Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo
Saltar al contenido

Enrique Vázquez Quintana
“He perdido la inocencia de mi juventud”

viernes 14 de agosto de 2020
¡Compártelo en tus redes!
Enrique Vázquez Quintana
Vázquez Quintana: “Mi generación no llegará a ver un cambio en el status colonial de nuestro país”.

Enrique Vázquez Quintana (Ponce, Puerto Rico, 1937) es médico de formación y escritor prolífico por vocación. Fue docente-investigador en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico (1970-1998), entidad de la que es egresado magna cum laude de Bachillerato en Ciencias (Río Piedras, 1955-1958) y de doctor en Medicina (1962). Completó su internado y adiestramiento en Cirugía General en el Hospital Universitario y los hospitales afiliados al mismo entre 1962 y 1968. Desde 1968 hasta 1970 sirvió en el Ejército de los Estados Unidos, siendo en una parte del tiempo destacado como cirujano en Vietnam. Es diplomado por la Junta Americana de Cirujanos, y entre 1997 y 1999 fue presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico. Dirigió la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico entre 1983 y 1989, y fue secretario de la Salud del Estado Libre Asociado de Puerto Rico entre el 3 de enero y el 15 de septiembre de 1993.

Vázquez Quintana tiene en su haber una prolífica producción investigativa y de difusión en revistas especializadas y en medios de comunicación, tales como El Post Antillano, El Nuevo Día, 80Grados y El Vocero. También es autor de unos siete libros: Mi amigo el gobernador (1994), La gran decepción (1996), Diálogo en el limbo entre don Luis Muñoz Marín y don Pedro Albizu Campos (1998), El candidato (2004, con el pseudónimo de John Towers), ¿Quién eres tú? (2009), Historia de la cirugía en Puerto Rico (2015) y Sistema de Salud de Puerto Rico, pre y post Guillermo Arbona y post Reforma (2016). En 2018 se publicó la película ¿Quién eres tú?, basada en el impacto en la familia de la enfermedad de Alzheimer que afectó a su esposa. Desde el 12 de junio de 2013 se acogió al retiró de su práctica de la cirugía general. A partir de su amplio trabajo creativo de investigación, Vázquez Quintana ha compartido unas palabras que son para ser compartidas.

 

La sociedad de Puerto Rico vivía y aún vive en un ambiente de miedo.

Hace algún tiempo publicó Mi amigo, el gobernador (1994). ¿De qué trató o trata en dicho análisis político de coyuntura? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarlo?

Como debes saber yo fungí como secretario de Salud bajo la primera administración del doctor Pedro Rosselló González, desde el 3 de enero hasta el 15 de septiembre de 1993. Fui despedido por discrepancias con el gobernador sobre la Reforma de Salud. En específico por negarme a firmar un contrato entre el Departamento de Salud y una entidad inexistente, Harvard Policy and Management. Me fui con la frente en alto, aunque estuve poco tiempo le brindé credibilidad y seriedad al Departamento de Salud. El libro Mi amigo, el gobernador, relata cómo se administraba el gobierno de Puerto Rico bajo el doctor Pedro Rosselló. Ese es el primer y único libro que se escribe en nuestro país sobre el gobernante durante su incumbencia. En el libro se discute la creación de la Administración de Seguros de Salud (Ases), el problema de las drogas, el aborto, la autonomía universitaria y, obviamente, la Reforma de Salud. Además, se hace un análisis de la personalidad del gobernador y su relación un tanto extraña con su secretario de Gabinete. La sociedad de Puerto Rico vivía y aún vive en un ambiente de miedo. Al ser despedido una periodista me envió una nota de apoyo que al final dice: “Lo admiro hoy más que ayer. El consenso entre los periodistas es el mismo. Mi respeto y agradecimiento por la apertura suya hacia la prensa y por no perder su franqueza y verticalidad. A sus órdenes y hasta la vista”. Se omite el nombre de la periodista por su propia decisión y por temor a represalias de parte del gobierno. Todavía conservo la confidencialidad de esa periodista. El libro tuvo una gran aceptación.

 

¿Qué relación tiene su trabajo creativo previo a Mi amigo, el gobernador, y su trabajo creativo-investigativo entonces y hoy? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de puertorriqueño-caribeño y su memoria personal o no de/con lo caribeño dentro de Puerto Rico y el Caribe?

Previo a ese libro mis escritos se limitaban a la publicación de trabajos científicos sobre la cirugía y la educación médica y a artículos sobre la prestación de servicios de salud en Puerto Rico. Siempre tuve la intención de escribir un libro, y lo comencé recientemente, que se titula La distribución desigual del amor (The Unequal Distribution of Love). Yo nací en Ponce en 1937 en el Hospital de Distrito, el original que estaba en la calle Victoria. Vivíamos en la barriada Clausells de Ponce. A los seis años me trasladé con mis padres a un campo de Guayanilla. Mi padre iba a trabajar en una panadería que la familia tenía en ese pueblo. Todos mis estudios fueron en el sistema educativo público. Estudié mi Bachillerato en Ciencias en la Universidad de Puerto Rico y luego el Doctorado en Medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico. Mi familia no era muy pobre pero tenían otros tres hijos que educar.

Durante mi niñez no había vacunas. Padecí de prácticamente todas las enfermedades de la niñez —sarampión, paperas, tosferina y varicelas. Existía la poliomielitis pero de esa me escapé.

 

Si compara su crecimiento y madurez como persona, docente-investigador y escritor, con su época actual de escritor en Puerto Rico, ¿qué diferencias observa en su trabajo creativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo ha madurado usted?

Mi trabajo docente incluyó la jefatura del Departamento de Cirugía de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico de 1983 a 1989. Luego de mi corto período como secretario de Salud regresé al Departamento de Cirugía hasta mi retiro el 31 de diciembre de 1998. Continué en la práctica privada de la cirugía general hasta el 12 de junio de 2013. Desde esa fecha estoy en mi hogar con mi segunda esposa. Durante esos años he publicado siete libros. Los temas de los libros son diferentes. Sus títulos son: La gran decepción, Diálogo en el limbo entre Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos, El candidato, bajo el pseudónimo de John Towers, Historia de la cirugía en Puerto Rico, ¿Quién eres tú?, y Sistema de Salud de Puerto Rico, pre y post Guillermo Arbona y post reforma. Los primeros dos libros tratan sobre los años de política bajo la gobernación del doctor Pedro Rosselló González. El tercero es un diálogo entre Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos, los dos políticos más reconocidos del siglo XX en nuestro país. Es un libro bien educativo; tengo entre mis planes llevarlo al teatro para educar a nuestros jóvenes que desconocen su historia. En este libro y El candidato expreso mi interés en el concepto de Libre Asociación como solución al status político de Puerto Rico. Para ese tiempo estaba organizando la creación de un nuevo partido, el Partido Acción Civil (PAC), cuya ideología política era la Libre Asociación. En El candidato creo un equipo de ensueño (Dream Team) para gobernar el país. El quinto libro es sobre la Historia de la cirugía en Puerto Rico. En el mismo se describe la cirugía desde el tiempo de los indios, el dominio español, la invasión norteamericana hasta el presente. Contiene notas biográficas de un gran número de los cirujanos que ha tenido el país. Este libro es un clásico sobre la historia de la cirugía en Puerto Rico. Nadie había escrito sobre este tema anteriormente. El sexto libro, ¿Quién eres tú?, trata sobre la demencia de Alzheimer que padeció mi primera esposa por once años. Le comenzó a la edad de 58 y falleció a la edad de 69 años. Es el único libro sobre esa enfermedad escrito por un cirujano, no por un neurólogo. Trata sobre las vivencias de un esposo y sus seis hijos durante la enfermedad de su madre y esposa por once largos años. Esa obra se llevó al cine en una película del mismo nombre que fue exhibida el 19 de abril de 2018. La película fue filmada en Puerto Rico por personal y actores puertorriqueños, es de una excelente calidad y el mensaje educativo es extraordinario. El último libro sobre el Sistema de Salud de Puerto Rico describe el sistema de salud desde el tiempo de España hasta el presente con recomendaciones sobre cómo mejorarlo cambiando hacia un sistema de pagador único, utilizando los centros 330, los hospitales de la comunidad y las cuatro escuelas de medicina del país y con un plan de administrador único (Third Party Administrator) para los pobres. Ahora, después de la pandemia de coronavirus, es el tiempo ideal para cambiar el sistema de prestación de la salud en el país.

Mi núcleo generacional comparte preocupaciones similares a las que yo planteo en mis libros y artículos periodísticos.

Desde mi punto de vista he cambiado mi percepción política del país. Mientras más leo y aprendo sobre la historia del desarrollo político del colonizador, más se radicaliza mi opinión respecto de la democracia de Estados Unidos. El tratamiento de ese país hacia Puerto Rico ha sido atropellante, deshumanizante y explotador. Sin embargo, en Puerto Rico estamos divididos en tres tribus que se neutralizan entre sí e impiden el desarrollo político del país; seguimos sumidos en la incertidumbre. Mis libros reflejan ese cambio en mi intelectualidad.

 

¿Cómo visualiza su trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico? ¿Cómo ha integrado su trabajo creativo e investigativo a su quehacer médico?

Mi núcleo generacional comparte preocupaciones similares a las que yo planteo en mis libros y artículos periodísticos. Desde 1997 he estado escribiendo columnas en los periódicos del país y más recientemente en los periódicos digitales, tales como El Post Antillano y 80Grados. Mi primer artículo se tituló “El independentismo debajo del canasto”, y en él indicaba que el PIP se nutría de las migajas que le brindan los otros dos partidos políticos. Mencionaba, además, que había que terminar con la partidocracia. Próximamente, recopilaré esos artículos para publicarlos en un libro incluyendo artículos sobre la salud, la política y otros temas generales. Mi trabajo creativo literario no ha interferido con mi quehacer profesional como médico.

 

Ha logrado mantener una línea de creación investigativa enfocada en la medicina, la salud pública y la política pública de Puerto Rico. ¿Cómo concibe la recepción a su trabajo creativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

Positivamente he podido mantenerme enfocado en una línea investigativa enfocada en la medicina, la política y la salud pública a través de los artículos y libros sobre esos temas. Entiendo que la aceptación en Puerto Rico y entre mis pares es extraordinaria. Mis pares me envían sus comentarios con respecto a sus opiniones sobre mis escritos. En los últimos años yo mismo les envío a mis amigos mis artículos a sus correos electrónicos para asegurarme de que no se les escaparon de las publicaciones en los periódicos.

 

Sé que usted es de Puerto Rico. ¿Se considera un escritor puertorriqueño o no? O, más bien, un escritor, sea éste puertorriqueño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente usted?

Yo me considero un escritor puertorriqueño, completamente de Puerto Rico. Sólo viví un año en Estados Unidos cuando serví en el servicio militar de ese país. Estuve además en la República de Vietnam, destacado como cirujano en un hospital en un pueblo pequeño, Chulai, al norte de ese país. Pude ver los horrores de la guerra. Además de tratar a los militares heridos tuve que tratar a civiles heridos. Mis hijos mayores pudieron aprender inglés pues asistieron a escuelas norteamericanas por los dos años mientras yo estaba fuera de mi hogar. Pero no hay duda de que soy puramente puertorriqueño, pero fui criado en una burbuja de total mentira.

 

En el campo político incursioné desde 1997 en la creación de un nuevo partido, el Partido Acción Civil.

¿Cómo integra su identidad étnica y de género y su ideología política con o en su trabajo creativo y su formación en y fuera de Puerto Rico?

Mi identidad puertorriqueña no ha cambiado, mi trabajo creativo ha cambiado durante mis últimos años como escritor, he perdido la inocencia de mi juventud. Sigo escribiendo pero estoy convencido de que mi generación no llegará a ver un cambio en el status colonial de nuestro país. Mis escritos tienen aceptación en la diáspora puertorriqueña pero casi ninguna en Estados Unidos u otros países.

 

¿Cómo se integra su trabajo creativo a su experiencia de vida como estudiante antes y después de su paso por, entre otras universidades, la Universidad de Puerto Rico? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor en Puerto Rico hoy?

Mis trabajos creativos como estudiante, cirujano y escritor adulto siguen teniendo aceptación en Puerto Rico en todas las clases sociales, dependiendo de su ideología política respecto a la de mis escritos algunos difieren y así lo expresan. En el campo político incursioné desde 1997 en la creación de un nuevo partido, el Partido Acción Civil. Para obtener un endoso había que tener un afidávit de parte de un abogado, lo que resultaba muy costoso. Acudimos a los tribunales del país y el Tribunal Supremo de Puerto Rico falló en nuestra contra. Entonces presentamos el caso en la Corte Federal de San Juan y el juez Héctor M. Laffitte resolvió el caso eliminando ese requisito. Lo que demuestra que la Corte Federal puede revocar y eliminar algunas decisiones del Tribunal Supremo de Puerto Rico. Esto permitió que Rogelio Figueroa inscribiera Puertorriqueños por Puerto Rico y que el PIP utilizara ese mecanismo para reinscribirse en tres ocasiones en que ha quedado eliminado en las elecciones generales. En marzo de 2012 fui reclutado para ser miembro del Movimiento Unión Soberanista (MUS) y participé como candidato a la gobernación por ese partido, pero el 6 de agosto de 2012 me retiré de esa agrupación. Endosé a Alejandro García Padilla, lo que en retrospectiva estimo que fue un error. Ese fue el gobernador que designó a Maite Oronoz Rodríguez como jueza del Tribunal Supremo de Puerto Rico en 2014. En 2016 fue designada por el gobernador García Padilla como presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico. La honorable Maite Oronoz Rodríguez presidirá ese cuerpo hasta treinta años más tarde, 2046; eso equivale a una dictadura judicial. Los jueces en Puerto Rico se escogen por connotaciones estrictamente políticas y en Estados Unidos por liberales o conservadores.

Desde la intranquilidad de mi jubilación he podido ver la total y abierta politización de la Universidad de Puerto Rico, mi alma mater. La institución en la que me eduqué cuando el licenciado Jaime Benítez era rector se ha convertido en un balón político y eso se transmite hacia los recintos. Ya no resulta prestigioso aspirar a ser rector, por ejemplo, del Recinto de Ciencias Médicas; no hay competencia pues impondrán al candidato del partido en el poder.

 

¿Qué diferencia observa usted, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

Con el trascurrir del tiempo la recepción del público a mi trabajo creativo percibo que no ha variado. Mis artículos y libros son aceptados por mis colegas y por el público en general. Entiendo que gozo del respeto de mis conciudadanos.

 

¿Qué otros proyectos creativos tienes pendientes?

Me considero una persona realizada, tengo propiedades y poseo recursos económicos, mis problemas de salud están controlados; estoy, como se dice en el idioma del colonizador, independently wealthy. Tengo seis hijos, siete nietos y una bisnieta. Todos están saludables con trabajo y profesiones. El único problema que me roba mi felicidad es una demanda en la Corte Federal de San Juan. La demanda la llevo yo por derecho propio (pro se litigant es el término en latín). Tan pronto se resuelva ese caso estaré totalmente feliz hasta mi final en el planeta. El caso se trata de una sentencia que hizo el Tribunal Supremo de Puerto Rico según el cual yo le causé una demencia a una paciente tras una operación de tiroides y paratiroides que resultó con hipocalcemia (calcio bajo). Un perito americano testificó que el calcio bajo le causó demencia a la paciente, el Tribunal de Primera Instancia le creyó a ese perito y no a mi perito, que es un endocrinólogo graduado en Yale y con trabajos de investigación de NIH. La juez aceptó una mentira como cierta y concluyó que el calcio bajo le causó demencia a la paciente. El Tribunal Apelativo ratificó a Primera Instancia con un documento plagado de errores. El Tribunal Supremo en votación de 5 a 4 sentenció que yo le causé una demencia a esa paciente pero que no es la enfermedad de Alzheimer, una sutileza en diagnóstico extraordinaria. Los jueces me otorgaron la dudosa distinción de ser el único cirujano en el planeta que puede causar demencia en una operación del cuello. La sentencia es exclusivamente para mí, no es una opinión que acumula jurisprudencia. Ningún otro cirujano será acusado de causar demencia, sólo yo tengo esa distinción. Esa aberración judicial ha dado lugar a otros cuatro juicios, Triple-S Seguros me demandó a mí por el exceso de la póliza y al abogado que ellos me asignaron. Yo demandé al perito norteamericano por mentir en el juicio. El perito norteamericano tuvo que transigir conmigo y pagarme una cantidad confidencial, pero menor que lo que tuve que pagarle a mi compañía de seguros por la demanda.

Está pendiente si tendré mi día en la Corte Federal. Tenga o no ese día en corte ya estoy escribiendo el caso en un nuevo libro con mis alegatos, mi testimonio en corte, el juicio y todos los argumentos durante el juicio. Es la primera vez que los jueces locales son demandados en la Corte Federal de San Juan.

Además de ese libro estoy escribiendo mi autobiografía, que he titulado ¿Quién soy yo?

Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo