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Sobre las aguas turbulentas
Entrevista a Octavio Escobar Giraldo

• Domingo 3 de junio de 2018
Octavio Escobar Giraldo
Escobar Giraldo presenta por estos días su más reciente novela, Mar de leva.

Octavio Escobar Giraldo ganó en 2016 el Premio Nacional de Novela con Después y antes de Dios. No fue sorpresa porque meses antes la misma obra había ganado un concurso internacional (Novela Corta de Barbastro) y porque es conocido el trabajo innovador y juicioso que Escobar realiza sin desmayo desde una ciudad de provincia, pero pocos esperaban que triunfara sobre escritores con mayor presencia internacional y publicados por las grandes multinacionales del libro. Hoy, Después y antes de Dios incursiona en el exigente mercado francés y Escobar presenta una nueva novela, sobre la cual nos responde algunas preguntas.

—En contracarátula, Juan Gabriel Vásquez menciona la relación que Mar de leva tiene con la obra de Joseph Conrad. ¿Puede hablarnos al respecto?

—Es un aspecto que quiero creer que enriquece la novela, pero que no es de ninguna manera necesario para su comprensión. En 1904, Joseph Conrad publicó una de sus grandes novelas, Nostromo, en la que elabora una imagen de la América hispánica. En ella inventó un país, Costaguana, y un puerto, Sulaco. Yo he imaginado cómo sería hoy Sulaco y lo he hecho revisando cuidadosamente la descripción de Conrad y tomando características, detalles, de muchas de nuestras ciudades: Cartagena, Buenos Aires, Barranquilla, Río de Janeiro, Lima, Santa Marta, Tampico, entre otras. En Historia secreta de Costaguana, publicada en 2007, Juan Gabriel Vásquez también se había basado en Nostromo, pero aludiendo más a la biografía de Conrad y a las fuentes y circunstancias de escritura de la novela, recreando la época de construcción del Canal de Panamá.

Mar de leva plantea, en tono menor, dilemas y disyuntivas que en un clima de globalización, por decirlo de alguna manera, obligarán a cada lector a tomar posición, a revisar sus propias convicciones.

—¿Era importante para usted usar un ámbito geográfico diferente al de su novela anterior, ganadora del Premio Nacional, Después y antes de Dios?

—La verdad es que yo venía con la idea de fabular el futuro de Sulaco desde hace muchísimo tiempo, pero creo que es bueno que el proyecto haya cristalizado ahora, porque me permitió alejarme de mi ciudad natal, Manizales, que había sido más o menos protagónica en mis últimas obras publicadas. No me parece que fuera indispensable, pero me alegra que haya ocurrido ahora.

—El secuestro es uno de los temas de Mar de leva. ¿Alguna situación verídica fue el germen de la narración?

—No y sí. Ningún caso específico me inspiró, pero durante años y años todos en Latinoamérica hemos escuchado y leído historias de secuestro y nos hemos conmovido con las crueldades que este crimen implica. Yo me interesé en lo que ocurre con los familiares cuando el tiempo pasa y pasa y la esperanza languidece.

Mar de leva (Spanish Edition)

—¿Es exagerado decir que Mar de leva es también una novela de iniciación?

—No, me parece una lectura muy acertada. Javier, su protagonista, está cumpliendo quince años, tiene las hormonas en efervescencia y comienza a ver con otros ojos su pasado y, muy especialmente, su presente. La novela lo enfrenta a una experiencia que lo altera todo, que desde una trasgresión, aparentemente cómoda, trastoca sus referentes más próximos, hasta su intimidad. Estoy siendo un tanto elusivo, pero es que no quiero arruinar las posibles lecturas.

—Madonna, Rihanna, sitios turísticos a los que llevan a todo el mundo, pero también historias de narcos, guerrilleros y paramilitares. Todo un coctel.

—Sí, pero también un coctel al que el lector agregará sus propios ingredientes y una narración en las que los silencios son fundamentales. Creo que la novela plantea, en tono menor, dilemas y disyuntivas que en un clima de globalización, por decirlo de alguna manera, obligarán a cada lector a tomar posición, a revisar sus propias convicciones.

—¿La más compleja de sus novelas?

—No lo sé. Sé que me esforcé por que Mar de leva se pueda leer de manera fluida, que trabajé mucho con la idea de conseguir una obra que, sin oscuridades narrativas, invita a preguntarse por otro tipo de oscuridades. Y pido disculpas por la oscuridad de esta respuesta.

—¿Y el título, que tiene mucho sabor conradiano, de dónde viene?

—De un fenómeno también conocido como mar de fondo o mar tendida, en el que un oleaje muy regular golpea las costas en ausencia de viento o antes de que llegue el viento, sin que el clima justifique tal agitación. La perturbación que ocurrió en un lugar se manifiesta en otro lejano.

—¿Una metáfora de lo que pasa en la novela?

—O una invitación al diálogo. El lector decide.

Ángela Alfonso Botero

Ángela Alfonso Botero

Editora colombiana (Bogotá, 1982). Estudió filosofía. Ha traducido novelas juveniles del francés al español. También ha sido jurado del Concurso Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus.
Ángela Alfonso Botero

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