Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Siete poemas de Carlos Ramos

viernes 30 de octubre de 2020
¡Compártelo en tus redes!
Traducción: Miguel Ángel Curiel

Con la pluma abres la vena del papel

Con la pluma abres la vena blanca del papel / colocas en el centro una lágrima de mar / la sangre vuelve al rojo / escribes así un poema que será ladrillo en la casa de polvo. / Abres la puerta, recibes a los amigos / también ellos polvo / bellas partículas que oscilan en el aire / alrededor de la mesa estallan los huesos / los pulmones se hinchan mal / el aire duele como un veneno / después por la boca escupes el poema / saliva de fuego de los días disueltos / en las noches duras el regreso extinto del que parte.

 

Contra el silencio

El mirar ciego / es un fruto de silencio y oscuridad / por dentro un sol observa / el árbol sueña la memoria / los días queman / el hilo de las horas ya no oigo / reúno / me desintegro como la lluvia antes de llegar al suelo / desaparezco en el impulso de la inmovilidad / el mundo olvida tranquilo / mañana la muerte volverá / bendecida y sucia.

 

Heridas de guerra

De la ventana llega el día ya amanecido / la noche se dilató y yo no vi / fue clara y limpia la gran noche / en el centro de su centro una gran fiesta negra / iluminó y se despertó como un veneno. / Dentro del cuerpo afloran estos cardos / que nacieron cuando no te despediste / y me desperté sepultado en el silencio del mundo / como una simiente. / Telefoneo y descuelgo a la mirada / perforo la piel / escribo un poema invisible / para que nadie sepa que existen / pedazos de ti en mi carne.

 

Decir no es describir

Decir no es describir / el secreto del mundo no es buscar / es abrir en el centro de la luz / el tiempo significativo en el que la palabra encuentra el fuego de su voz. / Decir no es describir / es iluminar / con las venas de un relámpago / deshacer la oscuridad de la sangre / llegar sin partir nunca / pinchar un clavo en la pupila del sol.

 

Paisaje quemado

Las lágrimas llueven hacia abajo / como pequeños paracaidistas / soldados del corazón van de los ojos al pecho / se deslizan en el delicado parapeto del rostro como migajas de luz / se ve mejor ahora el hambre del invierno / dejó en la piel las flores muertas del cansancio / un lamento oscuro en la dirección al incendio.

 

Cartas como las de Rimbaud

Había esa letra de Pan, la memoria timbrando el silencio de cartas como las de Rimbaud / no son mías estas palabras, son de alguien que las cogió del bosque / un alimento transformado, una materia diría particularmente volcánica / el sol negro que muere en tu cabeza viene de la noche / y todo el aire es poco en Rimbaud / para respirarte las flores al cielo devotas / levantan la cabeza para soñar contigo / te sangran el destino / la idea que supera la muerte / la ácida luz de la que te alimentas.

 

Buscabas en la ventana de mis ojos

Buscaban en la ventana de mis ojos el sosiego de un paisaje / y yo soñaba entrar por tus cabellos / descubrir en ellos el instante de la oscuridad / y olvidarme de salir para entrar nuevamente en el mundo dolorido. / Quiero ofrecer al viento estas palabras / llenarlas de nubes / para que pueda leer en tu cielo este poema.

Carlos Ramos
Últimas entradas de Carlos Ramos (ver todo)