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Casa Maldoror, de Johnny Barbieri
(selección)

miércoles 29 de mayo de 2024
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“Casa Maldoror”, de Johnny Barbieri
Casa Maldoror, de Johnny Barbieri (Apogeo, 2024).

Casa Maldoror
Johnny Barbieri
Poesía
Apogeo Editorial
Lima (Perú), 2024
ISBN: 978-612-5122-22-3
54 páginas

Plaza Maldoror

......................en la plaza hay un cisne sin ellos.
la multitud da vueltas balanceándose a la sombra
que ya es otoño.
un turista duerme en la calle con su equipaje
lleno de memorias
y un can que cuida sus miedos,
hay un extraño en la acera que cuenta los pájaros
sin saber contar,
es la Plaza Maldoror y eso es posible,
............mañana estaré convertido en un clochard.
andando sobre ese carril que no conduce a ningún sitio,
sin maletas, sólo con la tonta idea de llegar al martes
y ser otro perdido entre las multitudes,
en esta plaza no hay martes sólo septiembres
y un poco de agua para los que traemos algo de sed
y un pan para los que en simultáneo tenemos
siempre hambre.
......................hay una pared de granito,
recostado sobre ella me doy cuenta de que ya es tarde,
de que han pasado muchos años
y casi todos los sueños se han ido por la borda.
...........tomaré el tren hasta una estación cualquiera,
subiré hacia la Plaza Maldoror
quizás alguien me espere,
quizás alguien piense en mí.

 

los colores del delirio

............................................yo estoy aquí y es la tarde,
y el árbol me mira acercarme a él con sus ojos llenos
de temor.
el río es mi deseo, nuestro mutuo deseo,
estoy aquí a la sombra de este ser que resuena como si
se le movieran las tripas.
...........el árbol está junto a mí con hambre igual que yo,
yo también tengo hambre y frío.
la tarde es celeste y la gente que nos ve pasar
parece no advertir que tenemos frío y hambre
y un árbol que nos cobija.
......................sí, la gente sólo nos ve pasar, cruzar la pista
por esa cebra post Abbey Road a toda carrera
para que no nos arrollen los coches.
.................................la tarde se ha puesto triste,
dentro de mí parece instalarse lo perecedero.
en mí sólo hay polvo y unas prolongaciones de calles
que se hacen desconocidas,
es que en ti sólo hay fisuras acumuladas
desde hace tiempo,
dirás desde el invierno,
yo estoy aquí y es celeste la tarde
con un árbol viejo que huele a orines de perro
y una dentadura amarilla que se le suele caer.
...........será el cigarro,
yo fumo de vez en cuando un cigarro,
yo fumo todos los días
...........y eso es terrible.
......................dentro de este caos soy feliz.
el árbol que me acompaña por París es feliz a mi lado,
alrededor sólo hay pájaros que gorjean
hasta llegada la noche,
la luna arriba es paciente conmigo,
y a veces también conmigo,
será que somos sus viajeros,
sus eternos humanos dados al olvido.
.................................¿tú qué dices?
a veces tenemos razón,
somos sólo los colores del delirio.

 

sobre la terraza del Dôme hay un hombre que toma café

.............................................hay un hombre que toma café
mientras busco el reloj perdido entre las nueve y enero,
el azul es su frac bajo el cielo de París,
escucho un telúrico acorde en tanto dos terrones blancos
se ahogan en negro.
............el Dôme inmortaliza sus espacios,
la voz que nos ocupa trae el poema y las palomas,
atrás el verde es un macetero que contiene las esperanzas,
una mujer se anida a sus recuerdos
mientras el café espera
y mis dedos ahuecan la servilleta enroscada
a la infinitud.
......................sabrá el mundo que estoy en París tomando
un sorbo de una celestial angustia,
......................sabrá la mujer de la mesa de enfrente que mis ojos
la miran desde que sus ojos oscuros se volvieron azules
y el verano se detuvo en su piel.
ya no hay lluvia sólo rezos involuntarios
y una calle aparentemente solitaria
a donde pienso dirigirme después.
.................................ayer es viernes y estoy aquí sentado
a la espera de alguien que me busque,
pero nadie me busca,
yo sólo existo para el café,
y para esa chica rubia de ojos azules
que ha empezado a mirarme con perturbación,
en la terraza del Dôme escribo a alguien
...........que me espera en vano,
espero al azar y escribo mis aplausos de mañana,
silabeo nombres que aún contengo en la memoria,
el espacio se perpetúa en este frío
.................................que me ha esperado por años.
ahora estoy mirando mi reloj que marca enero
y siento que ya es tarde para otros
para mí ha empezado el poema.

Johnny Barbieri
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