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Hablemos, de Octavio Santana Suarez

Poemas

• Miércoles 1 de noviembre de 2017

Rumor de tu casa vacía
(Diagonal…)

Esta piedra abierta, ¿eres tú?, esta casa devastada,
¿cómo se puede morir?
Yves Bonnefoy
(trad. Manuel Álvarez Ortega)

Y cada afecto
Un humo,
Pero vibrante, claro, como un
Bronce que suena.
Yves Bonnefoy
(trad. Arturo Carrera)

el hilo que el sueño sordamente

sigue moroso la ruta de la ceniza
un perfume desalmado flota entre caobas y oro remiso
escancia la tiniebla intrincadas molduras de agua muerta

(resuello de soliloquios rezuma la pátina en los muros ácidos)

venero de la sed el fruto
el fruto es el hijo
la sed es la madre que digo o farfullo
hilo de nada el poema
fulgor de pobre cobre

sigues el fulgor del hilo hacia la ribera que empapa un vómito de alfabetos rotos

sordamente el hilo teje la noche
éxtasis oxidándose de azolvado durar

(ronda)
abrasa tu casa voz voraz aviva la brasa
trenza el treno escande el trino convoca el trueno
a bailar la madre a nadar la mar amarga amarla es beber la sal roer la cal quema ese hueco donde —eco— uno nada

(letanía)
novia ebria que hilas la fiebre
venero de la leche cauda lenta
enhebra el blanco reverbero y susurra
“muere de mí….niño
brotas de ella….estrella
respiras en su aliento
te anegas en el odio de la cal que ciega reverbera”
madre ciega….novia ebria
blanco reverbero….me anega tu locura

estoy en lo desconocido….estás en el albor
nieve de la canícula….ara de la ceniza!

casa roída….lámpara viva
llama votiva….musita la fiebre
tu nombre ninguno….de nadie

………………..—sigo el hilo fulgurante que el sueño desovilla

 

apunte
(02.03.14)

Las más claras distancias
Sueñan lo verdadero.
Jorge Guillén

a la vista el mar de enramadas
te embebe una diáfana respiración de distancias

………………………(entras a la mañana en un arrebato de sed absurda
latido te vuelves

………………en la luz que desatada ríe
…………………………………………….restalla
………………………ola violenta….ánima cimbreante)

—allá en la claridad el pájaro sin más

 

quién

¿cómo pretende el idiota que lo llama “yo”
comprender a sus innumerables quiénes?
E.E. Cummings
(trad. Isabel Fraire)

quiénes….quién
bosque de voces….centelleo de disonancias

memoria….imprecisa….imperiosa
rota y recompuesta….alzada en intrincados meandros de agua quebradiza

familiaridad oblicua con un lenguaje….un rostro
al espejo nace
quieta….incierta….arrebatada
labra deshace cuencas….boca….rictus
…………………………………memoria: batahola en la caja craneal

tedio delirio desolación deseo
…………………………………—eres la novela inacabable

(…)
peso no de morir,
de no decir…
y empeñarse
en esto: desear decir
quién
quiénes
soy….tinta….byte— espejeo

……….y compra la misericordia
—no de acabar
de no saber
quién….quiénes

………………..decirlo destella insumiso en la música de acordarse

 

Naturaleza muerta

¿De dónde, sí, tanta evidencia a través de tanto
enigma….
Yves Bonnefoy

ay, ciegos de su lustre,
ay, ciegos de su ojo
José Gorostiza

Bello el embuste y el ardid piadoso.
Paul Valéry

El deseo redondea al fruto,
ojo voraz de Cézanne,

molicie de la forma que en sí reposa,
en el cáñamo pintado con la mesa
firme y sobre ella, intacto en la luz extraña
el frutero, tan real,
donaire de la transparencia que toma cuerpo, rubor
de sangre —ápice del arte— y conmueve el pulido lienzo:
redondas redundancias,
belleza que en nada se sostiene, vive de aire,
peras o naranjas,
cándidas manzanas…

Desnuda veracidad,
el fruto cavila en sombra
—nada, pura mirada—
el deseo que lo saborea.
Espera
la mano o el beso
o el hambre.

El deseo —ojo voraz— redondea al fruto.

Ciega tu redondez,
peso de padecerte —tan a solas— contorno
que posa entre luces vagas,
…………………………………y enardece en fruto la mirada.
Belleza, rara palabra,
nombre del hambre.
Desea el fruto intacto
—nada, pura mirada—,
la piel sabe a deseo,
y el deseo, ¿a qué?

Aguardas el hambre,
urdimbre de brisa,
antojado esperas
la caricia
del ojo.

Contorno obstinado
el cuerpo —el fruto—
……………….aroma o paráfrasis
de un hueco que llamaste eva

o deseo, voracidad
del ojo que, ciego, mirándote
se mira, cáñamo pintado,
ápice del arte.

Belleza que en nada se sostiene, vive de aire…

Antonio López Mijares

Antonio López Mijares

Escritor mexicano (Guadalajara, Jalisco, 1951). Es doctor en estudios científico-sociales por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), donde fue profesor de 1993 a 2016. Actualmente está jubilado. Ha impartido cursos sobre historia y geopolítica contemporáneas, y sobre la vida política y cultural de México en el siglo XX. Ha publicado los libros de poesía Felicidad en los suburbios claros (Secretaría de Educación y Cultura de Jalisco, 1990); La casa transparente, 1988-1998 (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2000), y Epígrafes, poemas (La Zonámbula, Guadalajara, 2012), entre otros. También ha publicado el libro de aforismos Tópicos (Voces y paisajes. Quincallería y morires) (Editorial Arlequín, Guadalajara, 2003).
Antonio López Mijares

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