
Limbo
Ando entre tacos y añoranzas
supervivencias y anhelos.
Entre seres que amo
y seres que extraño.
Entre música nueva
y música impuesta.
Entre colchones provisionales
y camas de antaño.
Entre libros de vuelta
y otros que aún no llegan.
Entre ganas de ser yo
y ganas de dejar de serlo.Patricia Denegri
De su familia de escritores y músicos Patricia Denegri heredó el amor por los libros. En su casa de la infancia se tropezaba con Vallejo en una esquina, Ricardo Palma en un sillón, Franz Kafka en la mesa de la sala, Edmundo de Amicis en su dormitorio, por lo que escribir fue una manera natural de expresar lo que sentía. Estudió periodismo y comenzó a actuar desde muy pequeña, así que teatro fue también ese camino que siguió instintivamente para expresarse. Fue en 2022 que publicó su primer poemario, Cuarto sacramento, una recopilación de poemas que había escrito desde su adolescencia. Magnolia es su segundo poemario, en el que a través de un personaje femenino habla sobre el desarraigo, disturbios políticos y por supuesto el amor, como se explica en la nota promocional de este libro.
Siempre vuelvo a los escritores y poetas que me impactan y esta vez, leyendo una entrevista al escritor, ensayista y poeta inglés Robert Graves, no puedo menos que reproducir lo que le confesaba a Arnold Sherman:
Disfruto traduciendo, pero, por supuesto, no soy principalmente traductor. De igual manera, escribo novelas, pero lo hago principalmente por dinero. De hecho, todo lo que hago, salvo una cosa, lo hago por diversión, ejercicio o dinero. La única excepción es la poesía. Lo único que importa en todos mis escritos ha sido la poesía. Es lo único que debería importarle a un escritor dedicado. No sé cómo tratará la posteridad muchas de las cosas que he escrito en el pasado, pero estoy convencido de que mi poesía perdurará.
Patricia Denegri nació en Ica, Perú. Se formó como periodista, actriz, pedagoga teatral y escritora en la ciudad de Lima. Autora de los libros Cuarto sacramento (2022) y Magnolia (2024), y coautora del poemario La duna amanece (2023). Su poesía aparece en el libro Para sitiar el asombro, antología del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, en el cual participó, en Salamanca, en el año 2024. Algunos de sus poemas han sido musicalizados por diversos compositores, y traducidos al portugués para una antología próxima a publicarse. Como dramaturga, ha escrito y producido las piezas teatrales Amores y fantasías en tiempos de Viagra, Siguiente, Lobo, qué estás haciendo, y El hijo equivocado, y las adaptaciones al teatro de las obras literarias La cena, La romana y Espíritus rebeldes.
Es, asimismo, articulista en revistas culturales limeñas, y guionista de proyectos cinematográficos. Como actriz ha participado en más de cuarenta montajes teatrales, y como directora teatral ha llevado a cabo más de una decena de producciones. Actualmente radica en Madrid, España.

¿Dónde nació? ¿Qué es lo que recuerda de su casa de infancia?
Nací en Ica, Perú. Mi casa la recuerdo como mi lugar de protección. Ahí estaba todo lo que yo amaba. La bondad de mis padres, transmitida a cada uno de sus hijos a través de palabras y acciones solidarias. Asimismo, el arte vivía conmigo desde niña, ya que entre los hermanos nos juntábamos muy seguido en una habitación vacía a la que llamábamos El Castillo, para ensayar sketches, cantar y tocar instrumentos musicales, básicos, pero que hacían un buen acompañamiento. Esto era dirigido por algunos de mis hermanos mayores y yo lo disfrutaba sin querer que se acabaran esos momentos.
Recuerdo también a mi padre cantando y bailando tangos con mi madre, cuando estaban felices; la poesía de mi padre, declamada por él cuando hacía reuniones con sus amigos, y a mi madre leyéndonos acrósticos escritos por ella.
También tengo un hermoso recuerdo de mi hermano, que es cantautor, cantando todo el día por los diversos ambientes, canciones de él o de cantantes famosos. Tengo varios poemas que escribí a mi casa, porque es una etapa de mi vida sagrada que fue la base de mi formación.
¿Qué aprendió de su padre? ¿Qué consejo atesora de su madre?
Mis padres, los dos, me enseñaron que perdonar a un hijo es inherente al ser humano. Y lo menciono en primer lugar porque actué mal ante ellos algunas veces, y cuando eso sucedió, sólo me miraron con amor y comprensión, y aunque sin decirlo, yo entendía que había sido perdonada, percibía igualmente que estaban enfadados, pero no sentía miedo sino únicamente ganas de mejorar.
Mi padre, específicamente, me enseñó a amar la lectura. Recuerdo cuando me entregó el libro Corazón y me dijo: “Por este puedes empezar”, y me gustó mucho empezar por ese libro. Tenía aproximadamente once años y, aunque desde muy pequeña ya leía con mucho interés un número de una enciclopedia familiar que contenía fábulas y cuentos, así como un libro de mi colegio con similar contenido, fue Corazón el libro que me despertó el interés por la literatura.
Los consejos más importantes de mi madre se basan en la bondad y el amor a la familia. Para ella es lo más importante en la vida y así vivió siempre, siendo buena y muy preocupada por el bienestar de sus hijos, sus padres y sus hermanos. Y me transmitió la fuerza y el coraje para salir adelante. Es una mujer muy sabia y su sabiduría mezclada con su bondad son un maravilloso ejemplo a seguir.
¿Hay otros artistas en su familia, otros actores, poetas, escritores, músicos, pintores? ¿Podría hablar un poco de ellos?
Claro, somos una familia de artistas, empezando por mi padre que fue un poeta y escritor muy reconocido en mi ciudad. Él fue ganador de los primeros Juegos Florales y presidente de la Anea de Ica. Era un poeta muy original e intenso, con una poesía maravillosa y un encanto personal que mantenía a todo aquel que lo escuchara en silencio para que no se le escapase ni una palabra, porque cada una de ellas conectaba con la siguiente para formar frases inesperadas y, repito, muy originales.
Mi madre también tenía vena de artista, desde muy niña recuerdo que nos hacía acrósticos con los nombres de cada uno de nosotros, sus hijos, y escribía poemas centrados en la bondad y el amor y creaba canciones para que mi hermano, quien es compositor y cantautor, le pusiera música. Luego la cantaban a dúo.
Mi hermano es compositor de muchos temas musicales que han sido transmitidos por canales de televisión y emisoras radiales peruanas y han sido muy aplaudidas, y como cantante ha sido ganador de importantes concursos nacionales.
También en mi familia hay una hermana que se dedica a la pintura en Estados Unidos desde hace un tiempo considerable, y otras hermanas que, aunque no se dediquen a tiempo completo a las actividades artísticas, siempre han estado ligadas a ellas.
¿Recuerda alguna línea del primer libro que leyó?
No tengo buena memoria. Lo que leo y cala en mí me cultiva y me transforma, pero jamás memorizo nada, ni lo que yo escribo. A menos, claro, que tenga la obligación de hacerlo, entonces, me pongo a estudiar hasta aprenderlo.

¿Escribió sus primeros textos a escondidas o se los mostraba a sus amigos?
Lo hacía a escondidas. Escribía mis sueños, frases, poemas, algún intento de novela y hasta guiones para telenovelas, pero todo lo hacía para mí misma. En algunos casos mostré algo a una de mis hermanas y alguna amiga por ahí, pero nunca lo más personal, eso lo guardaba para mí.
¿En su adolescencia la escritura o la actuación eran su espacio seguro?
Definitivamente. Yo era muy tímida e insegura para dar una opinión o realizar alguna exposición, pero cuando escribía o actuaba en las actuaciones de mi colegio, me adueñaba del escenario y me sentía muy protegida y segura.
¿Cómo fue ese proceso que la llevo a escribir poesía? ¿Qué la motivo?
Mis poemas no fueron escritos con la intención de hacer poesía. Eran poemas, pero para mí eran simplemente escritos y sentires. Tenía mucha necesidad de escribir lo que sentía para poder conversar conmigo misma. Cuando escribía y luego leía lo que había escrito, me comprendía más.
También deseaba participar activamente en lograr cambios en la sociedad, por eso estudié periodismo, carrera que casi no ejercí porque no me adaptaba a los medios de comunicación y a la gente que los dirigía. Tampoco quería hacerlo a través de la política, porque mi personalidad no se adecuaba a la forma de política de mi país, así que decidí hacerlo desde el teatro y empecé a escribir obras teatrales con temática social.
Mis poemas los quería guardar para mí, porque sentía que eran muy personales y que a nadie más debía importarles, pero con el tiempo lo entendí de otra manera y me dije: “Algún día los publicaré”, algún día que yo trataba de que fuera lejano porque no estaba del todo convencida. Fue mi esposo quien terminó de animarme porque, según me dijo, vio mucha calidad en mi poesía. Él es artista y ha estado muy ligado desde siempre a la poesía, por eso creí en él y seguí su sugerencia. Mi primer libro contiene poemas escritos en diversas etapas de mi vida, incluida la adolescencia.
¿Cómo fue ese momento de su primera actuación?
Mi primera participación en público fue cuando tenía siete años. Fue en una actuación de mi colegio, y la obra fue La Cenicienta. Mi personaje era precisamente la Cenicienta y alcanzamos gran éxito, tanto así que nos llevaron a actuar a otros colegios de mi ciudad. Realmente me sentía muy feliz por el logro y creo que eso fue lo que me llevó siempre a querer ser actriz.
Escribir, dirigir, actuar, el trabajo de producción teatral, han sido parte de su vida. ¿Con cuál de esas ocupaciones se siente más cómoda para expresarse?
Escribir, dirigir y actuar es tan diferente y tan parecido al mismo tiempo. Con las tres actividades me he sentido muy cómoda para expresarme; sin embargo, escribir me permite decir lo que quiero sin ningún límite.
¿Tiene algún libro o un autor que ha leído y releído invariablemente a lo largo de su vida?
Más que libro, tengo autores a los que he leído y releído; por ejemplo, Lawrence Durrell, Vallejo, Kafka, Alberto Moravia, Khalil Gibran, Flaubert, son escritores a quienes tuve cerca de mí desde que los leí por primera vez, los sentía como parte de mí misma.
¿Cómo es ese momento cuando siente termina el poemario o un montaje teatral? ¿Se siente vacía o satisfecha?
Vacía de ningún modo, y satisfecha, no sé, siempre hay un temor rondando por ahí. Creo que cuando empiezan las primeras críticas positivas, aparece el alivio para empezar a sentir satisfacción. Siempre hay una inseguridad acompañándonos, o un “pude escribir algo más profundo o intenso”. Pero también hay un entendimiento al saber que, si uno escribe con honestidad, lo demás sobra.
¿En esta época qué le da miedo?
Más que miedo, me da rabia vivir en una época en la que están desapareciendo los buenos escritores, músicos, artistas en general, y les están dando paso a gente mediocre que logra ser referente de mucha gente.
¿Utiliza la inteligencia artificial para sus tareas cotidianas: e-mail, recordatorios, etc.?
Hasta el momento no lo he hecho, pero no me resulta tan malo si me pongo a pensar que siempre quise un asistente para que me redacte solicitudes, cartas, formularios, etc.
¿Qué libro recomendaría para alguien que quiera conocer Ica?
No puedo dejar de recomendar Paracas del alma, de Cristian Denegri, mi padre. Está lleno de poemas que describen lo que verdaderamente es Ica.
¿Por qué escribe?
Porque debo decir muchas cosas y no nací oradora. Porque me parece magia ver que vayan apareciendo letras y palabras en la pantalla, al mismo tiempo que el alma se libera y alimenta. Porque quiero ayudar, aunque sea a una persona en algo, algo que cale en ella para que la cultive y transforme.
Poemas de Patricia Denegri
Poema I
Tristeza
Tu vestido está equivocado
se ha adherido a tu cuerpo para deformarlo
te han puesto tacones para brillar
sembrando falsedades
y fuertes dolencias.
Te han creado una historia de vida
que no corresponde a tu esencia
a tu verdadera alma
a tu único motivo de existencia.
Llevas lágrimas de sufrimiento personal, dicen
para sacar las armas y matar sin piedad
eso dicen
eso sienten quienes malrecibieron a la vida
quienes no te descifran
no te palpan
quienes pensaron en vestirte para las apariencias
quienes tienen en sus habitaciones internas
sólo luz artificial y comida para no morir
simplezas disfrazadas de pasiones
dádivas sobrantes de sus platos egoístas
palabras mudas que llenan de bulla los espacios
escasas de verdad
incluso escasas de vida.
Tu existencia les asusta
los llena de rabia
porque sólo quieren risas
mostrar su perfecta dentadura
pararse en un escenario
recibir aplausos dentro de una billetera
pero estás lejos de eso
estás realmente en otro mundo
sin distancia ni medida
sin caminos
sin habitantes
sin luz ni oscuridad
sin calor ni frío
sin principio ni final.
Poema II
Caminas dentro de un disfraz
y ríes debajo de la cobija.
Te sientes siempre poderosa
sonora cuando quieres
y silenciosa para matar.
Agazapada
seductora
con ojos vivaces
esperas el momento para atacar
y hacer de los temores
tu lugar de descanso.
Llevas como llama ardiente
en tus venas y sangre
en todo tu ser
la risa burlona
que conduce a guerras sin fin.
Coqueteas con almas perdidas
las acaricias
las arrullas hasta hacerlas morir
dentro de la vida apagada en la que ya viven.
Las guías por caminos infinitos
para que caigan al submundo del mundo
y estando abajo se arrastren
hasta tu eterna posesión.
Poema III
David
Te quedarás en mis hojas
con formas de amor
y letras melodiosas.
No pude seguir cantando mis sentimientos
porque tus oídos
estaban lejos de mi corazón.
No pude mirar tus ojos amándome
porque mi vergüenza
le puso freno a mi confesión.
Mis palabras dañaron mis labios
por la crudeza de su sonido
cobarde
tímido
agresivo
que salía con nerviosismo de mí
temblando
cada vez que me mirabas.
Cuando no
yo te miraba a ti
buscando una semejanza
sin moverte de tu sentimiento.
Por eso me llevé mi voz
para que no suelte palabras que quedarían en soledad.
Por eso me llevé mi mirada
para que el amor no resbale por mi rostro.
Por eso me llevé mi sonrisa
para que la tristeza me salve de ser descubierta.
Por eso me llevé mi amor
para que no se pierda por caminos solitarios.
Poema IV
Amiga
Saber que no nacimos del mismo vientre
no ha sido motivo
para no sentirte hermana.
Sólo me basta ver tus ojos
que miran lo que yo
para saber que hay un lazo especial
fabricado para nosotras.
Un destino
se ha encargado de cambiarnos
nos ha separado
para ponernos en vidas distintas.
Nos obliga a sentir nuevos cariños
que se van debilitando
porque el tiempo nos separa
y nos quita nuestros días.
Tu día ahora es sólo tuyo
o de alguien más
y el mío quiere ser invadido
o quiere ser apagado.
Destino insensible
nos dejaste sin los juegos compartidos
sin posibilidad de peleas amigas
sin espera de abrir nuestros oídos
y estirar los brazos
en forma de consuelo.
Te quieren reemplazar
quieren tomar mi mano para donar una caricia
pero hay una piel que la cubre
y la reserva para la verdad
para nuestra realidad inventada.
Poema V
Nada
Si tuvieras brillo en tus abrigos
si tu invierno fuera controlado con fuegos consentidos
si tu casa reflejara diversos colores
y tu intensidad viajara por extensos espacios
si tus ojos estuvieran cubiertos de montañas
y tu mirada formase signos verdosos
si tu mesa llevase un mantel protector
y su presencia fuera para juntar almas
no te nombrarían con vacíos y desesperanzas
no te cerrarían las puertas
dejando abiertas las ventanas
no te negarían abrazarte
acariciarte y consolarte
porque te sentirían amiga
un cuerpo de bondad flotante
un ser merecedor de la vida eterna.
Te querrían desaparecer para sentirse alguien
pero jamás levantarían tu piel
ni probarían tu dulce sangre
jamás valorarían tu libertad
ni aceptarían tu realidad
porque si fueras una forma
un color
o un aroma
perderías el poder que te fue concedido para despertar interiores
y perderías tu fuerza
aparentemente inexistente
y el misterio que la envuelve.
Serías algo sin rumbo ni destino
serías simplemente ellos
quienes no te ven.
Poema VI
Hay que alejarse, hay que acercarse
Hay que alejarse del que ríe siempre
urge tomar distancia
no hay que seguir cerrando el pase
a los sentimientos apretados
hay que acercarse
a la canción que te diga
a la obra que te reclame
que te implora mirar más allá
de ti, del mundo de cáscaras
de lo que no es y finge ser
de este mundo adornado con escarchas
que opacan la luz que da la luna.
Hay que alejarse, hay que acercarse...
Poema VII
Mis pocos años son tuyos
y de los campos y sus colores.
Me gusta caminar
con tu mano unida a la mía
juntas siempre
hasta que llegue el momento
de inventar otras manos.
Me gusta recorrer espacios
verdes, rojos, amarillos
de los colores que nuestra retina quiera ver.
Caminar contigo siempre
porque estos prados son nuestros.
Ya no estoy dentro de tu vientre
pero estamos las dos
dentro del vientre del campo
unidas
hasta que llegue el momento
de inventar otra voz.
Me gusta mirar el cielo
repartirlo
dos nubes para ti y dos para mí
Intercambiarles su lugar
darles forma desde nuestra alegría.
Mi tiempo es tuyo
para que lo cuides
y lo hagas mío.
Mis escritos son tuyos
para que le pongas melodía
y los hagas canción.
Mis sueños son tuyos
para que les amplíes el destino
y les des eternidad.
Mi vida es tuya
hasta que llegue el momento
de inventar otro corazón.
Poema VIII
Mis ojos han caído
pero mi mirada quedó arriba
sin pasar por encima de mi hombro
aunque más arriba de él.
Mi boca está triste
siente el peso de mis palabras
que por ella circulan
las siente frías
sin horizonte ni futuro.
Mi alma está perdida
camina sin rumbo ni compás
se esconde en mi poca luz
y desde su propia sombra
sale a desafiarme.
No me entiende
ni yo a ella
pero intentamos seguir la ruta
esperando un nuevo destino
que nos junte
para volver a ser una.
Poema IX
Amarrada en mis sentimientos
vivo mi extraña vida
sin entender siquiera
por qué los llevo dentro.
Ahogada en una habitación
de ventanas
cerradas como celdas
donde la luz brilla sin fuerza
porque la oscuridad lidera el espacio
suenan pensamientos
como instrumentos musicales
tocados por niños
y pasean por mi mente
bailando sin compás.
Me acuesto por las noches
en una cama desolada
con sábanas frías
sin color
sin olor
sin textura.
Las lámparas pugnan
por servir para aclarar
pero la despiadada oscuridad
vuelve a combatirlas
¿para qué? les pregunta
se burla y las apaga
y apagadas no entienden nada
como yo tampoco lo hago.
Pero sigo siempre ahí
como mi vida sin color
mi música se siente triste
mis escritos moribundos
mi mirada se pierde lerda
burda
sola
como yo lo estoy.
Tengo miedo
y miedo de no sentirlo
miedo de mi fuerza
de mi valentía
de mi lejano amor.
Por las mañanas empiezo a dormir
y me entrego al sueño de formas
de esperanza con color
de la vida injusta para muchos
como para mí también lo es.
Pero sigo siempre fuerte
aunque apagada ahora estoy
frágiles sueños me persiguen
frágiles
como la fuerza de la luz.
Las lámparas y yo nos miramos
sin que podamos entendernos
hay un abismo que nos avisa
que la esperanza ya no está
la luz ahora se fue
yo también lo hice
la oscuridad creyó ganar
y tendida en mi cama desolada
de sábanas frías
sin color ni textura
me acuesto
miro las ventanas
cerradas como celdas
y detrás de ellas
me veo yo.
Poema X
Yo recuerdo de mi niñez
las mariposas en los aires
y las campanadas de la iglesia.
De mi madre recuerdo
su sonrisa alumbrada
y su mirada de apoyo.
No quiero que aparezcan
los llantos y sus muertos
los vacíos de los parques
y la ausencia de las flores.
No quiero el gris de los colores
ni el silencio de las fiestas.
Quiero el recuerdo de los dulces
el recuerdo de mi abuela
las caricias que inventaba
y sus dedos sentenciando.
No quiero recordar
la muerte de mi perro
sino
sus ladridos entonados.
No quiero recordar
el sonido de las tripas
de los niños sin comida.
Sus platos vacíos
y sus madres ausentes
se han perdido en mi memoria.
Mucho miedo las borró
mis galletas las calmó.
Yo recuerdo de mi niñez
mi futuro inventado
mis juegos de menos años
y mis ansias de abrazos.
No quiero recordar
los temores de mi madre
ni sus sufrimientos eternos.
No quiero ver su triste alegría
ni sus lágrimas contenidas.
Poema XI
Se anuncia la retirada
hay que dejar el escuadrón
las balas ya no matan
tan sólo saben herir
y dejarnos solos
sin piernas para correr
sin brazos para abrazar
sin boca para cantar
sin ojos para mirar.
Hay que romper la fila
y dar un paso al costado
pero dejar el alma ahí
por si aparecen otras piernas
por si aparecen otros brazos
otra boca
otros ojos.
Las burbujas se rompieron
ya no caminan por el aire
sin aviso alguno
las dejaron solas
ya no hay escuadrón a seguir
el corazón se quedó sin militancia
pero hay que continuar el camino
quizás por otras vidas
quizás por otros sueños
por otros sentimientos
y otros entendimientos.
No importa sin piernas
no importa sin brazos
no importa sin boca
no importa sin ojos
tan sólo el oído
para poder escuchar
atento y con emoción
que se anuncia la retirada
que hay que dejar el escuadrón
y seguir atento y firme
llevando siempre el corazón
ese que late
para hacernos vivir
ese corazón que late
para hacernos morir.
Poema XII
Abrí los ojos
encontré luz.
Abrí los brazos
encontré calor.
Abrí la boca
encontré alimento.
Abrí la voz
encontré calma.
Abrí mi mente
encontré respuesta.
Abrí mis manos
encontré fuerza.
Abrí las colchas
encontré sueños.
Abrí un libro
encontré continuación.
Abrí mis miedos
encontré protección.
Abrí mis deseos
encontré vida.
Abrí mi vida
y
entonces...
Encontré la muerte.
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