1.
Morder y que la vida
devuelva una bocanada...........de recuerdos tenues
que se apartan, que pierden su color entre las sombras.
Morder y sentir
que el pájaro ya lo ha dicho todo, con su plumaje de silencios,
con su querer vivir sobre el hierro.
Morder y no querer
más de lo que se ha tenido.......tratar de enunciar la ausencia
y vestirla de soles, saber...........que su corazón yace en el tiempo,
este tiempo que se guarda en el pecho y es refugio
de lo que se ha querido.
2.
Mataron la forma de mis manos, rompieron
este don del tiempo y de mi madre, robaron
con siniestras retóricas el íntimo fulgor
que impulsa a la flor en su ardor de montaña.
Son crueles
............formas de vida,
.....................................que quiebran
en el mundo las hondas risas de rituales
fundidos en los huesos / secretos
que hacen y forman a las horas / de nada
sirve quizá decirlo, pero las palabras ruedan
como el ímpetu de sangre,
como el dolor escondido.
3.
Se abren las palabras...............se parten como la sangre
que elige sus caminos de cuerpo y de memoria
............una hormiga sepulcral camina
............sobre verbos que pierden
..........................................................................la forma de su ser en el mundo
............un pasado hecho ceniza, un puñal
............fiel de capullos y deseos.......................una boca
que desdice al viento y recuerda
a esos verbos muertos
que se pierden lentamente
.....................................en la hojarasca
4.
Luján
Mi madre fue una larga vigilia
de deseos apagados,
de pasos que encontraban
el error del tiempo y sus vacíos.
Mi madre me enseñó
que el amor florece y rompe
con sus manos de reliquia
las formas abismales de la noche.
Mi madre fue minúscula
en las horas que marcaron mis días
pero aún su decir anuncia
............esta nómina de soles,
............este vestigio de vida.
5.
Este mundo que regala sus guerras y encubre sus perdones.
Este mundo que emula la impaciencia de los ríos
sin entender el ritual de la semilla, de la corriente que en su cauce
auspicia un verbo celeste y lo hace flor de los caminos.
Este mundo, así, brotando de sangre que suplica,
de cuerpos frondosos que renacen y ven su muerte
en pequeñas manos, en castillos en la arena.
Este mundo fue un comienzo, fue un querer,
un deseo niño que fulgura en un viejo corazón,
un viejo corazón / de un fuego ya extinguido.
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