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Ofira Binnaz:
“Me considero una eterna estudiante. Ciudadana del mundo”

domingo 20 de noviembre de 2022
Ofira Binnaz
Ofira Binnaz: “Los largos caminos que he vivido me han dado nuevas ideas y perspectivas para ver la vida de una forma más amplia y profunda”.

Ofira Binnaz (Puerto Rico) es comunicadora, politóloga, empresaria y escritora. Obtuvo su grado de Bachillerato en Administración de Empresas en la Universidad de Puerto Rico (1997-2002) y su grado de Maestría en Periodismo Literario, Comunicaciones y Humanidades en la Universidad Autónoma de Barcelona, España (2012-2014). En la Universidad de Harvard completó su especialización profesional en Ciencias Políticas (2019-2020). En 2020 obtuvo el Premio de Literatura Mundial en Narrativa Inédita por su novela Perlas ocultas (2021) en el II Golden Aster Book de la Asociación Internacional de la Cultura ”Aster Academy International”. A partir de esta novela, ella ha contestado nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.

 


 

—Hace muy poco tiempo publicó Perlas ocultas (2021). ¿De qué trata dicha novela? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?

—Esta novela surge del trabajo de campo realizado en los espacios de España en varias oportunidades contiguas en el tiempo mientras viví en Barcelona. En ese tiempo estudié un Máster en Periodismo Literario y tenía que trabajar un reportaje novelado. El tema que quería abordar era el crimen de Alcàsser. Un triple asesinato cometido por dos delincuentes comunes en Valencia en el año 1992. Por lo delicado del caso y por otros motivos no pude investigarlo. Así que hablé con una escritora barcelonesa y le conté que no tenía un buen tema para investigar. Me gustan mucho los retos y quería una historia compleja. Por eso digo que no fui yo quien buscó la historia, sino que ésta me encontró a mí. Ella me preguntó si me interesaba entrevistar al dominante más importante de España. La realidad es que no lo había pensado bien cuando él ya había contestado que sí, que accedía a por lo menos conocerme. En estos temas las conexiones son muy importantes. Y yo iba de la mano (sin saberlo en ese momento) de una persona que tenía una cartera de amigos muy influyentes. A partir de ahí inicié una investigación de muchos años inspirada en hechos reales sobre el protagonista principal, que será el hilo conductor para relatar sus confesiones. La acción narrativa se sitúa en el presente, con un corto salto en el tiempo a 1979, en distintos escenarios de España, para así poder demostrar los avatares de la propia existencia de los protagonistas.

No tengo muy claro cuándo se fue insinuando la idea de escribir. Lo que sí tenía claro era que tenía que dejar mi país natal para ver el mundo de afuera.

—¿Qué relación tiene su trabajo creativo-investigativo previo a Perlas ocultas y su trabajo creativo-investigativo posterior? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de puertorriqueña y su memoria personal de lo hispánico, latinoamericano o caribeño dentro de Puerto Rico y fuera?

—Siempre fui una persona muy curiosa. Desde muy chica escuchaba las noticias para luego contar esas historias a cualquier persona que me encontrara de frente. Me entremezclaba con los mayores, a quienes les gustaba contar historias. Me encontré con todo tipo de ellas: conflictos de guerra, traumas, abandono, olvido, desgarramiento. A las personas les gusta desahogarse y de alguna manera ellas dejaron huella en mi memoria. Esos fueron años de formación de mi personalidad. Recuerdo que mi primera lectura fue El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha y también recuerdo que en esos años lo que me gustaba era el cine. Escribía guiones para mí. Que luego utilicé en un programa de televisión que trabajé. No tengo muy claro cuándo se fue insinuando la idea de escribir. Lo que sí tenía claro era que tenía que dejar mi país natal para ver el mundo de afuera. No como turista, eso ya lo había hecho. Y de esa manera es que decidí dejar Puerto Rico para mudarme a Barcelona, y poder hacer una maestría en Periodismo Literario. A esa fecha había estudiado muchas cosas, pero no tenía base en las humanidades. Tengo que confesar que, si no me hubiera ido a vivir a España, no existiría la Ofira escritora. O quizás sí, no lo sé. Pero me parece que no.

—Si compara su crecimiento y madurez como persona, periodista, investigadora y escritora con su época actual, ¿qué diferencias observa en su trabajo creativo-investigativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo ha madurado usted?

—Los largos caminos que he vivido me han dado nuevas ideas y perspectivas para ver la vida de una forma más amplia y profunda. Además, estos períodos me han brindado una profunda compresión de la humanidad. Experiencias de espacios grisáceos y multicolores que me dan la gran posibilidad de elaborar cada vez mejor todo lo que haga en la vida.

—¿Cómo visualiza su trabajo creativo-investigativo con el de su núcleo generacional de investigadores y escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico y fuera? ¿Cómo ha integrado su trabajo creativo-investigativo a su quehacer de docente e investigadora y su trabajo escrito de interés en Puerto Rico, lo hispánico, latinoamericano y caribeño?

—Si hablar de uno mismo lo encuentro raro y difícil, imagínese hablar o compararme con otros escritores y su obra. Soy bastante novata en este tema. Conozco más escritores españoles y latinoamericanos que de Puerto Rico. Lógicamente, esto se debe a que, mientras estudiaba en Barcelona, me dedicaba a asistir a cuanta presentación de libros y actividades literarias podía. De esa manera me adentré en el mundo editorial y compartí con muchos escritores. Sin mencionar que de mi clase han salido muy buenos y reconocidos escritores. Cuando gané el premio mundial de literatura me encontraba en Puerto Rico, acto que coincidió con la pandemia. Por lo que hace muy poco tiempo que, ya liberadas las restricciones sanitarias, pude compartir con parte del gremio de escritores de Puerto Rico. Así que sí, tengo mucha tarea en adelante. Es una gran aportación la que hacemos todos por la cultura y la literatura. Aunque me queda mucho por aprender hasta ser como todos mis colegas. En ello estoy.

“Perlas ocultas”, de Ofira Binnaz
Perlas ocultas, de Ofira Binnaz (Caligrama, 2021). Disponible en Amazon

—Ha logrado mantener una línea de creación-investigación enfocada en el periodismo literario, la actuación, la presentación y las ciencias políticas. ¿Cómo concibe la recepción a su trabajo creativo-investigativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

—Sin duda el premio, las redes sociales, los medios de comunicación, los dos reconocimientos Orgullo Boricua de WAPA Televisión, y la pandemia, dieron a conocer la novela sin que ella estuviera publicada. Así que tan pronto se anunció la publicación y la presentación de la obra las personas salieron a buscarla. Siendo una historia profunda y compleja, en semanas ya se había agotado en Puerto Rico. Y en España duró un poco más, pero igual ya no quedan ejemplares. Recuerden que cuando la novela ganó en enero de 2020 en Roma, era inédita. En febrero, Italia cerró sus puertas y Perlas ocultas se quedó en un limbo con limítrofes sociales. Y lo describo de esa manera porque nos escribían de España y de todas partes, a través de las redes, que para cuándo salía la novela. Eso me desesperaba, sin saber que con todos esos sucesos se iba haciendo un trabajo imperceptible: en lectores contenidos de la novela. Estamos estudiando la posibilidad de movernos a otra editorial para que llegue a más personas y a más países. En este punto lo único que puedo decir es una de las palabras más bonitas que existen, gracias y gracias, ya que, siendo una escritora novel totalmente desconocida, mi primera novela se alzó con un premio mundial. Y todo esto me hace creer en la existencia de la justicia y la verdad. De la recepción de mis pares, aunque no tengo información concreta y directa, estoy segura de que sus obras se defienden solas y que esto se debe al buen trabajo que las respalda.

—Sé que es usted de Puerto Rico. ¿Se considera una investigadora-escritora puertorriqueña o no? O, más bien, una investigadora-escritora caribeña, sea ésta puertorriqueña o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente usted?

—Me considero una eterna estudiante. Ciudadana del mundo. Nací en la perla de los mares, Puerto Rico. Mi padre biológico nació en la ciudad de los vientos, Chicago. Y los padres de mi abuelo materno vinieron de Palma de Mallorca, España, y establecieron una hacienda en la isla. Estudié en Puerto Rico, España y Estados Unidos. E Italia me galardonó ante el mundo. Me siento orgullosa de mis raíces. Y agradecida del mundo entero, que me permite la entrada y salida, demostrándome que compartimos aquí y allá el mismo cielo.

—¿Cómo integra su identidad étnica y de género, y su ideología política con o en su trabajo creativo-investigativo y su formación en Puerto Rico y fuera?

—A ciencia cierta, no sé si gracias a que he viajado un poco por el mundo y que me he establecido en varios lugares distantes y diferentes uno del otro. Mi identidad no es fija, única ni cerrada a un lugar en concreto, sino que se ha construido y reconstruido. Como mi trabajo de escritura se basa en investigaciones de historias reales del género del nuevo periodismo. No van adheridas al quién soy ni de dónde vengo, sino en lo que me he convertido dentro de un mundo sociocultural y de identidades diversas. En la escritura se deben tener en cuenta todos los detalles. En mi caso, la labor de investigación y documentación para Perlas ocultas me tomó cinco años. Eso incluyó todo tipo de detalles, desde la vestimenta, la gastronomía y etiqueta de mesa, la rutina social de los personajes y las estructuras de las casas catalanas, por poner algunos ejemplos. Y para hacer ese ejercicio había que estar allí.

Sigo siendo una eterna estudiante que está consciente de su propia ignorancia ante tantas cosas del mundo.

—¿Cómo se integra su trabajo creativo-investigativo a su experiencia de vida tras su paso por la Universidad Autónoma de Barcelona? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de investigadora y escritora hoy?

—Cuando me mudé a la ciudad de Barcelona, me enfrenté a esta decisión con mucho vértigo y miedo. Me matriculé en un Máster de Humanidades, Comunicaciones y Periodismo Literario en Barcelona, sin tener base en ello. Había hecho una licenciatura de Artes de Administración de Empresas y Gerencia. Cursos de teatro y bienes raíces. Así que tuve que esforzarme el doble para poder obtener el grado. Y como han visto, el esfuerzo valió la pena. Luego, como si no bastaran mis osadías hice un curso en Estados Unidos en una de las universidades más prestigiosas del mundo, en Filosofía Política. Y de las cosas más temerarias a las que me he lanzado, lo logré. ¿Y para qué sirve toda esta experiencia de vida y formación académica? Pues le diré: conociendo ciertos límites del conocimiento, poder ignorar un poco menos y ser una mejor persona. Aun así, sigo siendo una eterna estudiante que está consciente de su propia ignorancia ante tantas cosas del mundo. Como dijo alguna vez Sócrates: “Sólo sé que no sé nada”.

—¿Qué diferencia observa, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo-investigativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

—Aunque el espaldarazo que supone haber ganado un premio y el tema en sí de la novela han secundado su éxito, tengo que revelar que a priori se nos escapó enfatizar el género en que fue concebida, el nuevo periodismo. Y tan pronto lo hicimos, siguió con buen ritmo. Le cuento un poco más en el siguiente artículo de la web La Reina Lectora: El nuevo periodismo según Ofira Binnaz, la autora galardonada con un Golden Aster Book.

—¿Qué otros proyectos creativos tiene usted recientes y pendientes?

—Me falta mucho por hacer… Pero sí quiero destacar que en este momento estoy en el proceso de investigación y documentación de mi segunda novela.