Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Rafael Cadenas, tras las palabras

lunes 29 de octubre de 2018
¡Compártelo en tus redes!
Rafael Cadenas
Cadenas: “Estudien nuestro idioma, que anda bastante maltrecho entre nosotros”.

En el año 2004 se celebró la que sería la penúltima Semana Internacional de la Poesía de Caracas, entre los días 19 y 24 de julio, evento que dirigió Santos López y su equipo de poetas. Esa jornada estaba dedicada a Eugenio Montejo. Fue todo un honor. A esta edición fuimos invitados algunos escritores de Barquisimeto, preparábamos un número de la revista Maltiempo y Rafael Cadenas quiso colaborar con este texto que leerán a continuación. Lo pongo aquí a propósito del Premio Reina Sofía, sobre todo por estar dedicado a jóvenes que se graduaban en la Universidad Yacambú, en Lara, su tierra natal. El poeta con su timidez habitual lo dejó en el lobby del hotel donde me hospedaba, me lo entregaron como un mensaje más, lo hemos conservado esperando tiempos mejores para continuar con aquella aventura editorial. Con esto, sólo queremos sumarnos al homenaje universal al poeta Rafael Cadenas.

 

Ustedes son especialistas que van a trabajar cada uno en su área. Pues bien, no se limiten a ella. Abran un postigo que dé hacia las humanidades.

…Tras las palabras

Rafael Cadenas

Hace muchos años, estudiantes del liceo Lisandro Alvarado decidieron darle mi nombre a su promoción. Yo he debido venir a acompañarlos y no lo hice. La noche del acto de graduación ocurrió el terremoto de Caracas. Mi inasistencia dejó en mi ánimo cierto disgusto y aun vergüenza conmigo mismo y no quería que eso se repitiera. Ahora me encuentro aquí, pero no por temor a otro terremoto sino porque tenía que venir a estar con ustedes, y ya que vine quisiera, aunque nadie me lo haya pedido ni soy quien para hacerlo, decirles algunas palabras que se atreven a ser sugerencias.

Serán muy breves, créanme: yo cumplo lo que prometo.

Ustedes son especialistas que van a trabajar cada uno en su área. Pues bien, no se limiten a ella. Abran un postigo que dé hacia las humanidades, cuya ausencia, andando el tiempo, será subsanada en esta universidad. Recuerden que el camino de ida desde la ciencia hacia ellas es más llano que el contrario. Tal es, al menos, mi impresión.

Lean, sobre todo buena literatura, lo cual es un deleite enriquecedor y para ustedes seguramente un descanso que además los pone en contacto con grandes espíritus, pues ¿qué hacemos al leerlos sino conversar con ellos?

Rehúyan lo colectivo. Sean individuos, no individualistas. No se guíen por lo que piensan los más sino por lo que piensan ustedes.

Estudien nuestro idioma, que anda bastante maltrecho entre nosotros, sobre todo por fallas en la educación. No crean que por hablarlo no hemos de procurar conocerlo cada día más. Se trata de un quehacer que debería ser permanente como la higiene. Tomen esto como un gozo más que como una tarea. Precisamente lo que no hizo la primaria ni el bachillerato, que convirtieron al castellano y la literatura en un estudio penoso cuando ha debido ser placentero y esto sigue ocurriendo.

A ustedes les ha tocado graduarse en un momento de mucha indefinición en el país, cuando es más necesaria la capacidad de ver la verdad o la mentira tras las palabras. En esta ocasión me limitaré a decirles: rehúyan lo colectivo. Sean individuos, no individualistas. No se guíen por lo que piensan los más sino por lo que piensan ustedes. Claro, somos seres sociales, condicionados por nuestra formación, pero saberlo es ya un paso que nos permite salir de la trampa e ir adquiriendo una conciencia crítica. Así se pueden evitar las redes proselitistas. Nada de lo dicho impide participar en empeños por alcanzar algún buen fin, pero no por cualquier medio. Este determina el fin. Hay que actuar limpiamente para no empañar el resultado.

(Por último) Sólo me resta, pues, desear que ustedes y yo nos portemos bien.

Por mi lado, ya que he sido objeto de esta generosa distinción, trataré de no hacerlos quedar mal.

Julio Bolívar
Últimas entradas de Julio Bolívar (ver todo)