XXXIV Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE • Hasta el 24 de junio de 2021
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Claudio Pozzani, señor de las palabras

viernes 30 de abril de 2021
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Claudio Pozzani
Claudio Pozzani se mueve como si fuera un basquetbolista cuyo balón es su voz. Fotografía: Gabriela Pulido Simne

Génova te ofrece el mar y el mar te ofrece Génova. La poesía te entrega ambas inmensidades. Desde otros mares han estado llegando miles de poetas a soltar sus poemas como gaviotas en el perenne revoloteo de la ciudad. El ritual se ha vuelto costumbre. Y todo eso partió desde los juveniles inventos de un soñador que un cuarto de siglo después permanece invencible.

Claudio Pozzani se mueve como si fuera un basquetbolista cuyo balón es su voz; se desplaza en mangas de camisa y bluyín y algo indefinible cambia en el paisaje. Eso ocurre cuando está a punto de comenzar a leer sus poemas. Su voz y su poesía actúan como una especie de estación, de clima, de atmósfera. Sus ojos preocupados y su sonrisa juvenil marcan una diferencia. Su voluntad incansable es como un tren de luz que avanza sin cesar.

A veces se queda ensimismado, como una estatua en algún rincón, observando a los poetas y artistas que van desfilando por los escenarios del Festival Internacional de Poesía de Génova, Parole Spalancate, o de la Stanza de la Poesía. En esos instantes siempre tiene en las manos un papel, un libro, una idea que va cobrando forma.

Claudio Pozzani y Barbara Garassino
Claudio Pozzani y Barbara Garassino han persistido fundando y recreando el evento que ha tenido en su seno a varios de los poetas más conocidos del siglo pasado y del nuevo siglo. Fotografía: Gabriela Pulido Simne

Claudio ha leído poesía y ha trabado amistad con poetas como Wole Soyinka y Lawrence Ferlinghetti. Ha construido un festival de poesía que parece un bosque de cantos diversos, una espesura de sentimientos que el mundo podrá buscar cuando los necesite. Y en ese bosque, moviéndose como un hada más extraña que un hada, lo respalda con su perenne magia laboriosa la escritora Barbara Garassino, quien ha señalado:

El Festival Internacional de Poesía de Génova podría ser una encarnación, y un retorno a la reflexión, a la época del pensamiento, a la sedimentación de la experiencia. Es un renacimiento de la pasión, de la curiosidad intelectual, del hambre de conocimiento. Es una isla cubierta con palabras, las correctas, las que no son abreviadas o distorsionadas, las más atentas, las curadas. Es un oasis en el que la fuente a ser regada son los poetas y escritores que han hecho una gran tradición de maestros capaces de afectar, incluso más allá de la literatura en el sentido estricto, señalando un camino e iluminando el camino.

Pozzani creó la Casa de la Poesía y el Festival Internacional de Poesía de Génova, Parole Spalancate, hace veinticinco años, y en 2019 el director Fabio Giovinazzo realizó la película L’anima nel ventre, basada en los poemas de Pozzani. Él ha dicho lo siguiente sobre el festival genovés:

—Me da vértigo sólo pensar todo lo que se ha hecho… Veinticinco años con un gran número de invitados es algo que puede parecer normal, pero en realidad es increíble, especialmente si se toma en cuenta el pequeño presupuesto disponible para hacer realidad ese trabajo. Muchos otros países europeos tienen presupuestos incluso diez veces superior al nuestro, pero ninguno ha tenido un resultado ni una historia similar. Creo que el secreto de esta longevidad y éxito es haber tenido como único criterio de selección la calidad y la curiosidad. El público también viene a escuchar a poetas que no son conocidos porque nos tiene confianza y sabe que en el festival podrá descubrir talentos de todo el mundo. El festival no es una simple vitrina para las celebridades, sino un laboratorio continuo con la presencia de personalidades conocidas y autores emergentes.

Hace poco tiempo Claudio estuvo en Praga hablando de poesía y leyendo sus poemas con Ana Blandiana, Wole Soyinka y Ersi Sotiropoulos.

Es uno de los pocos poetas que han estado más veces acompañados por una representación mundial de la poesía mayor.

En el Festival Internacional de Génova han participado cinco premios Nobel (Derek Walcott, Wole Soyinka, Xingjian Gao, Czesław Miłosz y J. M. Coetzee) y estrellas como Lou Reed, Ray Manzarek, PJ Harvey, Greg Lake o poetas como Lawrence Ferlinghetti, Mahmud Darwish, Adonis, Michel Houellebecq, Charles Simic, Juan Gelman, Álvaro Mutis, Ben Jelloun, Manuel Vázquez Montalbán, Alejandro Jodorowsky, Evguéni Evtuchenko, Francisco Brines, Carmen Boullosa, Mark Strand, Franco Buffoni, Daniela Crasnaru, Raúl Zurita, Armando Rojas Guardia, Homero Aridjis, Valerio Magrelli, Massimo Morasso, Viviane Ciampi y Kazuko Shiraishi, sólo por nombrar algunos.

 

Claudio Pozzani
En un parque, cuando comenzó la pandemia. Fotografía: Gabriela Pulido Simne

El manifiesto de 2002

En el año 2002, temporada inolvidable, Lawrence Ferlinghetti, Jodorowsky, Bertoli, Costa, Giannoni, Ganz y Pozzani le pusieron una nota beat al festival con un manifiesto que todavía hoy fluye en el evento:

No creemos. Lo hacemos o no lo hacemos.

La poesía es ante todo un acto y expresión de vivir.

Queremos dar lugar y voz a las instancias reales de crecimiento y emancipación de este tiempo, no a sus modas y costumbres.

Queremos dar voz y lugar a lo que parece menos contemporáneo y que, escondido en los intersticios del día, constituye su verdadera columna vertebral, su temple, su molde.

La poesía es noticia desde las fronteras de nuestra alma.

Tu poema es la suma y la sustancia de tus acciones y no puedes ocultarlo escribiendo más. La poesía se vive y luego se escribe.

Queremos reiterar que la Poesía es para nosotros arte, vida, sensualidad, magia, cuerpo, alma y cerebro.

El código oculto detrás de cada forma de expresión es este: la mejor obra de arte es nuestra vida. Nada más, nada más.

Es un manifiesto más denso y con más puntos, pero la síntesis refleja casi todo lo que ellos expresaron en aquel momento.

 

Barbara Garassino
Frente al Palacio Ducal y al lado de la Stanza de la Poesía también se hacen lecturas. Fotografía: Gabriela Pulido Simne

Escribir y hacer

Claudio no es sólo un poeta que dice cosas significativas. También materializa sus proyectos. Es incansable en el trabajo de mantener la poesía latente, con espacios abiertos, con actividades que inclusive han desafiado la temporada de pandemia y se han desarrollado vía digital con mucha fuerza.

En estos días Pozzani ha estado promoviendo Parole Spalancate en YouTube, con las entrevistas más importantes realizadas a poetas y artistas de la música, el teatro, el cine, la danza y otros que han participado en las veintiséis ediciones. En esos veintiséis años han participado un poco más de mil seiscientos invitados. El formato del Festival Internacional de Poesía de Génova ha sido exportado a varios países, incluidos Bélgica, Francia, Finlandia, Japón y Alemania. Todos estos meses, los amantes de la poesía y de los festivales diversos podrán escuchar a poetas y demás artistas, intelectuales, en esa programación.

Estos programas en YouTube son un verdadero tesoro. Allí la gente puede ver y escuchar a Charles Simic, a Derek Walcott, a todos esos grandes poetas, en plena acción. En conmovedor acontecer.

El espacio más reciente creado es L’elettRivista, un blog del festival y, “como él, parte de la poesía para hablar un poco de todo: arte, sociedad contemporánea, medio ambiente, salud, economía, deporte, historia y mucho más, gracias a los colaboradores que trabajan en los respectivos sectores y que nos ofrecen alimento para el pensamiento, la información, las provocaciones”.

Claudio Pozzani y Barbara Garassino han persistido fundando y recreando el evento que ha tenido en su seno a varios de los poetas más conocidos del siglo pasado y del nuevo siglo. Puro esfuerzo de amigos, pura voluntad y amor por la poesía.

 

Dos poemas de Claudio Pozzani

Dos poemas de Pozzani para quienes deseen conocer un poco más su voz y su personalidad.

Soy

Soy el apóstol que dejaron fuera de la Última Cena
Soy el garibaldino que llegó tarde al “Scoglio di Quarto”
Soy el Mesías de una religión sin fe
Soy el excluido, el paria, el que siempre pelea

Soy el protagonista que muere en la primera página
Soy el gato tuerto que nadie acaricia
Soy la bestia que muerde la piadosa mano
Soy el excluido, el paria, el desgraciado sin edad

Soy la marejada que se lleva las toallas y las radios
Soy el malentendido que obliga a la disputa
Soy el diablo que esquiva el tintero de Lutero
Soy la película que se quema en el momento más emocionante
Soy el excluido, el paria, un clavo en la cabeza

Soy la bola de pinball que falla antes del récord
Soy el autogol en el último segundo
Soy el niño que se ríe de las bofetadas de su madre
Soy el miedo de la hierba a punto de ser cortada
Soy el excluido, el paria, esta página arrancada

 

Génova, Saudade & Spleen

Génova enemiga de los paraguas
lluvia y viento catetos
de un escaleno improbable
Génova planta carnívora
con hambrientas fauces de escalinatas
esperando a las madres compradoras
Génova y sus esporas de mar
nos ha salado el corazón

Hasta en las calles de nuestros sueños
hay subidas y bajadas
Génova samba de olas de un mar represado
y atraído por las camisas rocosas
Génova con péndolas que baten las horas
en el hervidero de la gran marea

Génova zumbido de moscas
que escapan de los puños al mantel
y hacia los círculos de vino y las migas cansadas
Genova, Saudade & Spleen

Entre una lágrima y otra
desde mi ventana salada
miro la torre
que nadie visita ni conoce

José Pulido
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