Algo que me excluye
Mi padre pende de una cuerda
lo que fue un lazo es parte de su cuello.
Cuando esto sucede los hijos no debieran estar lejos
no debieran tomar el teléfono y saber.
Deben ser los primeros en cortar la cuerda.
Algo que me incluye
Mi madre sin una de sus mamas
comenzó a olvidar palabras
a poco rostros también se disolvieron.
Lo que fueron órganos cortes radicales
necrosis enorme sanguijuela
pierna sin posibilidad (espectro)
Mi madre diciendo: “Hijos, somos pendulares.
No una lista. Un estado de ánimo”.
Frotando el pedernal
Madre rebasa limitadas dimensiones
previstas para cuerpo principal.
Despliega relativa altisonancia
cuando sentencia solícita y nutriente.
Evita vagas conclusiones.
Sabe bien que mis hermanas
cursivas derivadas son elípticas
prestas a aventar en el yesquero.
Cisne vigilando el ocelote
Puesto que los descendientes
son numéricamente distintos
de los anteriores, enfrentable a ello
madre sujeta a la totalidad mantiene
equilibrio en el puño de lo férreo.
Extiende a cero causa de emisor
inmune de sentido decir pliega y no
renuncia hijos como si el numeral
a cobijarnos fuera y fuéramos hechura
cuando morir de la ecuación sea redil
y ovilla simpatía ganada por contrario.
Pase a bordo
Abuela choca con lo terrenal
como una fiera amnésica.
No ve palabra de la grieta
ni degüello en terciario parloteo.
Abuela pasa a los galeones surtos
dueña de acumulaciones y final feliz.
- Cinco poemas de Miguel Ángel Martínez Sarduy - viernes 3 de abril de 2026


