
Un joven catalán, Agustín Serch, que pretende sin éxito convertirse en escritor, descubre casualmente que su mujer lo engaña y en un impulso, mezcla de alcohol, desilusión y casualidad, decide romper con todo y se embarca, como inexperimentado marinero, en un viejo y desvencijado buque que se apresta a partir hacia África desde el puerto de Barcelona.
La trama de Monrovia, que ocurre en 1980, se divide en tres etapas. La primera es la travesía marítima hasta la capital de Liberia, para entregar la carga vacuna que lleva el buque. La segunda etapa sucede en Monrovia, la capital del país, en un bar primitivo montado por Cienfuegos, uno de los marineros que decide quedarse para intentar hacer fortuna, y la tercera etapa es en la lejana población de Bong Town. Allí, el argentino Hugo, otro de los marineros que desertaron del barco, había conseguido tierras y quería convertirse en campesino o terrateniente.
Es pertinente señalar que Liberia, un pequeño país situado en el cuerno de África, y el más cercano a Latinoamérica, se originó como un curioso experimento político-social de la Sociedad Americana de Colonización que, a mediados del siglo XIX, le compró el territorio a Sierra Leona y trasladó ahí a más de quince mil afroamericanos liberados y más de tres mil afrocaribeños, pensando que en ese territorio tendrían mejores oportunidades y mayor libertad, bajo su tutelaje. Esto ocurrió antes de la Guerra Civil norteamericana, cuando existía cierta preocupación por la potencial amenaza social que podían significar los esclavos liberados de origen africano y algunos pensaron que sería una solución repatriarlos al África. Los ingleses ya lo estaban probando al comprar un territorio en lo que actualmente se llama Sierra Leona y enviar ahí a esclavos liberados. En 1847 Liberia se declaró independiente y unos años después Estados Unidos lo reconoció. Fue la primera república africana en proclamar su independencia, es la más antigua república moderna del continente africano y fue miembro fundador de la Liga de las Naciones y de las Naciones Unidas. Sin embargo, como suele suceder con esto tipo de “inventos”, en esas tierras existían múltiples tribus y razas locales, que no tardaron en chocar con estos “colonos” que controlaban el poder.

Monrovia
José Luis Muñoz
Novela
Bohodón Ediciones
Madrid (España), 2025
ISBN: 978-8410098787
304 páginas
En el barco de Monrovia, curiosamente llamado Nostromo —título de una novela de Joseph Conrad publicada en 1904—, Agustín Serch trabaja en las infernales bodegas, manteniéndolas limpias de excrementos y alimentando y cuidando las vacas que conforman la carga principal. Ahí tiene que abrirse un lugar, a veces a golpes y trompadas, entre el resto de la hostil tripulación, unos oficiales que nunca descienden de la zona privilegiada en donde habitan y comandan el buque y un anciano capitán, indiferente a todo y a todos, al punto que muchos creen que es un “fantasma” o que ni siquiera existe, así como hacer frente a las duras turbulencias del mar. Hace amistad con dos personajes, totalmente antagónicos: Cienfuegos, curtido marinero, andaluz, gigantesco y alcoholizado, que sólo quiere hacer fortuna y beber todo el alcohol posible, y Hugo, un idealista anarquista argentino.
A duras penas el barco llega a Monrovia y, luego de desembarcar las vacas y otras cargas misteriosas de las bodegas, le informan a Serch que no lo quieren más a bordo, lo que coincide con su decisión de dar por terminado este periplo como marinero. Decide acompañar a Cienfuegos, que se propone abrir una cantina o bar en la ciudad. Ya tiene una propiedad y deben atravesar la capital para llegar:
...una ciudad que parecía un avispero y en la que reinaba el caos más absoluto, Monrovia olía a humanidad, y a basura. Toneladas de residuos se almacenaban en todas partes, montañas de plásticos que nadie recogía y se fundían bajo un sol inclemente.
Empieza la segunda etapa de la trama. El protagonista, Serch, asociado a Cienfuegos, acondicionan como pueden el local, en las afueras de Monrovia y cercano a la playa, a cargo de un anciano decrépito y ciego al que llaman Old. Al catalán se le ocurre nombrar el local Heart of Darkness, otro guiño de José Luis Muñoz a través de su personaje a la más famosa novela de Joseph Conrad. Ahí poco a poco comienzan su negocio, dándose a conocer y vendiendo licores baratos a la población local, que van ahí a ahogar sus penas y gastar sus pocos dólares liberianos. Cienfuegos es racista, se siente intocable, superior, dispuesto a lo que sea por dinero. Al local comienzan también a acudir policías, que a cambio de tragos gratis “brindan protección”. Agustín Serch, en los pocos ratos libres, se acerca al Hilton de Monrovia, único lugar para él “decente”, y traba conversación con periodistas y enviados especiales de diarios internacionales que le informan de la tensa situación política existente. El 12 de abril de 1980 estalla un cruento golpe de Estado liderado por el sargento mayor Samuel Doe, contra el presidente William R. Tolbert, en el cargo durante los últimos nueve años. El presidente y sus ministros son fusilados en una playa; ocurren masacres por todas partes, dejando un reguero de cadáveres que nadie entierra y acabando con la élite américo-liberiana que hasta ese momento dominaba el país. En el Hilton, un periodista le explica a Serch;
Lo que le estremece, amigo, es la forma primitiva y brutal con que se dan muerte, esa violencia salvaje y ancestral que muestran para saldar cuentas con sus enemigos. Violencia telúrica que nos horroriza. Decapitar es la forma tradicional de acabar con la vida de alguien en Liberia. En África se produce un ensañamiento con los cadáveres difícil de entender si no se conoce el grado de superstición de esta gente que teme que el muerto pueda recobrar la vida y vengarse de sus asesinos. Descuartizar su cuerpo es un sistema burdo para que no se les pueda aparecer entero.
La violencia política y racial desatada, incidentes que ocurren en el local, la certeza de que nunca harán realmente fortuna con ese negocio y la relación cada vez más tirante con Cienfuegos, sólo pendiente de sacarles la mayor rentabilidad a sus licores adulterados, beber lo más posible y contratar prostitutas, llevan al catalán a irse a otra parte.
Agustín Serch a duras penas logra llegar en tren a Bong Town, lejos de Monrovia, en donde pudo averiguar que se había instalado el argentino Hugo. Ahí logra encontrarlo, conviviendo en una precaria choza con una preciosa joven africana, sembrando la tierra y en paralelo dedicado a “catequizar” a jóvenes locales al anarquismo y al trotskismo, y preparándolos para una eventual revuelta armada. El catalán ya le había “puesto el ojo” a cierto tipo de jóvenes y elegantes africanas, hermosas, radiantes... Y la pareja de su amigo argentino es precisamente ese tipo de mujer. Embelesado, subyugado por su gracia y belleza, aprovecha las frecuentes ausencias de Hugo para cortejarla hasta que finalmente logra sus propósitos. En un alarde de ingenua sinceridad, termina confesándole al argentino lo que ocurre. Pero todo se complica y sale mal... Se mezclan la política y la violencia; Agustín Serch es rescatado in extremis por el cónsul español y repatriado. En una Barcelona que ya no reconoce, decide embarcarse en otro buque, a otras tierras de esperanzas, al Brasil, a América. Quizás esas aventuras puedan dar pie a una nueva novela con el mismo protagonista...
El escritor José Luis Muñoz presenta, con sus personajes, a tres tipos de “blancos”, cada uno con un peculiar acercamiento al África negra. El “abusador”, Cienfuegos, que se cree superior, dispuesto a explotar y esclavizar; el “redentor”, Hugo, que piensa que su deber es instruir, catequizar, formar y liderizar su liberación, y el “observador”, Serch, el protagonista catalán, que cree que puede mantenerse al margen de todo. Los tres fracasan, absorbidos y demolidos por una África implacable que parece no tener solución.
Monrovia se lee de un tirón, con buen ritmo y excelente prosa. Es una aproximación, desde el punto de vista del “hombre blanco”, a la realidad africana de ese momento del siglo pasado, con una visión “de a pie”, del que cuenta lo que ve, lo que le ocurre y lo que siente en los preludios de lo que serán las interminables guerras civiles que azotarán ese país en 1989 y 1999. Como lector y admirador de la obra de José Luis Muñoz, me hubiera gustado encontrar algo más de profundidad en el proceso de seducción, conquista y relación del protagonista con la joven belleza africana, la pareja de su amigo Hugo, tema en el que el autor tiene sobrada pericia, como ganador en 1990 del premio La Sonrisa Vertical. La novela Monrovia dice mucho, tanto por lo que narra de forma sencilla, amena y directa, como por lo que se intuye y percibe sobre la visión del “hombre blanco” y los desastres y tragedias que impusieron en el continente africano.
José Luis Muñoz, amigo desde hace más de veinte años, cuando coincidimos en la librería Negra y Criminal en La Barceloneta, en la Semana Negra de Gijón de 2016 y en muchas y diversas ocasiones, ha ganado también múltiples premios y reconocimientos; es quizás uno de los autores españoles más prolíficos, con más de cincuenta novelas publicadas y traducciones a varios idiomas. Dirigió la colección La Orilla Negra de Ediciones del Serbal, que en 2016 publicó simultáneamente siete novelas de género negro y un libro de relatos, con autores de España y de América. También dirige la colección Sed de Mal y la organización Lee o Muere. Es colaborador de revistas y suplementos culturales. Residenciado en el Valle de Arán, fundó y codirige, junto con la escritora Lluna Vicens, el cada vez más afamado festival cultural Black Mountain Bossòst desde 2017.
José Luis Muñoz no oculta la referencia a la famosa novela corta del polaco-británico Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas, publicada en 1899 y que se convirtió en un controversial libro al denunciar los abusos y crímenes de las potencias coloniales en el continente africano. De ese libro se han realizado cantidad de versiones y adaptaciones, tanto literarias como cinematográficas, la más famosa quizás Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, de 1979. Para quien tenga interés en ese período de la historia africana, o bien desee conocer algo más de ese país del que poco se habla, asomarse a los orígenes de la violencia que demasiadas veces se desata en ese continente; enterarse de cómo los vestigios del colonialismo persisten y se manifiestan de múltiples formas, afectando no sólo a Liberia sino a todo el continente, o simplemente recrearse en una lectura ágil, fuerte y realista, enterarse de episodios, aventuras y sitios un tanto desconocidos, Monrovia es una opción totalmente recomendable, tanto en formato impreso como digital.
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