Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo
Saltar al contenido

Cinco poemas de Pedro Javier Castañeda García

miércoles 17 de junio de 2020
¡Compártelo en tus redes!

Súplica

Se mece
la rampa del tiempo
entre destinos suplicantes…

Sus promontorios no cabecean
…….sin nuestra herida esfera solitaria.

 

Señal

Deberían sentarse lejos
de sus pies.
Ver desnuda la ciudad perenne,
la que apenas levanta su sombra.

Y esa espalda cicatriz que tapa su aliento.

¡Acaso no la copiaron con pulso divino,
…los que del cielo pusieron su mazo
y cincel…!

Esperad a verla despertar,
agotar la luz a cuestas,
en su desclavado tendedero celeste.

 

Devolución

Dejad la montaña sola…
Que su cara devastada
sepa recitar la raíz sin frío
de alumbrar venganzas verdes.

Que un nuevo ciprés pueda toser
al cielo, sin distraer su cintura sacramental,
como el brezo maduro,
abrazar descansos de liebre cautelosa.

El nido, ver su porvenir expatriado
entre cánticos radiales de familia
cumplida.

La mariposa, en blanco sentir,
danzar su invisible garabato
contra sueños temblorosos.

Y el mirlo enamorado…
…………retrasar al cazador
en su madrugar incierto.

 

Trueno

Entre pétalos dilatados
de un lento migrar
revuelca la emoción
su rendición,
sin decoro ni órdagos levantiscos.
Unánimes responsos
van sentenciando las alturas
a caideros en Do Mayor, sin orquesta
radial que devuelva egos
de un claustro disperso.

Entre clemencias de sombra
armisticio,
siembran las tormentas de verano,
ese ahogado final,
tras olvidarse el trueno,
en juego de soltería,
del tablero familiar consagrado
a melodías del invierno.

En despecho infiel, calienta su espera.

 

Ocasos1

Antes de la penumbra
sin permiso,
entre descansos dorados
de la tarde acantilada,
embarcamos sus conciertos
pendientes, a trozos de alivio
sumergido.

Esa carretera conyugal
frente al mismo sol rasante
agota en su copa mansa
las deudas del mar
que no cesa de libarnos.

Un rubor oscurecido
de cafeínas cumplidas
nos planta en ascuas
al pedernal de la esperanza
más clara.

Volvemos al llano urbano cansado
de monturas encalladas,
al tiesto de la fiebre doméstica.

Cualquier otra tarde sin ascensos,
brindará por ese carrusel
al sur vertical,
que descabalgue su noche
de sombras planas.

Pedro Javier Castañeda García
Últimas entradas de Pedro Javier Castañeda García (ver todo)

Notas

  1. Ruta suroeste, isla de La Palma.
¡Compártelo en tus redes!
Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo