peruana el 31 de agosto de 1951, Yerovi era nieto del periodista, poeta y humorista Leonidas Yerovi (1881-1917). En 1968 ingresó a la Pontificia Universidad Católica del Perú, donde se graduó de bachiller en Letras y Ciencias Humanas en 1970, y de doctor en Literatura y Filología Hispánica en 1976, con una tesis sobre las originales obras de Martín Adán y Luis Hernández, dando a conocer la poesía dispersa de este último y promoviendo así su valoración como poeta.
Después de ejercer la docencia en la Universidad Católica, de 1968 a 1972, Yerovi decidió dedicarse por completo a la literatura. Entre 1973 y 1982 publicaría varios poemarios y a partir de los años 80 escribiría más de cincuenta comedias que consolidaron su lugar en el ámbito teatral. Su obra, caracterizada por un agudo sentido del humor y una crítica mordaz, lo convirtió en una figura fundamental de la cultura peruana.
Junto con Antonio Cisneros tramitó, durante la dictadura militar del general Francisco Morales Bermúdez, la autorización para la reapertura de Monos y Monadas, el semanario de humor político que había fundado en 1905 su abuelo Leonidas, asesinado cuando tenía 35 años.
El primer número de la nueva etapa aparecería el 27 de abril de 1978. Yerovi sufriría persecución y acoso por sus críticas hacia el régimen. Monos y Monadas circularía hasta 1992, cuando fue cerrado por el autogolpe de Alberto Fujimori, aunque reapareció en 2000 y se mantuvo por algunos años más.
En 1988 había fundado el diario Buenos Días, que alcanzó apenas once entregas, en 1992 el Instituto Superior Leonidas Yerovi de Artes y Ciencias de la Comunicación para la formación trilingüe de artistas y comunicadores sociales, y en cuya dirección se mantuvo hasta 1996. También incursionó en el periodismo radial, con su mismo estilo mordaz y festivo de sus escritos periodísticos.
Yerovi fue autor de los poemarios Mapa de agua (1971), Crónica de ciego (1973), Después del vino (el amor o la siesta) (1974), Penetrándote (1976), Quiero morir soñando (1978; en colaboración con Luis La Hoz) y Sol sin Dios (1982) y de las novelas Más allá del aroma (2000) y La casa de tantos (2001).
También escribió, entre otras, las comedias teatrales Bienvenido amor (1983), Adiós amor (1984 y 1991), Hasta que la vida nos separe (1984 y 1991), Un peruano en París (1986), El hombre que no podía dejar de reír (1990-1991), Casi todos los peruanos van al cielo (1992-1993) y Titina (2006).
La muerte del autor peruano no estuvo exenta de polémica, pues el Ministerio de Cultura se negó a ofrecer un espacio oficial para su velorio, que finalmente se realizó en la Biblioteca Central de Barranco, distrito con el que el autor mantenía una profunda conexión personal y creativa.
Fuentes: Caretas • Infobae • La Razón
- El español José Carlos Vara Mata gana el concurso de reseñas literarias LALT - viernes 24 de abril de 2026
- Felipe Ezeiza gana el Premio Franco-Venezolano de Poesía - viernes 24 de abril de 2026
- Ganando este concurso publicas (en papel) un poemario de 400 a 600 versos - viernes 24 de abril de 2026


