
El escritor húngaro László Krasznahorkai (Gyula, 1954) recibió el Premio Formentor de las Letras 2024, una de las distinciones más importantes de la literatura contemporánea, en una ceremonia que tuvo lugar en el hotel Barceló Palmeraie de Marrakech, en Marruecos, la noche del viernes 27 de septiembre.
En su discurso de aceptación, el autor de Guerra y guerra (1999) ofreció una mirada íntima a su trayectoria literaria, combinando agradecimientos personales con reflexiones sobre el arte de escribir, y recordando con nostalgia a las personas y lugares que han marcado su vida creativa.
Conocido por su prosa densa y laberíntica, el escritor húngaro dedicó parte de su discurso a destacar la importancia de los pequeños gestos y momentos cotidianos como fuente de inspiración. Trazó un paralelo entre su juventud en la ciudad húngara de Gyula y la construcción de sus universos literarios. En su obra, esas pequeñas historias que pueblan el día a día de personajes anónimos se convierten en metáforas de una realidad mucho más amplia y trascendental.
Expresó su profunda nostalgia por la Gyula que conoció —la cual, en sus palabras, “ha desaparecido del mapa— y se refirió a la transformación de su ciudad como una metáfora de la pérdida inevitable del tiempo y de cómo los recuerdos son a menudo lo único que queda de un pasado irrecuperable. “Varias veces intenté averiguar qué había pasado... La ciudad no estaba en su sitio, es más, no sólo no estaba en su sitio, sino que no existía en absoluto”.
“Me puse a andar desasosegado y desorientado por una ciudad que decía llamarse Gyula, pero no era Gyula, iba y venía por las calles, preguntando aquí y allá, pero en vano, nadie sabía nada, nadie se acordaba de nada o, lo que era peor, se acordaban de manera equivocada, trataban de hablar del pasado en el que algo se había perdido, pero o bien ya no sabían qué se había perdido o pensaban que tampoco importaba”, manifestó.
Subrayó el poder transformador de la literatura y su capacidad para reconfigurar el mundo. Evocó con gratitud las influencias literarias que lo han guiado, mencionando a autores como Franz Kafka, Thomas Pynchon, y Fiódor Dostoyevski, así como a poetas y narradores húngaros como Attila József y Péter Hajnóczy.
El autor también aprovechó la ocasión para reflexionar sobre el rol del escritor en la sociedad contemporánea, destacando que el acto de escribir es, ante todo, un compromiso con la búsqueda de lo inefable. “A pesar de todo, el poeta es aquel que está dispuesto a sacrificar su vida por un único verso maravilloso”, afirmó Krasznahorkai, en un recordatorio de la naturaleza solitaria del quehacer literario.
Al finalizar, expresó su agradecimiento no sólo al jurado del premio y a los organizadores, sino también a la ciudad de Tánger, donde se deliberó la decisión. “Doy las gracias, pues, a Tánger, por el hecho de que ese lugar maravilloso lograra, con su tan, tan misteriosa irradiación, convencer a los sobrios literatos allí reunidos de que dejaran de lado su sobriedad y me concedieran este fantástico premio”.
El Premio Formentor se suma a una lista de galardones que incluye el Premio Internacional Man Booker y el Premio Nacional de Literatura de Hungría, consolidando la posición de Krasznahorkai como una de las voces más importantes de la literatura contemporánea.
La entrega del Premio Formentor de las Letras precede a las Conversaciones Literarias de Formentor, que afrontan su XVII edición y que se celebran en Marrakech con el lema “Genios, nómadas y beduinos”. Este encuentro, desde 2008, reúne a escritores, editores, críticos y público.
La Fundación Formentor ha sido creada para organizar el Premio Formentor de las Letras y las Conversaciones Literarias que se celebran cada año en Formentor. De este modo, la entidad —auspiciada con el mecenazgo de la familia Barceló— da continuidad a los encuentros culturales iniciados en 1930 y al premio literario convocado por los editores europeos desde 1961.
Recuperado en 2011, el Premio ha reconocido a autores como Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia, Roberto Calasso, Alberto Manguel, Mircea Cărtărescu, Annie Ernaux (Nobel de Literatura en 2022), Cees Nooteboom, César Aira, Liudmila Ulítskaya y Pascal Quignard. Desde 2021, el galardón recuperó su itinerancia y título, Prix Formentor.
Fuentes: Europa Press • Fundación Formentor • The Objective
- Vuelve el concurso que busca “el mejor poema del mundo” y paga 2.000 euros al ganador - sábado 25 de abril de 2026
- Convocatoria abierta para el Premio LOEWE de Poesía 2026 para poemarios inéditos en español - sábado 25 de abril de 2026
- Mi paciente más cercano, de Juan Carlos Rupérez, publicado por la alianza Letralia-FBLibros - sábado 25 de abril de 2026


