Digo tu nombre
Y despierto dormido
Digo una piedra
Y la idea como verde torre de humo
Digo el hechizo
Y todo silencio acampa con asombro
Digo el éxtasis
Y bailamos como explorando el abismo
Dame la demencia de la luz
Dame el espejo quebrado
La sombra
El amargo dulzor de la boca
Las garras del polvo
La espera desvanecida de los pobres
La sangre el perdón
El secreto sagrado del tormento
Dame unas cuantas palabras
Y un poco de aliento en tu negada muerte
Dame la desesperante espera de la espera
Tras torpes cortinas tricolores
Un albor desvelado y efímero
Sangrienta respiración
El pozo donde la tormenta acontece
Un camino de lentas espinas
En la brevedad del agua y el infortunio
Sombra de Pizarnik
Pizarnik azul y muerte
La partícula de la condesa derramada y extinta
Tú eres la arpía
La espina del corazón en la arena
Villana de luz
Vertiginosamente escondida
En la penumbra de las ciudades nocturnas
Encadenada
Virgen y harapienta
En todo el negro del paisaje
Sortija del musgo y la lascivia
Esfinges sepultadas
Ebrio talismán
De tentaciones y cobardías
Tragedias y epitafios
De horrendos caracoles dormidos
- Cuatro poemas de Roberto Ortiz Abreu - miércoles 31 de julio de 2024


