Publica tu libro con Letralia y FBLibros
Saltar al contenido

El infierno que buscamos, de Luis Penas Mundaca

martes 26 de mayo de 2026
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Luis Penas Mundaca
Luis Penas Mundaca entrecruza en El infierno que buscamos el derrumbe de un escritor con una relación amorosa atravesada por la violencia, el miedo y la culpa.

Mientras la sangre se enfría bajo mi cuerpo alcanzo a entender que he perdido, que mi camino en esta vida era llegar a no ser. No seré el gran amor de Silire. No seré un gran escritor. Ni tampoco seré un héroe.

Luis Penas Mundaca

1

Dos historias paralelas que luego se encuentran. Se unen para dar con una novela donde la violencia es el personaje, revelado en el rostro del sicariato peruano. Luis Penas Mundaca (Chiclayo, 1991), el autor de esta suerte de desgracia que toca a nuestros países, repasa cada rincón donde se esconde el miedo, también el odio, los celos, la presencia voraz de unos asesinos que trafican, extorsionan, amenazan y asesinan a quienes no quieren ajustarse a sus órdenes. Dos relatos en los que la muerte y el amor se conjugan en medio de un ambiente hostil. Thriller que se transforma en un ajedrez donde los movimientos son rápidos, en un discurso narrativo crudo, desnudo de imágenes que invoquen una prosa ornamental. Escrita con coherencia y conocimiento del idioma, basado en la manera de hablar de los personajes, esta novela se lee como una película. Dos planos y un final que se tocan para cerrar un ciclo, toda vez que quedan dos personajes, digamos principales, que continúan con sus vidas ya fuera del relato. El lector podría imaginar la vida de quienes escaparon de la muerte y tomaron rumbos distintos.

Debo confesar que la novela de Penas Mundaca me hizo revisar el mundo de nuestra violencia latinoamericana, de nuestra realidad cotidiana en las grandes o pequeñas ciudades de nuestras tierras. Toca de cerca nuestra sensibilidad. Nos lleva a confesarnos como víctimas o victimarios en un espacio donde no cabe la compasión.

El infierno que buscamos es, precisamente, un infierno buscado. Cada personaje es responsable de su tragedia, de la corrupción, de las tentaciones, de los abusos que las facilidades de la realidad les ofrecen a los actantes. La mayoría de los personajes son culpables, toda vez que cometieron delitos, unos menos violentos que otros, pero delitos al fin.

 

“El infierno que buscamos”, de Luis Penas Mundaca
El infierno que buscamos, de Luis Penas Mundaca (Zafiro, 2025). Disponible en la web de Buscalibre

El infierno que buscamos
Luis Penas Mundaca
Novela
Editorial Zafiro
Tarma (Perú), 2025
ISBN: 9786125067463
136 páginas

2

Manu Jara Chávez tiene un secreto. Las circunstancias lo obligan a hacer algo indebido. Autopublicó una novela corta de fantasía juvenil basada en la mitología inca, pero al salir a vender a las calles su libro no tuvo éxito alguno, lo que insospechadamente desencadenará buena parte de los eventos que narra El infierno que buscamos.

Paralelamente a esta historia, Manu se encuentra con su antigua compañera de estudios primarios, Silire, quien ya mujer, con hijos y un marido criminal, apodado Colija, le hace la vida imposible. Ese encuentro los conduce a una relación y el sicario, al descubrir la infidelidad de su mujer, amenaza de muerte al escritor. Maltratos, golpes y amenazas de muerte con armas de fuego obligan a la mujer a seguir en contacto con Colija.

El infierno que buscamos discurre, como ya hemos afirmado, en dos planos: la vida de Silire y su sicario, por un lado, y la de Manu por otro. Pero es la relación entre Manu y Silire el centro emocional de la novela. Ella ha sufrido golpes, violaciones, humillaciones públicas y amenazas; su vínculo con el agresor se presenta como una mezcla de terror, culpa, costumbre, amor residual y necesidad de proteger a sus hijos, y cuando Manu intenta asumir el papel de salvador, su intervención se contamina con los celos y otros bajos instintos.

A partir de esos dos planos, la novela avanza como una trama de persecución moral y física: mientras la imagen pública de Manu empieza a resquebrajarse, la amenaza de Colija transforma su relación con Silire en una zona cada vez más peligrosa. El reconocimiento, el deseo, la culpa y el miedo se cruzan en un relato donde ninguna decisión parece inocente y donde los personajes van quedando atrapados en las consecuencias de aquello que buscaron, permitieron o callaron. La violencia criminal, la violencia doméstica y la impostura literaria terminan así formando un mismo territorio de degradación.

 

3

La calidad de esta obra estriba en su estructura y en la escritura de quien en otras ocasiones ha publicado obras celebradas. Es una novela que vierte una realidad tan real que como lectores nos hace reflexionar acerca de la violencia que impera en nuestro continente, como ya hemos dicho arriba. Si hay una estética literaria en esta obra es su realismo, la verdad de unas existencias envueltas por el miedo, la osadía, la criminalidad, el delito en casi todas sus máscaras. Esta es, además, una novela de muchos fracasos, de alteraciones emocionales, de conductas desviadas, de mucho miedo.

En una de las escenas de la novela, Manu, quien sueña con ser un escritor famoso, llega a expresar frente al espejo la frase que le da título a la novela: “El infierno que buscamos...”, lo que nos lleva a pensar en una metáfora: somos un reflejo que se rompe frente a la realidad.

Bien vale la pena entrar en estas páginas para poder sabernos parte de la violencia y el miedo que embarga a los seres humanos.

Magíster en Artes con mención en Español por California State University, Fresno, Luis Penas Mundaca ganó con su primer libro, Pakasqa: el desafío de los dioses, el segundo lugar en los North Texas Book Awards. Cuentos suyos han sido publicados en diversas revistas literarias de Hispanoamérica.

Alberto Hernández
Últimas entradas de Alberto Hernández (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio