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En el nombre de "Papá" Hemingway
"Agradezco que vengan a verme, Sus miles de lectores y admiradores todavía lo recuerdan por las lecturas de sus clásicos, entre otros, Por quién doblan las campanas, Adiós a las armas y El viejo y el mar, esta última escrita en Cuba, donde vivió por más de 20 años. Durante su vida como novelista Ernest Hemingway fue acreedor a los premios Nobel y Pulitzer. Es cierto que todos los escritores esperan que sus obras y paso por la vida impriman profundas huellas, y ser recordados con merecimiento por la importancia de sus obras. Lo que no se espera, y el caso de Hemingway es uno de los mejores ejemplos, es que el nombre de un gran escritor se comercialice o quiera prostituirse en la forma que ha sido y está siendo utilizado por entidades e individuos alrededor del mundo, por lo general para servir sus propios intereses, en ocasiones escondiendo éstos en aparentes concursos literarios o reverenciando supuestos sitios históricos. Al acercarse el centenario de su nacimiento (julio 21, 1899) en lugares tan distantes como Francia, España, Estados Unidos y Cuba, sitios que en algún momento a lo largo de la vida del escritor formaron parte de su enigmática vitalidad, se aprestan a celebrar su ausente presencia.
Todos saben que Hemingway era un fuerte bebedor. Por más de 15 años y patrocinados por grandes compañías de bebidas y comerciantes de bares entre otros se celebraron los llamados "Días de Hemingway", en Key West, donde vivió el novelista en los años 30. Con cada celebración, los eventos supuestamente para homenajear a Papá Hemingway, como muchos le conocían, se fueron convirtiendo en especie de una gran fiesta donde las bebidas, juegos y el bullicio prevalecían sobre las dedicadas actividades literarias. Key West, aquel pacífico rincón donde Hemingway produjera algunos de sus mejores trabajos, totalmente transformado por estas celebraciones y avidez comercial, hace que una empresa creada por los herederos del escritor, la Hemingway Ltd., demande a los organizadores del evento, según palabras de sus descendientes, para "proteger el buen nombre" del escritor, esperando así conservar el carácter literario sobre las fiestas populares, aunque algunos les acusaran de ambición por repartirse las ganancias. Este año del Centenario, al retirarse importantes patrocinadores como la cerveza Budweiser y por la falta de apoyo de muchos comerciantes locales que aducen que el festival se celebrará con o sin el apoyo económico de sus contribuciones, los "Días de Hemingway" en Key West han tenido dificultades en su organización. La visita turística a la Casa Hemingway, propiedad de una empresa privada, junto al conocido Bar Sloppy Joe, una de las principales atracciones turísticas de Key West, produce solamente en ventas de admisión, aparte de sus ventas de souvenirs, un aproximado de 2 a 3 millones de dólares anuales. La entrada es de $6,50 por persona.
Ernest Hemingway vivió en Cuba por más de 20 años, allí escribió Islas en la corriente, Tener o no tener y El viejo y el mar, novela escrita en 1952. Para Hemingway Cuba era su casa. La Vigía, su hogar cerca de La Habana, hoy está convertida en museo; los aproximadamente 10,000 turistas que la visitan anualmente pagando de $15 a $40 dólares por observar a través de las ventanas de la casa deján al gobierno de Cuba varios millones anuales. Otros sitios que fueron lugares regularmente visitados por Hemingway en La Habana se han convertido en un poderoso imán comercial, como son dos de sus bares preferidos, La Bodeguita del Medio y El Floridita, donde se sirve el conocido "Papá Hemingway Daiquirí", una mezcla de limón, toronja, maraschino y "doble ron" y que cuesta $6,00 dólares el trago. Desde los Estados Unidos y Cuba ya se han organizado los eventos para celebrar el centenario del nacimiento de Hemingway como el próximo a presentarse en Oak Park, Ill., donde naciera el novelista y que el mismo escritor describiera como "un lugar de amplios jardines y mentes estrechas", allí se prepara en el mes de julio "La Fiesta del Escritor" que acompaña una lujosa recepción. Su costo es de $250 por persona. En Cuba también se celebrará el Centenario Hemingway con algunos coloquios internacionales, reuniones y visitas como el llamado "Viaje Turístico Internacional Hemingway del Tabaco", un recorrido por La Habana donde además de una parada en la Fábrica de Tabacos Partagas y otros lugares de diversión, para darle algún nexo al evento con el supuesto homenaje a Hemingway será presentado en una comida del recorrido, al mismo Gregorio Fuentes, el anciano timonel que acompañara al novelista en sus paseos marítimos en Cuba. Fuentes, hoy con 102 años de edad, aún vive a pocas cuadras del sitio, Cojimar, que Hemingway hiciera famoso en su novela El viejo y el mar; diariamente el viejo capitán regala a los turistas y visitantes con cuentos y antiguas anécdotas por una modesta cuota que va hasta 50 dólares y sus autógrafos por 10 dólares. Al parecer, señales de nuestros tiempos. Una de las cosas que Papá Hemingway dejó al morir aparte de sus libros fue "la leyenda" que hoy vale millones para unos pocos afortunados individuos.
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