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Daniel: herencia intelectual.
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El pasado 30 de junio se anunció el veredicto del premio Príncipe de Asturias de
Comunicación y Humanidades, que este año recayó sobre el periodista Jean Daniel, "un representante
ilustre del periodismo comprometido con la verdad e independiente de los poderes públicos", según
indicaron los jueces.
Dos semanas después, el 14 de julio, se supo que la categoría Artes de este galardón recaía sobre el
guitarrista andaluz Paco de Lucía, "un español universal que ha paseado en los mejores niveles de
calidad nuestra cultura", según declaró Rosa Torres, consejera de Cultura de la Junta de Andalucía.
En el acta del jurado de Comunicación y Humanidades, que presidió Manuel Olivencia, se reconoció a
Daniel su habilidad para "imprimir siempre a su labor un carácter hondamente reflexivo y crítico que
recoge la herencia intelectual, el coraje y el rigor ético de autores como Albert Camus o George
Orwell". El fundador de Le Nouvel Observateur,
en síntesis, es "el representante del mejor periodista humanista de nuestra época".
La actividad periodística de Jean Daniel es dilatada, como ha reconocido el jurado, quien ha valorado
especialmente su labor en publicaciones como Le Monde
o L’Express.
Nacido en 1920 en Blida (Argelia) y de origen sefardí, se licenció en estudios superiores de filosofía en
La Sorbona. En 1947 fundó la revista Caliban,
que dirigió hasta 1951. Redactor jefe de L’Express
(1954-1964), durante este período se dio a conocer como reportero internacional, cubriendo la guerra de
Argelia y viajando a Cuba.
Posteriormente, ejerció como corresponsal en París de The New Republic
(Washington), de 1957 a 1962, y colaborador del diario Le Monde
(1964). A finales de ese año fundó la revista Le Nouvel Observateur,
de la cual es en la actualidad editorialista y director. Colabora regularmente en numerosos medios de
comunicación internacionales.
Jean Daniel está considerado como uno de los intelectuales franceses que mayor influencia han ejercido
no sólo sobre la política y la cultura, sino también sobre los grandes debates del siglo XX: la polémica
entre Sartre y Camus y el fin de la utopía marxista, la guerra de Argelia, el problema palestino-israelí,
la descolonización de África, las dictaduras en Europa e Hispanoamérica, o, en los últimos años, el
terrorismo y las nuevas guerras.
Ha sido miembro, entre otros organismos, del Consejo Superior de la Agencia France-Presse (1971-1975),
del Consejo Superior de la Lengua Francesa (1989-1994), del Consejo de Administración del Gran Louvre
(1992-1997), del Comité Consultivo Nacional de Ética (1998-2002) y es presidente del Comité de Sabios
(Bruselas, 2003).
Es autor de varias obras, entre las que destacan El error
(1953), Diario de un periodista
(1959), El tiempo que queda
(1973), El refugio y la fuente
(1977), La era de las rupturas
(1979), De Gaulle y Argelia
(1986), Las religiones de un presidente
(1988), La herida
(1992) y El amigo inglés
(1994). En 1973 recibió el premio Internacional de la Prensa por El tiempo que queda.
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De Lucía: música maltratada.
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En cuanto al galardonado en Artes, Paco de Lucía, al enterarse de que el premio recaía en él declaró
sentirse orgulloso, emocionado y, sin embargo, seguro de que "siempre hay alguien mejor". Agregó
que el galardón "es un reconocimiento oficial para una música maltratada", como el flamenco.
En declaraciones a los periodistas en Jimena de la Frontera (Cádiz), señaló que no se esperaba el
galardón "porque el flamenco no está reconocido", lo que, a su juicio, "añade valor al
premio". El artista algecireño destacó que con el premio se hace "un reconocimiento a la cultura
de Andalucía, de mi tierra, y sobre todo del flamenco, que es por el que llevo dejándome la piel toda la
vida. Es un reconocimiento oficial para una música maltratada".
"Me siento muy orgulloso del premio por mi familia, porque mi padre, cuando era pequeño me compró
una guitarra como último recurso para subsistir, porque estábamos hambrientos". Finalmente, hizo un
guiño a sus paisanos y apuntó que "es difícil que uno sea profeta en su tierra y más en la mía,
que somos muy especiales y donde la gente muchas veces dice, si éste era vecino mío cómo va a tocar la
guitarra".
No obstante, anunció que el Príncipe de Asturias de las Artes no va a cambiar nada su vida, "sólo
voy a viajar más contento", ya que el guitarrista continuará ahora su gira por Francia.
La consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres, dijo que "no sólo Paco de Lucía es
un andaluz, no sólo es uno de los mejores intérpretes del flamenco a la guitarra, sino que ha paseado en
los mejores niveles de calidad y de universalidad nuestra cultura".
Torres subrayó que Paco de Lucía ha trasladado por el mundo "el nombre de Andalucía y nuestra
tradición flamenca" y consideró que "más allá de felicitarlo a él, que es lo que corresponde,
nos tenemos que felicitar todos los andaluces, no sólo como herederos del flamenco, de la guitarra, sino
también como paisanos de un genio como Paco de Lucía".
El jurado ha decidido conceder el galardón, al que optaban 39 candidaturas de 18 países, al artista
flamenco tras dos jornadas de reuniones en el Hotel Reconquista de Oviedo. La candidatura de Paco de Lucía
al Premio Príncipe de Asturias de las Artes fue presentada por el alcalde de Algeciras, Juan Antonio
Palacios, localidad natal del artista, la presidenta de la Sociedad
General de Autores y Editores (SGAE), Ana Diosdado, el abogado Antonio Garrigues Walker, y el presidente
de la Sociedad de Artistas y Ejecutantes (AIE), Luis Cobos.