Publica tu libro con Letralia y FBLibros Saltar al contenido

Beppe Costa:
“La poesía sólo debe tener cómplices, no tiranos ni enemigos”

domingo 17 de marzo de 2024
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Beppe Costa
Beppe Costa: “El poeta debe amar siempre y con la misma intensidad, por lo que, diría, no puede ser, si es sincero, fiel a un solo amor”. Dino Ignani

A través de Facebook uno puede observar el día a día de multitud de seres humanos que tratan de escapar del anonimato. Gente que muestra sus paseos, su familia más querida, su comida preferida tratando de compartir momentos de intimidad. Entre todos esos habitantes de la red social destaca la presencia de poetas y narradores, oficio que desempeñan con pasión solitaria, mostrando el resultado de horas de trabajo sin esperar nada a cambio, sólo la satisfacción de ver concluidos una narración, un cuento, un poema.

Así encontré, entre esos grandes creadores, y gracias a otros poetas amigos, la poesía de Beppe Costa, quien es también una referencia intelectual en la escena cultural italiana por su trayectoria como poeta, músico, editor, traductor, promotor cultural y librero.

El poeta Beppe Costa se asoma diariamente en Facebook con su poesía pues ya no tiene que ir a ningún sitio de trabajo, y se asoma con la felicidad de mostrar un poema que acaba de escribir o un recuerdo que le vino a la memoria o una reflexión por algo que sucede a su alrededor, que también es nuestro alrededor.

Hoy en día sigue haciendo lo que empezó a los ocho años con el mismo deseo de revelar a través del lenguaje el alma del ser humano. Para este poeta “la poesía no resuelve ni establece un recurso posible, pero es un arma, a veces extendida hacia sí misma, la mayoría de las veces dirigida al propio poeta que no podría prescindir de ella para vivir”.

Me acerqué a la poesía como un niño que creció en un circo con su familia.

En varias ocasiones ha señalado: “Me acerqué a la poesía como un niño que creció en un circo con su familia, en ese circo casi siempre comienza y continúa la obra que se convertirá en mi vida, para bien o para mal”.

“Fue mi abuelo Vincenzo Muglia quien comprendió las dificultades, también económicas, de Giovanni Pascoli, quien enseñaba en Messina a finales del siglo XIX, y mi abuelo fue editor hasta el terremoto de 1908, que lo llevó a trasladarse a Catania, donde continuó su actividad como editor de la Real Casa, publicando autores italianos conocidos y poco conocidos, entre ellos el gran narrador infantil y juvenil Luigi Capuana o el crítico de arte Stefano Bottari”.

“Al crecer en esta familia de editores y libreros, no pude evitar acercarme a los libros con los medios que pude encontrar a medida que crecía”.

Esa trayectoria con más de cincuenta años de actividad editorial testifica el legado que obtuvo de su abuelo y de su padre adoptivo. Señala Costa: “Mis autores publicados en italiano son mi contribución a una vida poética posible: de otro modo no habría podido luchar contra la soledad del ser humano frente al poder, a la opresión que experimenta cada día”.

Su nombre es Concetto Costa, nació en Catania, ciudad siciliana, y entre los libros que ha publicado figuran: La via semplice, un poema en plaquette, con foto de Dino Ignani; Dall’altra parte dell’orizzonte, edición a cargo de Vito Davoli; Il poeta che amava le donne (e parlava coi muri); la novela Romanzo siciliano, una trilogía sobre su Sicilia natal; Per chi fa turni di notte; Rosso, poesie d’amore e di rivolta, y un apéndice, Lettera d’amore non spedita; L’ultima nuvola; Gli alberi non scrivono poesie, con Silvano Agosti y Leonardo Onida; Anche ora che la luna (con una carta de Adele Cambria), antología; Rosso, poesie d’amore e di rivolta; Dell’amore e d’altre abitudini, con Stefania Battistella; La terra (non è) il cielo; Poesie per chi non sa fare altro; D’amore e d’altro (edicion a cargo de Luce d’Eramo); Due o tre cose che so di lei. Il male felice; Impaginato per affetto; Fatto d’amore; Canto d’amore; Metamorfosi di un concetto astratto in due tempi con accompagnamento di ottavino (con prefacio de Dario Bellezza); Un po’ d’amore, y Una poltrona cómoda.

Entre los premios que ha recibido figuran: Premio Ragusa, Premio Akesineide, Premio Alfonso Gatto, Premio Città di Ascoli, Premio Internazionale di Poesia “Il Delfino d’Argento”, Premio Joppolo, Premio Ciak per la Poesia (Castel S. Angelo, Roma), Premio Iceberg News Per… Parole… Teranova Festival (Villa Medici, Roma), premio a su trayectoria La Befana del Poliziotto 2009, Premio Internazionale Città di Ostia, por su trayectoria, Nettuno PhotoFestival, por su trayectoria; Premio Moniga Naim Araidi (Moniga del Garda) y Premio Cultura Ambiente Umanità (Università Popolare Anzio Nettuno, Fusibilia).

 


 

“Anche ora che la luna”, de Beppe Costa
Anche ora che la luna, de Beppe Costa (Multimedia Edizioni, 2010).

—¿Qué recuerdos tiene de sus padres?

—Nunca conocí a mi padre, lo cual fue una suerte. De familia muy pobre, mi madre hizo milagros hasta que conoció a una gran figura cultural, además de editor, que también era bibliófilo, en lo que me convertí yo también. De ahí y de él aprendí mucho, ¡si no todo!

—¿Cómo fue su formación?

—En un internado de tiempos pasados, tiempos oscuros, horribles como eran entonces los internados y las escuelas para pobres. Lo hice todo yo solo. Siempre he tenido una curiosidad infinita por lo que había y hay a mi alrededor. Sumergiéndome en la historia de los libros, de alguna manera, me imaginaba la vida de otros, ¡desde Mozart hasta Van Gogh!

—¿Cuáles fueron sus primeras lecturas?

—Puede sonar extraño, pero al tener un padrastro bibliófilo solía intentar “robar” los libros que estaban en lo alto de las estanterías, aunque decían que no eran adecuados para mí. Así leí muy temprano desde Maupassant a Oscar Wilde, desde Apollinaire a Lorca.

—¿Recuerda su primer poema?

—Más o menos. Recuerdo que trataba de mi condición, de familia pobre y sin medios, y más allá de la difícil situación de los más pobres y frágiles.

Al descubrir y hablar de los demás he adquirido una cierta serenidad del lenguaje para hablar de mí mismo.

—Poeta, novelista, músico, pero también editor de escritores, ¿con cuáles de estas facetas se siente que es usted mismo?

—No distingo la diferencia, sin embargo, pienso que al descubrir y hablar de los demás he adquirido una cierta serenidad del lenguaje para hablar de mí mismo o para recordar, también para describir todo lo que me rodea sigo teniendo grandes dificultades, incluso en esta entrevista, si estuviéramos frente a frente sería totalmente incapaz de responder a esa pregunta. Pero yo quería que me descubrieran. Como eso no ocurría me convencí de que tenía que ser yo quien descubriera a otros talentos, lo que ocurrió con muchos jóvenes y desconocidos, aun hoy. Desde hace años, me dedico a repartir dinero para promocionar a jóvenes talentos y premiarlos junto a artistas noveles, por su trayectoria. Por supuesto, cuando he podido, dadas mis circunstancias actuales pues desde 2020 disfruto de una pensión que me otorga el Estado (ley Bacchelli), lo que me permite una vejez más desahogada.

—¿Sigue pensando que la poesía no tiene cómplices?

En absoluto. La poesía sólo debe tener cómplices, no tiranos ni enemigos, aprovechados sobre todo que, jugando con la ambición de los autores de querer ser “alguien”, especulan y, como resultado, los “poetas” se convierten en víctimas de los editores (a menudo sólo impresores) que se benefician de esa ambición.

—Algunos de los títulos de sus poemarios hablan de amor, ¿es un tema constante en su poesía?

—Ciertamente lo es, aunque de una forma que, yo diría, lo abarca todo y, por así decirlo, llena de “traiciones”. El poeta debe amar siempre y con la misma intensidad, por lo que, diría, no puede ser, si es sincero, fiel a un solo amor. Cuando lo sea, será un caso raro, anómalo, en el que creo poco. Por otra parte, lo que me mueve es el compromiso cívico o esa vida paralela que otros, muchas veces, no ven o tal vez les gustaría ver. Creo que hay muchos “poetas” que no escriben versos, pero son igualmente poetas por la vida que llevan.

“Rosso, poesie d’amore e di rivolta”, de Beppe Costa
Rosso, poesie d’amore e di rivolta, de Beppe Costa (VoloPress Edizioni, 2012).

—¿Qué le ha aportado la música a su poesía?

—Inicialmente mi pasión es la música, toda, sin exclusión de géneros, y durante diez años tuve una banda, tocaba la batería, luego aprendí a rasguear la guitarra y el piano. Incluso compongo música pero sólo de oído, sin haberla estudiado. Otros amigos la trabajan, la arreglan, la interpretan, por lo que el resultado es aprovechable, espero que al menos disfrutable, aunque no sé si vale la pena o no. Desde hace algunos años, lo que compongo se lo envío al maestro Matteo Cavicchini, quien vive en Mantua (así que todo se hace a distancia), él lo procesa, lo escribe, y lo más probable es que se convierta en otro disco. Durante los años del Covid-19 con el maestro Nicola Alesini hicimos lo mismo, grabando, también a distancia, diecinueve piezas de música y poemas, produciendo así un álbum discreto bajo el título La metá del tempo.

—¿Por qué escribe?

—Siempre he considerado que escribir es un juego, como todos los juegos puede convertirse en un vicio o en una virtud, pero lo que creo que ocurre es que hace que sigamos siendo un poco niños. Es importante, de hecho, fundamental, no tomarse en serio a uno mismo, sin pensar que es imprescindible para alguien. ¡Qué bueno si eso sucede!

 

Poemas de Beppe Costa

1

sapete bene che i poeti sanno mentire
parlando di vita credendo di morire
invocano la morte per rimanere eterni
dicono di lei quando non esiste,
e se esiste non si accorge della loro presenza

sono grossi imbroglioni perché come dice Pacheco
vivono per uno e soffrono per tanti
vorrebbero poi entrare nei sogni di ciascuno
mentre nessuno riesce a vederli
s’immaginano stretti fra labbra rosse
mentre di rosso vedono solo sangue

diffidate di loro ma non fatene a meno

1

sabes bien que los poetas saben mentir
hablan de la vida creyendo que están muriendo
invocan a la muerte para permanecer eternos
hablan de ella cuando no existe,
y si existe no se dan cuenta de su presencia

son unos grandes tramposos porque como dice Pacheco
viven para uno y sufren por muchos
les gustaría entrar en los sueños de cada quien
mientras nadie puede verlos
se imaginan aprisionados entre labios rojos
mientras que el rojo sólo lo ven en la sangre

Desconfía, pero no prescindas de ellos.

 

2

mi domando nella stagione delle foglie cadute
quando le strade riflettono di rosso cupo
e il cielo pare commuoversi se resisterò
ancora all’urto dei sentimenti che crollano

se le panchine rimarranno bagnate
senza coppie strette al riparo dalla pioggia
o rimarrò unico passeggero di questo volo
che atterra alla ricerca di nuovi panorami

e se lei sarà ad aspettarmi nella certezza
che porterò ancora una volta il sole

2

Me pregunto en la estación de las hojas muertas
cuando las calles reflejan un rojo oscuro
Y el cielo parece conmoverse si me resisto
aun al impacto de los sentimientos que se derrumban

si los bancos seguirán mojados
sin parejas abrazadas al abrigo de la lluvia
o seguiré siendo el único pasajero de este vuelo
que aterriza en busca de nuevos panoramas

y si ella me estará esperando con la certeza
de que traeré conmigo de nuevo el sol

 

3

ci uccisero tutti senza un dolore
senza una ragione
due occhi precisi due braccia ferme
nessun cuore

3

nos mataron a todos sin dolor
sin una razón
dos ojos precisos, dos brazos firmes
sin corazón

 

4

posso solo pensarti
come si guarda il mare in inverno
quando l’onda non può bagnarmi
e tu non puoi più salvarmi

è questo il grigio del cielo che mi somiglia
in questo vuoto tanto lontano dalle tue braccia
le onde a breve torneranno calme
io, io mai più

4

Sólo puedo pensarte
como se mira el mar en invierno
cuando la ola no puede mojarme
y ya no puedes más salvarme

este es el gris del cielo que se asemeja
en este vacío tan lejos de tus brazos
las olas pronto volverán a la calma
yo, yo nunca más

 

5

al dolore concedete metà del tempo
ma l’altra metà, vi prego,
consegnatela all’amore

5

al dolor dale la mitad del tiempo
pero la otra mitad, te lo ruego,
dáselo al amor

 

6

Io col cuore

In questo mondo ancora
che vive di cervelli
io col cuore
dove è detto in numeri ‘umanità’
e in questo tempo del terrore
io col cuore

Dove si cade sotto colpi di pugnale
e di contabilità
in questa terra di delitti
io col cuore
Dove la vita viene pagata a tempo
e la qualità a chilo
In questa terra senza più fiori
io col cuore

E ricordo in lontananza due lacrime
qualche sorriso e mangiare per strada
Io col cuore
Dove due persone fanno
un letto matrimoniale
un bambino una scuola
un malato un sociologo

Io col cuore
Ancora per quanto?

6

Yo con mi corazón

en este mundo que todavía
vive de cerebros
yo con el corazón
donde “humanidad” se dice en cifras
y en este tiempo de terror
yo con el corazón

donde te derriban a golpes de puñal
y de contabilidad
en esta tierra de crímenes
yo con el corazón
donde la vida se paga con horas
y la calidad por kilo
en esta tierra sin flores
yo con el corazón

Y recuerdo en la distancia dos lágrimas
unas sonrisas y comer caminando por la calle
Yo con el corazón
donde dos personas hacen
una cama matrimonial
un niño una escuela
un enfermo un sociólogo

Yo con el corazón
¿Hasta cuándo?

Petruvska Simne

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio