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Algunos de los Cela no quieren a Marina.
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Los patronos de la Fundación Camilo José Cela difundieron este 25 de octubre un escrito conjunto en el
que confirman su confianza en la persona de Marina Castaño, viuda del escritor, como presidenta de la
entidad, en respuesta a las críticas vertidas contra su gestión por los hermanos Juan Carlos, Jorge y
Maruxa del nobel gallego.
Estos tres hermanos de Cela remitieron recientemente una carta al presidente de la Xunta, Manuel Fraga,
en la que le pedían que emplease su influencia para que Marina Castaño dejase de ser presidenta de la
fundación.
El domingo 24, Juan Carlos Cela solicitó en una carta, al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que haga
uso de "su autoridad moral y su prestigio" para recomendar que sea Camilo José Cela Conde, hijo
del escritor, el que presida la fundación que lleva el nombre del autor de La colmena,
en lugar de Marina Castaño.
"Creemos que doña Marina Castaño no es la persona intelectualmente adecuada para dirigir la
Fundación CJC", afirma Cela, quien afirma escribir en nombre de sus otros dos hermanos residentes en
Madrid. Según la carta, la razón principal para dirigirse a Fraga "es el deterioro de la imagen de la
Fundación Camilo José Cela" y, según informaciones aparecidas en diferentes medios de comunicación,
"las irregularidades que se han sucedido".
"Sabemos que usted no tiene una ascendencia sobre el patronato, pero consideramos que su autoridad
moral y su prestigio son más que sobrados para que, de sugerir el cambio en la presidencia de la
fundación, los patronos atiendan con todo cariño y respeto su recomendación". Cela también le
recuerda a Fraga la amistad que le unió al escritor y, en nombre de ella, le ruega que haga "cuanto
esté en su mano para remediar este problema".
En su respuesta, Fraga se muestra convencido de que Juan Carlos Cela expresa sus opiniones sobre la
fundación "con la mejor de las intenciones", lo que le agradece, "ya que todos somos
necesarios para preservar y difundir la obra de Camilo José Cela". No obstante, le recuerda que la
fundación es una institución "con sus propios estatutos y un funcionamiento independiente,
condicionado única y exclusivamente por lo que estiman más conveniente sus patronos, decisiones que
debemos respetar y respaldar".
La Fundación Camilo José Cela fue constituida por el escritor en 1986 e inaugurada por los reyes en
junio de 1991. Tras la muerte del premio Nobel, en enero de 2002, el patronato, del que forman parte José
Luis y Ana Cela, hermanos del autor, eligió por unanimidad a Marina Castaño como presidenta.
Por su parte, Camilo José Cela Conde —hijo del premio Nobel— aseguró que si los patronos de la
fundación le pidieran que fuera presidente, él aceptaría porque, "por encima de cualquier otra
cosa", en lo que está interesado es "en que funcione la fundación, es decir, en lo que quería
mi padre, que es que existiera una fundación destinada a promover el conocimiento y el estudio de su
obra".
Cela Conde afirmó que preferiría que el cargo fuera ocupado por su tía Maruxa, pero se atendrá a las
sugerencias del resto de la familia si llegase el caso de que las mismas fueran escuchadas por el patronato,
y deja claro que él no está llevando a cabo "ningún tipo de campaña o de gestiones" para que
Marina Castaño deje de ser presidenta y se muestra consciente de que para que él pueda volver a la
fundación —pues fue patrono de la misma hasta que su padre le pidió que renunciara, a comienzos de los
noventa—, son los patronos los que tienen que pedírselo y los que han de decidir "cuál ha de ser el
futuro de la fundación".
Cela Conde ha eludido cualquier comentario sobre la gestión de Castaño dado que, a raíz del testamento
de su padre, tiene sus propios "enfrentamientos legales" con ella, circunstancia que, en su
opinión, "descalificaría" cualquier cosa que pudiera decir.
Castaño aseguró que desde que preside la fundación siempre ha contado con "el respaldo
unánime" de los patronos, y añadió que los resultados de su gestión "han sido
espectaculares". Dijo tener "perfecto conocimiento" de esa carta, y afirma que cuenta con el
respaldo del presidente Fraga y de los otros dos hermanos de su marido que forman parte del Patronato, José
Luis y Ana Cela.
"Fui electa presidenta del patronato hace dos años y medio, no por unanimidad sino por aclamación,
y las 29 personas que forman parte de él me respaldan sin ninguna fisura", dijo Castaño, quien
considera que los resultados de este período "son espectaculares". Cree que si su marido quiso
que ella fuera su sucesora en la presidencia, "eso es inamovible", y señala que los hermanos que
desean que ella abandone ese cargo "apenas tuvieron contacto con mi marido, sobre todo en los últimos
años, y tampoco nunca tuvieron el más mínimo interés por la fundación".
Asegura que se iría si el patronato se lo pidiera, pero el ente rector de la institución le renueva su
confianza "dos veces al año, cuando los reúno para aprobar presupuestos y dar cuenta de los gastos e
inversiones que la fundación hace en actos culturales". La viuda del escritor señala que los ingresos
y gastos de la fundación "están justificadísimos y auditados, tanto de forma oficial, por Hacienda,
como en forma privada".
Castaño dice que sigue donando a la fundación "todo cuanto tenga que ver con la vida y obra"
de su marido, como algunos manuscritos "que todavía estaban en casa". También ha donado "el
despacho entero" que Cela tenía en su casa de Madrid, "con la mesa tal cual la dejó el último
día que trabajó en casa".
En el texto con el que los patronos replican hoy a dicha carta, estos dejan constancia de su "pleno
apoyo" a Marina Castaño, de quien recuerdan "fue elegida en su día para el cargo por unanimidad
de todos los miembros" en reunión extraordinaria "convocada en plazo y forma tras el
fallecimiento del fundador", el propio Camilo José Cela.
Así, el lunes 25 los patronos hubieron de producir el documento para confirmar a Castaño en la
presidencia de la institución. Entre los firmantes del texto figuran José Luis y Ana Cela Trulock, los
otros dos hermanos del Nobel; el conselleiro de Cultura de la Xunta, Jesús Pérez Varela; y el presidente
de la editorial Planeta, José Manuel Lara; así como el actual rector de la Universidad de Santiago de
Compostela (USC), Senén Barro, y su predecesor en el cargo, Darío Villanueva, quienes desempeñan los
cargos de vicepresidente segundo y primero, respectivamente, de la entidad fundacional.
La carta explica que la decisión de nombrar presidenta a Castaño fue "emanada de un patronato
cuyos miembros habíamos sido elegidos para el cargo por el propio fundador", y que con ella
"interpretamos su voluntad de garantizar la continuidad de una institución que él mismo se dedicó a
poner en marcha durante los últimos veinte años de su vida y a la que donó un ingente legado
cultural".
Agrega que durante los dos años y medio transcurridos desde que Marina Castaño accedió a la
presidencia, la fundación "ha desarrollado una intensa labor, siempre en línea con lo planificado en
un plan estratégico para el período 2003-2010, elaborado por el patronato y con el que se pretenden
alcanzar, durante el citado período, una amplia serie de objetivos que garanticen la permanencia de la
institución y el cumplimiento de sus fines fundacionales".
Los firmantes también valoran "la generosidad demostrada por la viuda de Camilo José Cela y
presidenta de la fundación que, desde el fallecimiento de su marido, viene realizando continuas donaciones
de manuscritos, libros, colecciones y hasta el propio despacho del escritor; esto es, de todo aquello que,
interpretando la voluntad de CJC, debería conservarse en la sede de Iria Flavia mejor que en cualquier otro
lugar".
Por último, se congratulan de "estar en plena sintonía con el parecer de Manuel Fraga
Iribarne", presidente de la Xunta de Galicia y miembro del Comité de Honor de la Fundación Cela que,
en respuesta a la carta de tres de los hermanos del autor solicitando cambios en la presidencia de la
entidad contestó, también por escrito, que Marina Castaño "cuenta con su respaldo
incondicional".
El mismo lunes, Castaño explicó a la prensa que había hablado con el presidente de la Xunta y que
éste le había reiterado "su apoyo incondicional e inquebrantable, al igual que todos los patronos de
la Fundación Camilo José Cela". Agregó que con la polémica ha salido "reforzada" en el
cargo "porque cuento con el respaldo de todos los patronos y del presidente Fraga. Así que las
intenciones de las personas que querían desplazarme de la presidencia de la fundación se han visto
frustradas".