¡Comparte este contenido!
Poemas
Judith Rozo Suárez
(sin título)
Ven, tú que eres un yo irremediable,
inventor de paraísos celestes
lúcido conocedor de confidencias
fortaleza en días lúgubres y silenciosos
Ven, amante de mares desconocidos,
impregna esta mente mortal
de tu sabiduría, tú ser falible,
déjame arder lentamente
en tus muros inconclusos
Viento eterno golpeando duelos,
abre tu abismo para perder allí
mis tristezas vírgenes
Difumina todo tu espacio hacia mí,
como un templo fiel, cayendo etéreo,
amigo libre de cadenas.
(sin título)
Ahora... me visto con tu nombre
me alimento con tu voz
en tu mirada veo mi horizonte
tu piel es el fuego lento, dulce,
atroz.
Voluptuosa entre tus labios húmedos
secretamente en tu aliento
adorando este pecado pérfido
de amarte..., aun
en los juegos de la tristeza
No huyas ni temas por este asedio,
ya he triunfado, eres mía y he sido tan tuya
que ni acudiendo a Dios me podrás arrancar
este perverso susurro que siempre
llegará a tus oídos.
(sin título)
Sospecha persistente
aciago definitivo
vuelo sin destino
sol poniente
Perseguidora implacable
tranquilidad aparente
enviada de justiciero
puerta siempre ardiente
Fría e imponente
segura y obstinada
sin sentimientos ni emociones
guarda segura de un final escrito
Muerte inmaculada y única,
muerte familiar o allegada
muerte, perdurable en tu estar
en cada proceso de estos días,
desata ya
este amargo lazo de vivir.
Manos
Y esas manos tuyas
como verano inclemente
como sol en desierto
igual que nieve insistente
Esas manos proclamando
el triunfo del vencedor
al tocar el deseado suelo
para ti, mi cuerpo tentador
Conociendo intimidades
agua penetrando rincones
colándose en el viento
viajando en mar de pasiones
llanos que estremecen
guiadas por el sentido
hacia ocultos
desconocidos fogones
Ardientes y dulces
que duelen gritando
Y esas manos tuyas
que subyacen... en
profundas sensaciones
(sin título)
No pasaré el día
sin decirte
que todo en ti
me trae el regocijo
de la vida
No pasaré sin contarte
que ya no deseo un naufragio
no osaré dejar que te permitas
no saber que
siempre tengo noticias tuyas
en días alegres y
noches lúgubres y largas
(sin título)
Imagino tantos sueños
que no logra romper la realidad
porque se hacen alcanzables
si me refugias en tu alma
El encanto de tu rostro
suave, palpable,
trasluciendo la claridad
que fusionas dulcemente
en mis interregnos
Ronda una dulce canción
en nuestros abrazos
canto de pasión
sin dudas, de sensual
obsesión por ti,
ronda una dulce canción
cuando viene al ansia
de sentir tus brazos.