
La historia de Venezuela está llena de personajes que, a pesar de sus aportes y trascendencia, no lucen tan presentes en la memoria colectiva. Uno de ellos es José Antonio Velutini (1844-1912), militar, diplomático y político de finales del siglo XIX, cuya vida y obra fueron rescatadas hace algunos años por Jorge Gómez Mantellini en el libro José Antonio Velutini, revolucionario, diplomático, hombre de Estado. Hoy, cuando apenas circulan unos pocos ejemplares de aquella primera edición, la familia ha decidido impulsar una reedición necesaria para compartir con las nuevas generaciones el legado de este singular venezolano.
Protagonista de la política venezolana del siglo XIX
El ensayo biográfico-novelesco de Gómez Mantellini nos introduce en la compleja vida de este “espíritu avanzado”, desde su infancia en un hermoso caserón a orillas del río Neverí, pasando por el dolor que vivieron sus padres por la temprana pérdida de sus hermanos a manos de enfermedades de la época como el cólera y el tifus —un trasfondo que seguramente dejó huella en el carácter de José Antonio—, hasta su educación en Francia, su regreso a Venezuela en 1863 y su rápido ascenso, primero bajo la protección de la familia Monagas, especialmente de su amigo de infancia Domingo Monagas, hijo de José Gregorio Monagas, y luego, con la misma determinación, enfrentándose al “monaguismo”.

José Antonio Velutini:
revolucionario, diplomático, hombre de Estado
Jorge Gómez Mantellini
Biografía
Libros Comala
Caracas (Venezuela), 2008
ISBN: 978-980-390-207-0
272 páginas
A lo largo de la historia, Gómez Mantellini resalta la capacidad de Velutini para desenvolverse en las más diversas esferas de la vida pública, y devela a un hombre polifacético, un militar capaz de ascender de soldado a general en jefe, orador parlamentario, ministro de Fomento, de Hacienda y de Relaciones Interiores; diplomático y hasta vicepresidente de Venezuela. Su versatilidad le ganó el apodo de “sobre las olas”, porque supo mantenerse a flote en medio de los turbulentos mares políticos de la Venezuela decimonónica, sirviendo en los gobiernos de Guzmán Blanco, Crespo, Castro y Gómez.
Su figura también estuvo ligada a episodios claves como la Revolución legalista de 1892, donde cobra gran relevancia al ser nombrado general en jefe de los Ejércitos de la República, una posición que asumió con carácter y también con equilibrio para lidiar con los adversarios. Desde esa posición firmó la amplia amnistía de la Asamblea Constituyente para todos los delitos y faltas políticas cometidas en la república hasta el 31 de diciembre de 1892, lo que terminó cerrando importantes heridas. Luego, en 1890, se proyectó como empresario con visión de futuro al fundar el Banco Caracas, otro aspecto clave de la vida de un hombre que supo moverse en distintos ámbitos de poder.
La mirada del autor
La primera edición de esta obra, en el año 2008, combinó la investigación histórica con un tono narrativo que acerca al lector a la vida cotidiana de la Venezuela de entonces, a una Caracas iluminada por la modernidad de Guzmán Blanco y a los pormenores de la vida cotidiana en Barcelona, Zaraza y Ciudad Bolívar. También refleja la épica de las expediciones militares. No se trata sólo de la biografía novelada de un hombre, sino también del retrato de una época que muestra cómo Velutini supo interpretar “el signo de los tiempos”, como político, como diplomático y como ministro plenipotenciario para dirimir conflictos con países como Inglaterra, Francia, Alemania e Italia.
La reedición del trabajo de Gómez Mantellini es entonces un recordatorio de que los libros son también puentes entre generaciones que pueden inspirar a los venezolanos de hoy y ayudarles a comprender mejor su historia a través de la vida de un hombre que fue revolucionario sin dejar de ser diplomático, estratega sin dejar de ser conciliador, y hombre de Estado en una nación que todavía buscaba su rumbo.

Un legado que se proyecta en el tiempo
Al cierre del libro, el autor menciona parte de la descendencia del general Velutini Ron y su esposa Clementina Couturier: Julio César Velutini Couturier, presidente del Banco Caracas a los treinta años e impulsor de la democratización del crédito; Clementina Velutini, nieta, quien junto a su esposo José de Herrera Uslar dan inicio a la dinastía Herrera Velutini, que hoy encabeza el banquero y empresario Julio Martín Herrera Velutini como paterfamilias.
Entre los descendientes contemporáneos del general Velutini destaca su también nieta Belén Clarisa Velutini, conocida entre sus allegados como Becla. Nacida en París en 1924 y fallecida en Caracas en abril de 2023 a los 99 años, durante varias décadas desempeñó un papel activo como accionista principal del Banco Caracas y de entidades financieras tanto en Venezuela como en el extranjero. Pero quizás su legado más visible reside en el ámbito cultural: fue fundadora del emblemático Trasnocho Cultural, que desde 2004 se consolidó como un espacio de referencia en Caracas para el cine, el teatro, la música, la lectura y la formación artística.
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