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Una muestra de El puente es la palabra

jueves 3 de octubre de 2019
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“El puente es la palabra, antología de poetas venezolanos en la diáspora”, compilación por Kira Kariakin y Eleonora Requena

Nota del editor

Hoy ofrecemos a nuestros lectores los textos de doce de los 101 autores de Venezuela que han tenido que marcharse en la búsqueda de mejores horizontes dada la profunda crisis que azota a la nación latinoamericana, y que se encuentran reunidos en El puente es la palabra, antología de poetas venezolanos en la diáspora. Un trabajo de selección que emprendieron las escritoras Kira Kariakin y Eleonora Requena con el auspicio de Cáritas Venezuela, y cuya presentación será este viernes 4 de octubre a las 4 de la tarde. Esta iniciativa es parte de las actividades que se llevan a cabo por la Jornada Mundial del Migrante 2019 abanderada por todas las sedes de Cáritas en el mundo con el lema #CompartiendoElViaje #ShareJourney. Compuesta en su mayor parte por poemas inéditos gentilmente cedidos por los autores, la antología estará disponible para su descarga gratuita en formato PDF en la web de Cáritas, desde el día de la presentación.

 

En Estados Unidos
Leonardo Padrón (@Leonardo_Padron)

Afuera

El ruido de no estar.
Eso soy.
Una espalda.
Un árbol negro en el silencio.
Mi agua cotidiana es de carácter inverosímil.
¿Cuántas fronteras definen a un hombre?
Ha ocurrido la demolición de las ventanas.
La cama donde no hay casa.
El viento dando vueltas en el sótano.
¿Dónde mi biblioteca?
¿Mi canto? ¿Mi lápiz de oro?
Caen mangos podridos en el corazón.
El canto del gallo es una consternación en la vía láctea.
Quieres regresar adonde ya no es.
La gran luz cierra sus ojos.
Afuera es adentro.

 

En México
Alberto Barrera Tyszka (@Barreratyszka)

Palabras

Todos soñamos con volver a casa. Incluso
los que se quedaron, los que jamás se fueron,
los que siguen adentro, enfrentando
el orden implacable del naufragio.

La casa es un mapa, una lengua, una forma
de vivir, de ser juntos.

A veces despierto y siento que todos estamos
en un océano oscuro, una penumbra líquida,
sin final.

Vamos nadando, aferrándonos a algunas palabras,
como si fueran balsas,

….boyas de luz en mitad de la nada.

Manguangua  Caliche  Bululú
…..Zaperoco….Guachafita…..Furruco
Ñapa Ñero Catanare
Perolito
…..Firi firi
………Bazirruque
GameloteTuyuyoBochinche

Vamos a tientas,
abrazados a ellas.
Tratando de inventar una nueva geografía.

Somos palabras que flotan en las sombras,
buscando…………..todavía
el camino de regreso a casa.

 

En Italia
Erika Reginato (@ErikaReginato)

¿Dónde se han ido?

¿Dónde está mi ciudad,
desapareció en lo profundo del mar?
y ¿mis amigas? las que esculpían sus cuerpos en la arena,
ahora que son de cristal, aún ¿las podré ver?
¿los habitantes del agua,
los caminantes de la plaza La Candelaria,
los lanzallamas?

¿Los encontraré entre los demás restos,
de carne, sangre y asfalto entre gestos de esperanza?

Todo está aquí,
quemado en sus adentros con lava de un volcán.

¿Dónde están el Ávila, el Salto Ángel?
la cascada en el vuelo de las águilas.
Dicen que ahora sólo hay bombas de gas,
que no se puede respirar.

¿Dónde están los que dejaron ver sus manos blancas
y desaparecieron en el clamor de la noche?

¿Dónde están los niños que esperaban
las medicinas en el hospital San Juan de Dios?

¿Dónde está la brisa fuerte del trópico
que arrasaba en la Tierra de Nadie
los pasos de mi exilio?
………………………….Necesito tocarte vida mía,
…………………alcanzar el cielo,
…………………regresar a mi ciudad.

(poema inédito del libro bilingüe Alma de fuego)

 

En Chile
Georgina Ramírez (@GeorgiaRamirezA)

Un poema llamado país

Partir
es siempre partirse en dos
Cristina Peri Rossi

No es sólo partir
y dejar el hambre en las esquinas

Es escuchar en tu idioma
palabras ajenas

Explicar la miseria que te curte la piel
y te inunda la mirada

Defender la dignidad
de las siete estrellas tatuadas


partir es partirse
van pedazos de ti
sin ti
recorriendo caminos
que no conducen

Partes con el hambre de todos
en la espalda
y cada bocado duele
por el que nada
lleva a la boca

y buscas algún sabor
que llene tanto vacío

Así se parte
así nos partimos

mientras vamos en trenes
que nunca llegarán a casa

 

En Argentina
Eleonora Requena (@EleRequena)

Tu rastro al despertar, las tardas menguas,
líbrame de estar aquí y allá donde solía
ahora que estos grillos de la madrugada
se me agolpan en el cráneo, dónde estoy y dónde están,
dónde cabría, se abre el tiempo de las guardas,
los anillos, las visitas sibilinas en los sueños,
el metrónomo, tac, tac, me llamas
desde el fondo de la casa,
cómo están, aguacero de la tarde, empapa,
sinfonía de chicharras, truena,
estamos bien, jugamos en el patio de cemento,
las paredes las mancharon los muchachos,
cae la mañana, cae la tarde, cae la noche,
caigo en estos pozos, mamá, y no quiero,
me duele nombrar las lejanías, arden,
cúrame la fiebre, sana, sana,
culito de rana, un ponche con gotas de brandy,
alguna voz, tu reino líquido, apacíguame,
allá donde me escurro cuando duermo
es aquí cuando despierto, llámame,
solecito tibio, luz de la luna afuera,
los perros ladran sin consuelo, tierra.

 

En Barcelona, España
Virginia Riquelme (@vriquelme)

7494 kilómetros

Rehacerse no debería ser asunto de la obligación
sino deseo adquirido de las almas libres
pero esa maleta arrinconada se encarga
con ahínco y sin miramientos
de recordarme la tarde en que se emitió el primer mandato:
sal sin mirar atrás, allí está el mar por delante.

Mi ansiedad tiene números: 0058, 212
y horarios: la llamada a deshoras como mal presagio
y repeticiones: “No cae”. “Hace tres días que no sé nada”.
Angustiarse entonces no es un asunto de circunstancia
sino la moneda con la que se signó el segundo mandato:
no habrá descanso.

No existe una ley universal que establezca
el legítimo derecho del retorno.
Volver entonces no es una posibilidad
sino nube borrosa, dolor sin forma
deseo desgastado, resignación
y un número incomprensible repleto de Atlántico
7494 kilómetros
una línea inexistente, un resultado en Google
el último mandato:
No hemos podido calcular las indicaciones de
Travessera de Gràcia, Barcelona, 08012
a Calle Sucre, Caracas 1060.

 

En Estados Unidos
Daniel Esparza (@Esparzari)

Hay ciudades sin montañas ante las que rendirse.

Y sin embargo
siempre es posible aprender a temer
la majestad de un árbol en una acera o en un patio
el hielo en la superficie del río en invierno
o los bichos bailando en las noches de verano.

Todo esto mantiene
Cerca, lejos
En casa, fuera de casa,
Dentro, fuera
El espectro de aquella otra ciudad.

 

En Estados Unidos
Nidia Hernández (@lamajadesnuda)

Desde hace días
Crece algo parecido a la nada
Que se inmensa

La blanda brújula del corazón
Toma un camino de agua y se compensa
Luego de ir de una galaxia a otra

No puedo hacer nada
Por ti o por mí
O por nadie
Por el silencio que el viento extiende y lleva lejos
Por la escala invertida y perenne de los días
Por el reloj que vaga
Ciego
Fugaz
Indiferente

El radar de la inconsciencia
Rastrea lugares
Voces
Bambúes
La lumbre de una cabaña en la montaña
Un silencio que amo
Y personas que te esperan

Todo comienza a desaparecerse
En la neblina de la mente
Menos la luz parpadeante de las luciérnagas
Y todo es posible

Es posible por ejemplo
Ser una tortuguita recién nacida
Pedaleando en la oscuridad del mar
Como si conociera todos los caminos

Es posible ser una tortuguita
Indefensa
Frágil
Sobreviviente
Sola
Que vuelve al océano
Sin saber nada de sus padres

Y aun así
Cumple invariable
El hexágono de sus ancestros
En el aro del mar y de la arena

Es probable que todo sea
Únicamente mar

 

En Hungría
Sandy Juhasz (@SandyJuhasz)

Entre dos aguas

Como si los ríos se conocieran.
El Danubio trae historias de otros ríos.
En sus ojos regresan todas mis olas.
—No laves mi tristeza —le advierto—,
es lo único que me queda,
la rabia no cabía en la maleta.
Una pena cristalina se arrima a mi pecho,
en un soplido estallan paredes, soles, ventanas, palmeras,
techos, trozos de montaña, relámpagos que juegan con las sombras de la calle,
y el fracaso sale de la derrota sin dientes de leche,
y el mañana tiene ayeres que la transparencia espanta con las manos que vienen.
En el fondo del agua un brillo de llaves me regresa,
son de aquella puerta azul que no cerré nunca.

 

En Brasil
Jesús Montoya (@jesusmont_)

Taller Rosalina

En la casa de mi madre mis libros están desnudos
están pantanos adormecidos
están fraternos puros
………………polvo ovalado sin mí

……………dónde estarás tú cuándo estarás tú
……………dónde de la noche al botar la basura tú

no voy hacia ninguna parte
en el barrio Guzmán
digo la biografía bordada na língua
………..rotatória

yo nací en el Rosalina
soy la iglesia en la que rezas
la calle por la que caminas
y soy tu cuerpo frente a Santa Rita
……arrodillado
al pedir pan caminos para cantar

….yo soy, por ejemplo, el hijo que se fue
el que invernal escribe para nadie
..oración alguna prédica gráfica
.na lengua esta, na língua ave
no lo dije, lo silbé
………arrebatado
en mi sala en su taller blanco

insólita insiliada te amo
mi orquídea del barrio
mi lucero

mi mamá

 

En Argentina
María Celina Núñez (@MariaCNunezR)

Epitafio

(Nació y murió en el extranjero).

Nunca son pocas las ruinas.

De los bordes de mi país acabado
no quisiera yo vivir.

 

En México
Fedosy Santaella (@Fedosy)

Frontera

Se me olvidaron las pastillas
perdí el candado
organizamos un grupo y esta noche rezaremos el rosario
me siento fantasma
Señor ten piedad…
no tengo ni para un cigarrillo
Cristo ten piedad…
un traguito hace falta
los fantasmas están en Twitter, esta vaina duele
tiene usted señal
no acá no hay señal
hace meses que no me tomo un selfie
se me acabó el agua
mira esta es mi jevita y nos amamos
Padre nuestros que estás en los cielos…
no encuentro el pasaporte
estoy leyendo Doña Bárbara
yo me traje un libro de cuentos de Cortázar
Dios te salve María…
yo estaba estudiando ingeniería, me faltaba un semestre
me iré a vivir monte adentro pero yo no me regreso al agujero
tengo un día entero sin comer
a mi hijo me lo mataron en una protesta
creo que me picó una vaina
tengo frío, mi amor, abrázame
viste qué bonito está el cielo esta noche
papi, cuándo volvemos a casa
mami, dime si en la frontera hay lobos
todo mi futuro lo llevo en dos morrales
lo hago por mis hijos
nos lanzaron piedras como perros
yo tengo una guitarra
pásame el cortaúñas, por favor
me gustan las mujeres con el cabello largo y negro y liso
anoche soñé que estaba en la casa de mis abuelos
yo soñé con mariposas
yo con escarabajos
yo con un reino
las polillas me dan miedo
tengo hambre
murió Ruperta la elefanta del circo de Caricuao
sí, de hambre
tienes un candado que me prestes
me duele donde me picó esa vaina
la frontera es el limbo
la frontera y aun así tan lejos el reino
el reino un fantasma
tengo hambre
coño de la madre las pastillas
siento mi alma como yéndose
como yéndose
y me resisto

Letralia

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