Saltar al contenido

Cinco poemas de Blanca Caballero Pacheco

lunes 13 de octubre de 2025
¡Comparte esto en tus redes sociales!

Si de amor se trata

Si de amor se trata,
recuerda:

Olvida
los días
y las noches.

Acuéstate
conmigo
en lechos de laureles.

Recoge tu sangre
en recipientes de ámbar.

Acércala
a mi corazón —
hambriento
de tu aliento.

Jura amor bajo
plumas de avestruz,
envuelto
en el aroma fresco
de la menta.

Quiéreme
por siempre.

Hasta que el tiempo duela.

Y que sea bello
sufrir por un encuentro

 

Verdad retorcida

Cianuro de potasio
en potes de cristal.

Zapatos con agujeros,
huellas que se desgastan
en calles sin retorno.

Hombres de tinta,
colores sin alma.

Bocas voraces, desdentadas,
habitan un espacio
fuera de las coordenadas
X, Y y Z.

Maestros sembrados en la tierra.

Jueces inmutables
lapidan sus ideas.

Arlequines y payasos
con voces de trompeta
gritan,
se proclaman profetas,
y terminan en círculos
de indignidad.

No son novedad.

No dejan discípulos.

No importa el dolor.

Y todo continúa,
en el mismo lugar
donde, en un tiempo distante,
la infamia nació.

 

Desconcierto

Hoy he muerto
un poco,
por la tarde.

No vi las ramas
sacudir
las gotas de lluvia.

Ni sentí el arroyo
arrastrar
las flores.

El azulillo
no trinó
buscando compañía.

Vi los ojos
de quienes caminan
cegados por el frío.

Vi ademanes
cargados
de signos imprecisos.

Vi la calma
de los tornadizos.

Dejé una flor,
constancia mínima
de que existo.

 

La costura silenciosa

Cae una pluma.
De su descenso
debería brotar un sonido —
pero responde el silencio.

La habitación pesa.
No hay zumbido,
ni rastro
de una canción fugaz.

Silencio.
Asusta.
O tal vez —
cautiva.

Con agujas púrpuras
coso el silencio.
Atravieso su calma
y dejo diminutos orificios
para que respire.

Lo extiendo en el suelo.
Camino a su lado.
La nada envuelve el sendero.
Soy
su costurera.
Y él permanece —
silencio.

 


 

La tela de araña,
pendiente.

Su brillo de plata
enciende
la vereda
de los inocentes.

La brisa sopla,
y el hilo vibra.

La música
se filtra
por su forma
concéntrica.

No dice.
No revela.

Entre líneas
suspendidas,
algo tiembla.

El fin
se insinúa
sin premura.

Las trampas
se cierran
en la placidez
de la tarde.

Blanca Caballero Pacheco
Últimas entradas de Blanca Caballero Pacheco (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio