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Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Poemas

• Viernes 22 de julio de 2016
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Gerardo MirandaEl poeta Gerardo Miranda ya tiene una voz propia, un sello personal oscilante entre lo lúdico y lo extraño. La presente selección muestra momentos distintos de su trabajo poético; es un recorrido que comprende sus dos poemarios publicados, Venus y las moscas (2010) y Odilón (2012), además de algunos poemas inéditos. La poesía del autor conserva algunos rasgos de vanguardia, tanto de estilo como de imagen y de metáfora, entre los que sobresalen la ausencia de puntuación, la supresión de las mayúsculas, el alargamiento del verso y la disonancia como eje de relación entre las ideas y los campos semánticos. Se aprecia en sus versos el riesgo y la apuesta por una poesía muy alejada de lo escrito tradicionalmente en México.

Fernando Salazar Torres
Responsable de la selección

De la serie Voces actuales de México

 

las princesas gustan siempre de los hombres mutilados (apéndice de un poema sobre el amor y el desamor..sobre el vicio y el fornicio)

1

cabalgo a lomo pelado
sobre la grupa espinosa de una hembra sin costillas
buscando el ansiado beso
de la última princesa de castillo
esquivando a verdugos y asesinos
por en medio de la nada
cargando sobre mi lomo
el cuerpo delgado de una mujercilla transparente

2

como un ciego que recoge sus ojos del suelo
ocultando su mirada triste
mientras la mujer más admirada
lo observa con sus manos
estiro mis adentros con pinzas de aluminio

3

una lagartija
se arranca la cola al sentirse amenazada
mientras el hombre se arranca la cabeza
al sentirse lagartija

4

un hombre solitario
se despelleja los sentidos en fase menguante
mientras recuerda a la princesa
que lo vio caer frente a su imagen
lo que sin lugar a dudas demuestra
que las princesas
gustan siempre de los hombres mutilados

5

tradicionalmente
los príncipes eran morados
pero la asfixia acentuó su color
su capa les apretó el pescuezo
hasta exprimirles el aliento
pintándolos de azul

6

las nuevas princesas han dicho NO a la poesía
han manchado con saliva la lápida de bécquer
las nuevas princesas han dicho NO a los príncipes
inyectándose la piel con tinturas permanentes
las nuevas princesas han dicho NO al romanticismo
colocándose una píldora debajo de la lengua
las nuevas princesas llevan los pies desnudos
y así muestran sus estigmas

7

en la esquina
las niñas piden a gritos
una máscara
para corromper su bello rostro
en la esquina
la realidad espera para nalguearlas una a una
y yo con gusto me les uno
las nuevas princesas han dicho NO a la poesía

 

disertaciones sobre la absurda negrura
de los cuervos

dicen que los cuervos se comen los ojos
porque es la parte más dulce y blanda de los hombres
pero nadie se ha sentado en cuclillas para observarlos de cerca

sólo los toman prestados para ver lo que no pueden a diario
los devuelven inservibles ya y un poco magullados cierto
y ninguna madre —lo apuesto— tiene que ver con ello

cría cuervos y sólo lograrás tener más que al principio
lo de los ojos no es necesario

no es obligatorio

 

libaciones a onán frente a una foto
de meche carreño

Hembra que entre mis muslos callabas
de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura.
Leopoldo María Panero

es por esa foto……meche…. ¿sabes?
donde estás trepada en un caballo con una cara de terror…
según el pie de foto tenías 17 y un bikini confeccionado por tu madre
qué buen gusto tenía la señora
y qué suerte la de aquel caballo
aún tengo esa foto guardada bajo llave…. meche
oculta…. sin mirarla
a condición de quebrantar el sexto mandamiento
y derramar mi semilla en tu memoria
según sé
fuiste la primera en posar en traje de dos piezas
los últimos residuos del feminismo
cuántas generaciones habremos
ordeñado nuestro fruto en tu nombre…. meche
en nombre de aquellos rasgos toscos de tu rostro
en nombre de tu figura esbelta y torneada
según sé
el dios de moisés condenó a muerte a onán por tales actos

pero yo…. meche…. seguiré mirando esa fotografía
donde tu figura se antoja inmaculada
donde tu madre acentuaba tus encantos
con sólo dos pedacitos de tela
donde una yegua lesbiana te saborea
donde tus piernas
se sujetan firmes a la grupa de ese equino

yo…. meche
que por fortuna
he dejado de temer a la muerte

 

oda a segismunda

otra vez vi aquestomesmo
tan clara y distantemente
como ahora lo estoy viendo,
y fue sueño
Calderón de la Barca

segismunda teme a las torres
ya no se les acerca
recuerda sus anteriores saltos al vacío
y se sonroja destacando el color tenue de sus párpados

segismunda me trastoca la lengua
y hace nudos con mis cuerdas bucales
las usa para trepar los muros
de aquella torre de la cual por fin ha descendido
mientras mi saliva aguarda el momento
de ser útil por debajo de la lengua

segismunda no lo sabe y no sé si lo sospecha
que su sola presencia traba los goznes de mi cuerpo
que su sola mirada me revienta los nudillos
que con gusto treparía la torre norte
donde habitaba hasta hace poco para rebanar sus párpados
a riesgo de perder un ojo por el misil de una ballesta

pero ella no lo sabe y no sé si lo sospecha
que esto no es un poema de amor
que esto no es una declaración tardía
que esto sólo es el balbuceo de un trepador de torres sin arneses
escalando una torre de ladrillos aceitados

segismunda no lo sabe y no sé si lo sospecha
que más valdría no verla

más valdría que me regresara mis cuerdas
que me devolviera la vista
que me brindara un poco de aceite
para las coyunturas de mi cuerpo
a condición de oxidarme y perder el movimiento

pero ella no lo sabe
y no sé si lo sospecha
que a solas en mi torre me arranco los cabellos
que me arranco lengua y menudencias
que su sola imagen me confunde y me intimida
que sus ojos han estrellado un boeing 767 en mi estructura
dejando un vacío en mi pecho
equivalente a la zona cero

 

odilón desde la perspectiva no siempre exacta de su portador

EN ESTOS MESES DE ENCIERRO
He intentado muchas veces razonar la última palabra del ciego
Ernesto Sabato

ayer odilón…. caro amigo
bajé por la escalera a tientas
para no toparme con mi sombra
dejé atrás mi piel saturada
y corrí bajo los cascos de un equino

—vieras que ni siquiera tuvo la delicadeza de mirarme a los ojos—

dirigí una mirada a los huecos de mi rostro
donde inventamos un lenguaje mutuo
donde dibujamos símbolos que sólo nosotros comprendimos
donde construimos una fonética distinta a la de nuestros abuelos
e hicimos de nuestra imagen una estampa en negativo

ahí donde la luz nos penetró al mismo tiempo
y nos llagó la carne en partes iguales
nos rasgó las tripas y testículos y el rostro todo de igual manera
tendí mi cuerpo en espera de ese ansiado sueño
de la imagen única y verdadera

recorrí los caminos…. odilón
donde cuentas que las personas suelen mirarse a los ojos
por días
por meses
y por años
donde la piel del rostro se transforma en un ser unánime
y las miradas se confunden juntas en un punto imaginario

recorrí los caminos trazados hace años como marcas de tierra
pero muy a pesar de mis esfuerzos
aquellos rostros no me ofrecen más que cuadros vacíos

rara ítaca me presentas con tus relatos amigo
el lugar donde nuestro padre se niega tres veces a sí mismo
el lugar donde la luz del astro rey nos encandila
y transforma a tristán e isolda en puercos travestidos

 

hijos de las sombras nos llamaban
hijos del encierro…. de alas desplumadas y cera derretida
de carne trémula y palabras escondidas que se meten por debajo de las uñas

pero aún así somos inmortales
una imagen impresa que reniega de su alegoría
que besa
copula
fornica
y expulsa la sangre que mana de la noche
habitantes de la frontera más lejana
del país sin bordes y la imagen perfectible

llegamos tarde y tus palabras terminaron por quemar la tierra que pisábamos
de nuestros ojos brotó sangre y aguamala
y nuestras cabezas trazadas al azar
terminaron por deformarse tanto a la usanza de viejos trofeos
de nuestro cuerpo entumecido
emergió la última mirada en espera de respuesta

sin embargo
tú ni provocaste que me ahogara en un vaso de agua
tú me ahogaste en la catarata de un ojo
y no sabes…. o no quieres darte cuenta
que es imposible cambiar lo que nos rodea con un simple pestañeo

vi mis adentros
me vi las entrañas
y las tripas colgando
rojas como en tendedero
mis carnes llagadas por dentro
y mi aliento cortado
y mis ojos cegados desde dentro
susurrándome al oído

cuántas veces en la vida hermano…. te ha sangrado la retina

 

principio de la visión estenopeica
(remembranzas de odilón)

Soy un producto
soy un símbolo
de juegos interminables (…)
Crass

es hora de que mi reflejo se confunda con mi aliento
mi cuerpo desde el culo hasta la lengua
es proporcional a la imagen que refleja
y me es permitido hablar de lo que no se alcanza a ver
de lo que no se alcanza a distinguir

los ojos no son necesarios para ver los sueños
sino para ver sólo lo que puede ser concebido
y admirar lo que está construido de fondo
de esa manera lo que está a nuestro alcance toma forma y se describe
para volverse una representación inexacta de una realidad cambiante

una sombra no tiene reflejos
una sombra se basta con su sombra misma
y la historia más contada sobre el fondo y la forma
se mutila con la cara cortada por un haz de luz en forma de navaja
así mi memoria observa cuando cuelga en llamas en el cuarto más oscuro
el retrato de mi padre junto a su madre con espinas en la frente

vuelvo a verlo en el mismo espejo atestado con llamas y recuerdos
sin que en ese espejo se reconozca mi imagen
se rompió el espejo mágico en el que volvía a verme idéntico
y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí
un pedazo de él y de mí

mientras la imagen figurada se convierte
en un rostro que cubre sus ojos con agujas
y la imagen figurada de mi padre arde en un cuarto oscuro

 

percepción de la esposa de lot sobre el mundo que la rodea

Ven y demos a beber vino a nuestro padre,
y durmamos con él
y conservemos de nuestro padre generación
Génesis 19:31

vivimos en un mundo horrible me dijiste
no hay más que abrir bien los ojos y mirar dijiste
y la luna castra y los ojos nos comen me dijiste

llegamos tarde a nuestra cita histórica
no creo que nos tocara vivir aquí
ni que nuestros cuerpos duros por fuera
y blandos en sus tinturas
sirvieran como carne del tiempo me dijiste

no miremos dijiste
no hay más que abrir bien los ojos y mirar
no nos convirtamos en estatuas de sal dijiste
y si miramos hacia adentro
si atravesamos las esferas
y la visión de nuestra infancia muerta
el lugar donde los sueños se desploman
y se hacen líquidos
la estrella que nos guía
se transformará en el brillo de tus ojos me dijiste

vivimos en un mundo horrible
el lugar donde los sueños se desploman y se hacen líquidos dijiste
y entonces corrimos y nos abrazamos al cuello de un caballo
para pedir perdón por los pecados del mundo

vendamos nuestros ojos y saltamos de la barranca menos pálida
y al volver el rostro
toda la sal se fundió en la arena
y tu cuerpo que mil veces imaginé tocar
se confundió con la suciedad toda del suelo
y tus ojos casi ciegos
decían lo que nos deparaba la muerte

 

fácil es la luz

rodeado de lágrimas
cubierto de agua salada preguntaste cerca de mi oído

…………—cuántas veces en tu vida te ha sangrado la retina—

un lagrimal sangrante es un horizonte sin espejos
por lo tanto
un hombre sin imágenes es una herida que no sana

todo animal tiende a la perversión
y el hombre provisto de menor cantidad de ojos y de espejos
susurra lento a sus espaldas

 

las heridas de la mente nunca sanan

en el principio fue la imagen
un cuadro
una maqueta en la mente de un ciego

y si me hubieran hecho de carne y no de pensamiento
hundiría mis manos lisas en su herida
para demostrar de una vez por todas
que las imágenes sangran muy a pesar de sus deseos

y que esa sangre coagulada es el origen
de la voz que se encierra en la cárcel permanente
del más podrido de los sentidos

la vista

cuando un hombre queda ciego
sólo se prende a sus recuerdos

el pasar de la oscuridad a la luz
amerita arrancarse la piel
arrancarse los ojos y las manos
es necesario guardar el rostro bajo la tierra
y condenar a las sombras y a la luz
a un abrazo mortal
que destruya la concepción primera
que nos hayamos formado sobre el mundo

 

oh…. lucía…. los verdes kamikazes

dicen que el cielo es una enorme boca cubierta por el aire
y el rumor de los tiempos otros
tan antiguos y tan muertos
y tan otros
oh lucía los verdes kamikazes
como la piel de los dioses boca arriba
y el estertor de los labios fríos

LA OTRA BOCA QUE NOS BESA

 

la incesante desaparición de eli wallach

¿quién ha muerto?
acá no se muere nadie viejas putas
y así desde siempre
como el canto de los pájaros que no lo son
con olor a pólvora
a cuero de chaparreras y a sogas
desde las espuelas a las botas y el paliacate al cuello
que corta la circulación de la sangre y el sol en los costados
las pestañas
la frente surcada por el maquillaje
y la tierra que no es de utilería sino un mapa zigzagueante

yo soy eli y eso es todo
y salieron entonces las voces de otros tiempos
el alud
el deseo
y la ira

porque somos infelices por ejemplo
y es inútil cualquier cuestionamiento

no se dice
no se pregunta
pero tampoco se calla
y se llegan así los recuerdos antediluvianos y las muertas huidizas
por en medio de los ciudadanos simples
con su risita esplendente temiblemente blanca

municiones
con esas balas ¿qué?

hasta que la gran caballa nos arrastre entre pezuñas
y recorramos palmo a palmo
las pardas tierras desconocidas que nos dieron la espalda
antes que vieran desvanecerse
al best cowboy del set sin maquillaje

heme pues sin sombrero y sin talega
con la luz de luna cubriéndome los poros
y las partes pudendas ceñidas fuertes a la grupa de un caballo de resina
hijo de lobo…. lobito
hijo de caballa
galopa y relincha antes de la media noche e intermedios

visto mameluco y calzo pantuflas de cuero
las espuelas ya no son necesarias bajo el manto del set
todo luces
todo luces

 

charles atlas

es sólo la tensión del bíceps braquial
la extensa porción de tuberosidad supraglenoidea de la escápula
distante tanto de los ojos
la voz
y la percepción espacio-tiempo

empieza por el brazo
luego el cuerpo
y pronto es todo

la tensión
la piel
el músculo que revienta superficies
la ignición inconclusa del porcentaje cero de grasa corporal
fuerza contra inmovilidad

la tensión aún de noche
que se presenta evidente en un cuerpo barricada
arco del triunfo y otras consecuencias

la velocidad del muslo
no es igual a la del hombro
sucede ciertas veces
que el cuerpo se nos quiebra
se nos rompe
tejido que genera movimiento en los animales

es materia moldeable
la piel
la grasa
y la enzima

acción y contracción
hueso
piel
y carne

nos vemos por los hombros
torre de babel
puerta de acero
basamento de concreto hidráulico
ni aun por la noche se descansa

¡oh! señor la inmensa musculatura que de la noche se pone linda de veras
gruesos pistones y la fuerza + el tacto y la templanza

el dolor
nuestro dolor
y el dolor del otro
para que el cuerpo se formara entre el éter
y la condensación del sudor que nos empapa la cabeza

qué ganas de escribir algo parecido a un músculo
la fuerza perpetua del antes
el después
y del ahora

¡oh! señor la tierna musculatura que de noche se pone linda de veras

soy la fuerza y contra fuerza
el corte y la tensión
pero no soy la fuerza y tampoco la tensión

¡oh! señor los músculos abiertos y la fuerza de mis dedos
el cuerpo después del cuerpo
antes de la grasa
antes incluso del hueso y la materia

 

muchacha punk revisitada

a Maky Vázquez

mencionaste algo aquella noche sobre cabalgar con valentía hacia el vacío
algo sobre las nubes y la vida en sentido estricto
algo sobre el espacio de sobra
la fiebre
la materia
cuando tu voz y tu cuerpo eran separados
a distancia considerable de lo físicamente posible
algo parecido a la división de la materia y el cuerpo
la polución y el aire
se trataba entonces..de disimular las palabras y los gestos
las acciones
y la mirada
se trataba siempre de llevar el mismo cuerpo
sin ningún cambio en los detalles
sin cambio en las medidas
sin ninguna alteración al orden programado de las células
o el sudor de las manos al estrechar los bordes

para romper el hielo sólo nos miramos las entrañas
pasamos de la timidez del primer encuentro
a la confianza de los que se conocen más allá de los sentidos
y lo que antes creíamos detalles o bellos defectos de un cuerpo cohesionado
no eran
no eran tampoco las miradas
los pliegues
ni las luces
no eran tampoco los idiomas inteligibles de una lengua
que no atendía órdenes..del cerebro alterado por sustancias

hacer preguntas en este instante carecía de sentido
así los pensamientos se desgajan uno a uno
y el horror
y el miedo
que pasa a segundo plano
cediendo el lugar..a la rabia y la locura
tejen los cuerpos con la piel
el cabello y los sentidos

la simulación del movimiento
se convierte en el reposo de los entes
mientras celebrábamos la caída
la última pluma volátil del ángel guardián perdido a plena luz de ocaso
el llanto continuo
húmedo a la luz de las lámparas de aluminio
donde la lluvia caía sólo de manera horizontal

caminando
celebrando el peso de tu cuerpo desplomado
en un almohadón que resecaba la piel entera
la sangre
la saliva que iluminaba los cuerpos cenizos
tras las puertas incendiadas y los puntos cardinales sin origen
las discusiones nocturnas
sobre las proporciones posibles de un cuerpo perfecto
mientras la noche y la nicotina
volvían amarillos nuestros dedos

ambos celebramos
y ambos sabíamos que estábamos locos
nos lo habían dicho desde siempre
están locos y se van al infierno nos decían
y nos íbamos
marchando con gusto
y esa sonrisita pegada al rostro
mientras nuestro ángel de la guarda
olvidaba su última pluma en un hotel de paso

anticipando la rendición de una lengua que se cantaba a sí misma
el empequeñecimiento de las almas
que no por breves menos sustanciosas
el correr desnudo de una muchedumbre pasmosa
que nos despreciaba sin mirarnos a los ojos
pero nos miraba desde lejos
y mirándonos descubrían lo lejos que siempre habíamos estado
lo remoto de nuestras voces
lo voraz de nuestros cuerpos
la inmortalidad de nuestro estado
y lo distante de nuestras almas

somos mala hierba
contaminamos a los otros decían
dañamos a los otros nos decían…. desde que los otros son distintos
desde que nosotros fuimos los otros
nuestra figura descuidada
vuelta al revés por el paso de los días vistos muy deprisa

allí donde la inmortalidad caminaba a sus anchas
nuestras sombras ateridas
se diluían con el sudor y la saliva de las horas
entonces más longevas que la representación continua de la noche
a manos del destino disolvimos nuestro pensamiento entero
a expensas de la noche
lo que a nuestros poros escapaba
regresaba a nuestra mente
éramos una simple fórmula con los ojos desviados
el soplo divino convertido en el suspiro de dios ante su propia imagen

la nostalgia nos era negada
nos despreciamos el rostro y las miradas
la prisión constante de un cuerpo ya incompleto
donde encontramos la infancia dañada
y los ojos fijos en los recuerdos anteriores

la imposición de una lengua que se enredaba por tu cuello
que nos envolvía el cuerpo entero
y nos desviaba la mirada

 

lo que el astronauta extraviado le confesó a su rescatista…. segundos antes de que su memoria se viera consumida por el recuerdo de las explosiones solares y el llanto de los pájaros

pura astronave brilla siempre
como una simple lámpara de aceite
que ya se siente sola
y sin familia
en el terrible espacio
entre tanto cielo ciego
que no cesa
y tanto abismo centelleante
que no se abre

Jorge Eduardo Eielson

1.

el grito de piedra toma forma en el vacío
rodeando una manada de estrellas dispersas
que gimen y gritan
la ventaja más plausible de ser un astronauta
es no pisar la mierda de los perros en la acera
bajo el cenit artificial que nos ilumina de nariz a rabo
y la palmada sin eco como el último acto desesperado
sea entonces el tieso encanto de una nave que se aleja
sea pues este acto registrado
como el último antes del descenso

 

2.

la última luz del pórtico se aleja
más rápido que esta nave
que deja atrás los certeros espacios entre las placas tectónicas
que colapsarán más pronto que tarde
yo corrijo hasta perder mis facultades
la aventura espacial a cambio de un puño de tierra firme

 

3.

descendimos por las nubes articuladas
donde el sonido del vacío
hace eco en la transparencia de nuestras manos
tan despacio
tan de pronto
tan articuladas las fronteras que nos limitan el contorno
el abismal sonido de las palmas al juntarse
desemboca en el principio primero del desastre
la amenaza para la destrucción del cielo
la ebullición de la sangre en la cabeza
el opaco olor a naftalina que inunda nuestra nube destrozada
plateado fuselaje piel de repuesto entre los dedos
el tercer planeta es un presagio que no llega

 

4.

y así entre el agreste vacío convertido en el polvo de nuestros cuerpos
la cápsula desciende entre loas y alabanzas
la tierra abandonada enorme y oscura
sustituida por el nuevo puerto seco
que nos traga por completo
tanto vacío no nos cabe ya en los ojos
abandono de una vez mis habitaciones terrestres
la última escena del revival
si los bellos desastres vienen acompañados de una sonrisa de culpa
¿cómo corregir el rumbo de las constelaciones tan cercanas?

 

5.

has intentado masturbarte en gravedad cero
en espera de los próximos turistas
ignorando las viejas leyes de la oferta y la demanda
aguardando en la antigua estación espacial olvidada
que las termitas no consumieron
sin arriba
sin abajo
sin muros que te contengan
la cruel verdad de un destino que se aleja

 

6.

las paredes reblandecidas
suaves como riñones de cordero
no soportan el embate del vacío
revólver luminoso
disipa nuestras cabezas desde el cielo
nuestros cuerpos convertidos en fósiles
descansarán en una lejana playa
libre de turistas
el aterrizaje no tendrá fin
yo celebro las espinas del vacío
escaleras para un cadáver mutilado

 

7.

y los encuentros cercanos con el tercer sexo
que es como el sexo simple
pero sin sexo y sin lo tercero
es decir
un encuentro simple
más simple que lo concreto
y más blando que lo endeble
lo endeble del sexo mismo
pero sin encuentro
qué tiempos son éstos
donde las conversaciones sobre hetairas marcianas
se han convertido en lugar común

 

8.

abandonemos la escafandra para resistir el embate de los siglos
la eyaculación silenciosa de un planeta enfermo
los orines calientes de su núcleo desaparecido
y su piel estirada
tóquese el pecho
y cierre los ojos
contenga la respiración y los recuerdos
si los perros ladran es señal del despegue
abróchese el cinturón
y protéjase los testículos

 

9.

en tercera dimensión las cabezas lucen más grandes
una mancha o un hoyo negro que nos llama por el nombre
nuestro esperma gravita seguro en el vacío
las palpitaciones nos rajan en tiras estallándonos los ojos
y así solos nos fuimos creyendo el cuento del vacío
así solos nos comimos las entrañas
solos así nomás
miramos por las escotillas en espera del regreso de la noche
el recuerdo de la bomba H
las plantas de los pies que no aterrizan y sedientas se aferran a la tierra
evitando el avance certero y programado de los segundos
y ahí con el humo en los ojos
evitando la congestión haciendo señas con los dedos entumidos
gravitando con los ojos en las manos
la mirada perdida de un cosmonauta se convierte en el punto sin retorno
lo que el cuerpo calla
la mente se lo come
las cosquillas en la entrepierna y el sudor de los costados
la grasa que se extiende tras soportar los embates del tiempo
con escasas horas de sueño y sueños escasos sin horario
acercándonos al astro padre
astro rey
enorme huevo doble yema ardiente inmaculado
que nos cocina sin mirarnos
y mirando hacia abajo nos troza los caminos

 

10.

baila el hombre solitario con su carcasa inflable y escafandra
su paso impetuoso que deja huellas para el tiempo
donde vemos virtualmente su paso a paso por la línea imaginaria
y las fronteras desmarcadas
su hazaña perdida sin oxígeno en papel periódico
ahora en peligro de extinción
dibuja extrañamente un futuro rebasado
por el pasado y el presente
brillo de páncreas y electrones y turbinas

 

11.

lámina de cobre
blanda pared incendiada que desciende entre orillas
aún más blandas
que esta nave nos muestre los músculos debajo de su carne
y el flato supersónico nos impulse a ningún lado
no hallaremos refugio en las estrellas
planetas ni cráteres albergarán nuestros huesos
entre parpadeos nuestro mundo se derrite
y con él nuestra piel torcida y ahuecada
la bolsa de mareo se humedece y nos salpica
las náuseas espaciales no difieren de las terrestres
Oh capitán…. mi capitán
nuestro azaroso viaje ha terminado
al fin venció la nave y el premio fue ganado
el deslinde imaginario
de un cuerpo atiborrado de mañas y recuerdos
que se miran frente a frente a contra luz
se percibe débil y blando
marca de saliva y sudor vitral rodeado de calor
y la escafandra
Oh capitán…. mi capitán
nuestro azaroso viaje ha terminado
al fin venció la nave y el premio fue ganado
tan desde siempre descendimos por las articuladas nubes
donde el abismal sonido del vacío
hace eco con la transparencia de nuestros cuerpos
tan despacio
tan de pronto
tan articuladas las viejas fronteras que nos limitan el contorno
y el abismal sonido de las palmas al juntarse
tocando una superficie blanda
desemboca en el principio primero del desastre
lámina de cobre
blanda pared incendiada que desciende entre orillas
aún más blandas
que esta nave nos muestre los músculos debajo de su carne
y el flato supersónico nos impulse a ningún lado
Oh capitán…. mi capitán
nuestro azaroso viaje ha terminado
al fin venció la nave y el premio fue ganado

Gerardo Miranda

Poeta y narrador mexicano (Estado de México, 1984). Licenciado en ciencias humanas con diplomado en filosofía por el Centro Universitario de Integración Humanística (CUIH). Egresado de la maestría en literatura latinoamericana contemporánea. Textos suyos aparecen en varias revistas literarias de México y el extranjero entre las que destacan Círculo de Poesía, Revista La Otra (México), Letras.s5 (Chile), Panorama Cultural (Chile; Estocolmo, Suecia), Ómnibus (España), Revista TriploV de Artes, Religiões e Ciências (Portugal) y Quehacer Político (México), así como en diversas antologías y libros colectivos. Ha realizado entrevistas y reseñas para la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y participado en diversos encuentros y lecturas en las ferias nacionales del libro del Zócalo y el Palacio de Minería desde 2010, así como en diferentes talleres y seminarios literarios. Obra suya se encuentra traducida al portugués y abarca Venus y las moscas (Ediciones El Golem, 2010) y Odilón (Rocinante Ediciones, 2012). Actualmente funge como director de la colección “Señales de Ruta” de la Editorial Tábanos.
Gerardo Miranda

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