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El Pacificador, de Francisco Suniaga

miércoles 17 de diciembre de 2025
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Francisco Suniaga
El venezolano Francisco Suniaga cuenta, en su novela El Pacificador, la historia del general español y realista Pablo Morillo, jefe de la expedición encargada de sofocar la rebelión durante la guerra de Independencia de Venezuela. 📷 Banesco Banco Universal

Una rústica lanza le atraviesa el cuerpo, algo más arriba de la cadera... El general español y realista Pablo Morillo logra abatir a su atacante y mantenerse a caballo hasta que sus oficiales se dan cuenta de que está casi mortalmente herido... Es el 16 de marzo de 1818, en la tercera Batalla de La Puerta, también llamada Batalla del río Semén. Pablo Morillo es el comandante en jefe de un formidable ejército de quince mil hombres, 65 buques incluyendo el navío de línea San Pedro de Alcántara, salido de Cádiz casi un año antes con la misión de terminar con los focos rebeldes e independistas que subsistían en “tierra firme”, como los españoles llamaban a la Venezuela de hoy... Por esa razón al general lo apodan “el Pacificador”.

Antes de entrar en la fantástica historia que desarrolla el libro, me permito algunas consideraciones previas. El Pacificador se llama una popular serie en tono de comedia y humor negro. El Pacificador se llama una película de 1997 protagonizada por George Clooney y Nicole Kidman y también un film de la directora Kevin Tenney de 1990. El Pacificador se llama también una colección de superhéroes en comic. Existen también varios libros que llevan ese título: El Pacificador del Imperio del Sol, de José Jerova; El Pacificador, de Maor Kohn, y otros. En juegos de video existe un El Pacificador de Broken Arrow y un personaje en Mortal Kombat... Con esto lo que deseo expresar es que el título de la novela de Suniaga, ya tan previamente utilizado, para evitar confusiones y brindar algo más de información al lector, quizás hubiera requerido unas palabras complementarias o un subtítulo.

La portada del libro de Francisco Suniaga ya indica algo: reproduce un segmento del óleo Vuelvan caras, del pintor venezolano Arturo Michelena, hecho en 1890 sobre la Batalla de Las Queseras del Medio y que todavía se exhibe, según parece, en el Instituto Autónomo Círculo de la Fuerza Armada en Caracas.

“El Pacificador”, de Francisco Suniaga
El Pacificador, de Francisco Suniaga (Alfa, 2025). Disponible en Amazon

El Pacificador
Francisco Suniaga
Novela
Editorial Alfa
Caracas (Venezuela), 2024
ISBN: 978-8412909746
406 páginas

Cuando a un lector interesado y potencial comprador le llama la atención un libro en una librería, expuesto entre cientos de otros, lo toma en sus manos, mira la portada y luego le da la vuelta para leer alguna información adicional y también para tener idea del precio. Ahí, cuando vea la contraportada de El Pacificador, de Suniaga, bien sea en el libro físico como en oferta digital, se va a encontrar con un texto muy extenso, así como con un precio excesivamente alto para un libro de estas características: tapa blanda, sin solapas y con un tamaño de letra y diagramación de tripa que poco ayudan a la lectura y distan algo de las técnicas de edición que actualmente se están utilizando. Una diagramación simple, muy típica de Kindle Publisher de Amazon.

Una vez hechas estas consideraciones, más de carácter del contexto y características “editoriales” que de la trama en sí, la historia que narra Suniaga comienza de forma impecable con esa terrible herida que desgarra el cuerpo del jefe realista y a la cual sobrevive contra todo pronóstico. De acuerdo con las “libertades” que permite la ficción, el autor incorpora elementos que van a ayudar, reforzar e interpretar el aspecto meramente histórico. Uno de ellos, quizás el más notable e ingenioso, es el cierre de cada capítulo con reflexiones de Francisco de Miranda, para ese entonces preso en el Penal de las Cuatro Torres del Arsenal de La Carraca, en Cádiz, España, en donde moriría en 1816. Otra feliz ocurrencia del autor son los frecuentes diálogos, incorporados a la trama, entre Pablo Morillo y su asistente, el capitán José María Asorey y Figueroa. Así como las detalladas conversaciones y encuentros que Morillo va teniendo en esta extraña y cruel “tierra firme”.

También Suniaga se las ingenia para demostrar y aclarar que la contienda que se había librado en Venezuela había sido más una “guerra civil” que otra cosa, pero con una desmesurada violencia, crueldad y derramamiento de sangre sin precedentes en otros escenarios bélicos de esa época.

La novela devela la carrera militar previa de Pablo Morillo (1775-1837), estancado como sargento de infantería de Marina, quien se destaca en la guerra llamada de Independencia de España contra las tropas napoleónicas, y de forma brillante asciende hasta el grado de mariscal; así como sus orígenes, su vida privada, las intrigas palaciegas en Madrid y las expectativas de este “Pacificador”, y cómo, entre traiciones y desencantos, su misión fracasa y tiene que finalizar negociando las condiciones de una tregua, casi una rendición, con su enemigo jurado, Simón Bolívar.

Con amena minuciosidad narra, basado en la extensa investigación realizada, complementada con la creatividad e intuición del autor, cada paso de este “Pacificador” que arriba, según parece, con la mejor de las intenciones, primero a la isla de Margarita y luego al continente, y su recorrido hasta llegar a Caracas. Irá descubriendo desde los placeres de las “mulatas” hasta la altivez y mezquindad de los “mantuanos” capitalinos. Chismes, rencores, traiciones, éxitos militares, fracasos políticos. Enmarcado en una ambientación perfecta de la geografía, poblados y ciudades en ese momento histórico, así como del lenguaje, tanto de los oficiales realistas como de los locales; de las costumbres, formas de pensar... Todo está en esas páginas, incluyendo soberbios pasajes.

En una escena, Pablo Morillo, junto con su oficial Enrile, pasan revista a las tropas de Francisco Tomás Morales, que habían acabado con casi todos los sublevados en Venezuela:

Los soldados, unos veinte, estaban armados sólo de lanzas y la formación era muy dispareja... No llevaban botas, sino unas alpargatas de cuero precarias... Eran además hombres de aspecto desagradable, desastrado, con la piel oscura y el pelo grasiento...

En privado, Morillo comenta:

Joder, Enrile, si estos son los que ganaron la guerra no quiero ni pensar qué pinta tendrían los que la perdieron.

O frases y párrafos bien logrados:

Como han estado robando desde el primer día de la guerra, en Venezuela nadie cree en la honestidad de los militares realistas ni rebeldes.

Y también:

Le habían descrito tantas veces a Simón Bolívar que, sin haberlo visto nunca, podría distinguirlo ente miles de personas. “De baja estatura, pelo y ojos negros, enjuto y tez blanca, pero no rosácea sino más bien aceitunada. Es un caballero andaluz nacido en Caracas”.

Es notable en la novela el proceso de desencanto, chascos y crueldad que se va imponiendo en la personalidad de Pablo Morillo y quizás, como lector no demasiado versado en la historia, hubiéramos deseado algo más de profundidad y regodeo en la escena del insólito encuentro final entre este frustrado “Pacificador” y el Libertador Simón Bolívar, en el que cenan, charlan y cuelgan hamacas para compartir dormitorio...

Francisco Suniaga es un brillante novelista margariteño nacido en La Asunción en 1954 y que siempre lleva su isla en el alma y en las páginas que escribe. El primer contacto del mariscal Pablo Morillo con esa “tierra firme” ocurre precisamente en Margarita. La conjunción de factores del desembarco de Pablo Morillo, la isla de Margarita y la vocación de un escritor que cultiva y recrea su origen, en algún momento debía materializarse. En un reciente foro, Suniaga reveló que, desde muy joven, ya graduado en el Pedagógico, quería escribir sobre Morillo, y fue a visitar al historiador Jesús Manuel Subero. Cuando le manifestó ese interés, la respuesta fue de insultos y casi de golpes. Pero se ve que Suniaga mantuvo viva y latente esta aspiración, hasta que finalmente pudo plasmarla y publicar el fruto de su trabajo en España, en donde, como los cerca de ocho millones de venezolanos que hemos tenido que salir del país, encontró refugio y tranquilidad para poder hacerlo.

Suniaga se posiciona como uno de los mejores escritores contemporáneos de Venezuela con su novela La otra isla, publicada en 2005. En 2008 seguirá El pasajero de Truman y Margarita infanta en 2010; Esta gente en 2012, Adiós Miss Venezuela en 2016 y Cuento de dos familias en 2021, escrito en conjunto con su entrañable amigo, Federico Vegas, otro de los grandes narradores venezolanos.

En esta época en que existe tanta inclinación por la “novela histórica”, El Pacificador, de Francisco Suniaga, constituye una pieza llamativa para los lectores venezolanos, para ayudarnos a entender la “otra cara” de la guerra de Independencia, tan distinta a la que nos enseñaban en la escuela. También para los lectores de España, país en el que proliferan ahora “exitosos” libros en los que a veces falta calidad literaria y sobra promoción, para que tengan en sus manos un documento que también es parte de su historia, de impecable escritura y que se lee con gusto. Y para cualquier lector de habla hispana, para encontrarse una novela de interés mantenido página tras página. Una incuestionable ventaja es que El Pacificador se puede y se debe adquirir en cualquier parte, ya que está disponible en Amazon.

Marcos Tarre Briceño
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