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La mirada más tierna del fin del franquismo se narra en Los últimos catorce años, novela de José Antonio Prades

jueves 18 de julio de 2019
“Los últimos catorce años”, de José Antonio Prades
Los últimos catorce años, de José Antonio Prades (Adarve, 2018). Disponible en Amazon

Los últimos catorce años
José Antonio Prades
Novela
Editorial Adarve
Madrid (España), 2018
ISBN: 978-84-17548-64-3
222 páginas

José Antonio Prades escribe con el corazón, y en la biografía que comparte en su sitio web joseantonioprades.com admite, sin titubeos, que el ejercicio de la escritura es para él algo impulsivo, con mucho sentimiento (esto último lo agregamos nosotros).

Es natural que quien se entregue a la escritura de una forma tan entera como esta, se anime a escribir sus anécdotas, su propia biografía, pero no en un libro cuyo título podría ser su nombre y nada más, no. Él, en cambio, decidió dar vida a la novela Los últimos catorce años, una obra de pensamientos y sensaciones –como él mismo lo explica en entrevistas—, publicada en 2018 bajo el sello español Adarve.

Para el autor —el mayor de tres hermanos, hijo de un carnicero y una modista— el tema a tratar estuvo claro desde el principio: Los últimos catorce años sería el título de la novela para narrar su experiencia en los últimos catorce años de la dictadura de Franco, en España, uno de los eventos que lo marcarían profundamente no sólo a él, sino a los millones de españoles que la sufrieron desde 1939 hasta 1975.

 

Una novela que marca a todos sus lectores

Los últimos catorce años de la dictadura de Franco —que van de 1961 a 1975— fueron los primeros en la vida del autor. Con todo y que la historia está atravesada por los acontecimientos de aquellos años, mostrando cómo transcurría la niñez, la adolescencia, la vida bajo el miedo y la represión, Prades expresa en cada línea una versión más tierna de las cosas —su versión de niño—, que ha sobrevivido a los años hasta cuajar en una novela.

En cuanto al tiempo de creación, fueron necesarios tres años repartidos en dos etapas diferentes. “Al ser su contenido autobiográfico, la información venía del recuerdo, a impulsos, a veces tan fuertes, que no podía parar. Aprendí a utilizar la aplicación de notas del teléfono móvil, y ahí iba apuntando lo que me llegaba desde el fondo de mi memoria, o de mi nostalgia, para ir desarrollando después. Pregunté a mis hermanos, a mis primos, tíos y amigos y, sobre todo, a mi padre, con el cual me fui a recorrer sus lugares de infancia y adolescencia. Ese viaje nos devolvió sensaciones de mucho tiempo atrás, tanto por evocar su historia como por palpitar los dos juntos, solos, por horas y horas, en una cercanía que se llenaba de sensaciones amorosas que antes no nos atrevimos a mostrar”, contó el artista el año pasado, durante una entrevista publicada en el blog de Editorial Adarve.

José Antonio Prades prefiere evitar cualquier tipo de encasillamientos con una estrategia de creación que se esmera en cumplir a cabalidad: ser muy ecléctico y estar abierto a los cambios.

Cuando utiliza la palabra viaje, el autor no se limita a expresar lo que para él ha significado escribir este libro; también, le advierte al lector —español o no— todo el viaje de sensaciones que experimentará en cada página, y que no sólo lo llevarán a entender las costumbres, actividades y normas aprendidas en una familia para preservar su supervivencia, su estabilidad emocional, sus rutinas, sino que además el lector deberá saber que cada palabra lo llevará a sumergirse en la historia completa de un país que actualmente sigue sufriendo las heridas que el franquismo dejó.

En pocas palabras, quien desee hacer una lectura de la España de aquellos días de oscuridad, comparada con la España agitada y del primer mundo que existe ahora, podrá hacer de este libro un buen punto de partida.

La voz elegida por el autor para narrar los acontecimientos es la de la segunda persona, mientras que en esos momentos en los que el narrador no cuenta la vida de otro personaje, sino que se centra en reflexionar, cambia a la voz de primera persona y entonces la historia se vuelve aún más íntima. Todo eso es intencional, es parte del viaje del que hablábamos anteriormente.

Aunque la lectura de este libro puede hacer que el público considere a Prades como un autor de obras autobiográficas e históricas, el español prefiere evitar cualquier tipo de encasillamientos con una estrategia de creación que se esmera en cumplir a cabalidad: ser muy ecléctico y estar abierto a los cambios.

“Creo que no tengo un relato o una novela que se parezca a otro u otra, porque siempre he buscado renovarme, disfrutar creando en diferentes entornos literarios: estructuras, argumentos, tramas, recursos, intenciones”, reveló el autor en la entrevista concedida al referido blog.

Los últimos catorce años se suma a una lista de novelas más larga en la que figuran Silvana y los pederastas, Oficina de risa, Embrujo de mujer, Pronto serás mía y Olor a Varón Dandy, entre otros.

Si estás buscando un nuevo autor para incluirlo en tus lecturas diarias, el trabajo de José Antonio Prades es de nuestra total recomendación.

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