Saltar al contenido
Hablemos, de Octavio Santana Surez

Diccionario de la Academia se actualiza con más de 2.400 modificaciones

• Viernes 21 de diciembre de 2018
Darío Villanueva y Paz Battaner
Villanueva y Battaner informaron que el DLE recibe una media de sesenta millones de consultas al mes.

La nueva actualización de la versión digital del Diccionario de la lengua española (DLE) contiene 2.451 modificaciones respecto a la anterior, presentada en diciembre de 2017, según explicaron este viernes 21 de diciembre en rueda de prensa el director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, y la académica directora del DLE, Paz Battaner.

El diccionario en línea, que en su versión actual está disponible gratuitamente para su consulta desde el 21 de octubre de 2015 gracias al apoyo de Obra Social “la Caixa”, recibió en 2018 una media de sesenta millones de consultas mensuales, a razón de dos millones cada día.

Esta actualización contiene 748 nuevos artículos, 1.680 enmiendas y 23 supresiones.

El año pasado, comentó Villanueva, “tuvimos 750 millones de consultas en todo el ejercicio y en este año tendremos aproximadamente la misma cantidad, lo cual quiere decir que nunca antes el diccionario ha sido tan útil y ha influido tanto en todos los hispanohablantes del mundo”. Además, el director de la RAE también señaló que después de España, el segundo país que más está consultando el diccionario en línea es Estados Unidos, y les siguen México, Colombia y Argentina.

Esta actualización es la versión electrónica 23.2 y recoge las modificaciones aprobadas hasta diciembre de 2018 por todas las academias que forman la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale). Este contingente de cambios contiene 748 nuevos artículos, 1.680 enmiendas y 23 supresiones. “El objetivo que hemos querido marcar es que este diccionario recopile de manera ágil el trabajo que todos las academias realizamos”, dijo Villanueva. “Ahora contamos con actualizaciones y revisiones constantes para llevar a cabo la tarea”.

El proceso de actualización del DLE implica la identificación de nuevas palabras o nuevos significados y la revisión de las palabras que ya figuraban en él. Esta actualización se realiza agrupando las voces según diversos criterios, como son, entre otros, el área temática a la que pertenecen (palabras de la música, palabras de la química…), sus características gramaticales (sustantivos, conjunciones, adjetivos invariables…), su procedencia (etimologías y extranjerismos) o el área geográfica en la que se documentan.

En su intervención, Paz Battaner explicó que “el aumento de conocimiento lleva a que cada vez haya más conceptos y tecnicismos. El grado de instrucción de la sociedad es más elevado y lo hemos tenido en cuenta para estas incorporaciones”. En relación con los neologismos, la académica también se pronunció al afirmar que “en líneas generales hemos añadido voces que no aparecían y palabras que han sufrido una evolución de valores, ya que han cambiado con el paso del tiempo”.

Battaner mencionó diversos ejemplos que se añaden como nuevos artículos, entre los que destacan selfi, meme, escrache, sororidad, baipasear o retroalimentación; adiciones de acepciones —por ejemplo, en viral se ha añadido una nueva acepción: “dicho de un mensaje o de un contenido: Que se difunde con gran rapidez en las redes sociales a través de Internet”—; supresión de artículos o acepciones ya existentes, o la enmienda total o parcial de algunos artículos, como es el caso de clientelismo.

En esta actualización, el DLE define meme como “una imagen, video o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos”.

En el caso de selfi, adaptada del inglés, aparece hermanada con autofoto, “fotografía de una o más personas hecha por una de ellas, generalmente con un teléfono inteligente y para compartirla”. Ambas palabras “se pueden usar indistintamente”, dijo Villanueva, quien recordó que “hay quien sostiene que ‘selfi’ es una foto de sí mismo, tomada solo por una persona y, por lo tanto, no lo es cuando salen dos personas. Pero nosotros creemos que no es así, por ejemplo cuando alguien se fotografía con los futbolistas y lo comparte continuamente. Ese matiz (de una persona solo) lo hemos descartado”.

Otra palabra nueva que recoge por primera vez el diccionario es sororidad que, en palabras de Battaner, corresponde “a ese grupo de palabras cuyos valores evolucionan y se usan con verdadero afecto o desprecio”. El término, que hasta ahora hacía referencia a la asociación estudiantil femenina en Estados Unidos que habitualmente cuenta con una residencia especial, es también ya “una amistad o afecto entre mujeres” y una “relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento”, aclaró la académica. Por otro lado, el DLE define meme como “una imagen, video o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos”.

La académica hizo también hincapié en la llegada de tecnicismos como dictióptero, un tipo de insecto; ISO, que es el sistema de normalización internacional para la regulación y calidad de los productos y servicios, o retroalimentación, que en biotecnología y tecnología es el retorno de parte de la energía o de la información de salida de un circuito o un sistema a su entrada, pero que también es el efecto retroactivo de un proceso sobre la fuente que lo origina.

Battaner agregó que se ha enmendado la acepción de maltratar añadiendo la posibilidad de que sea a animales, algo que hasta el momento no se incluía en la definición de la acción. Importante matiz es también la enmienda que introduce la nueva acepción de feminicidio, el asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia. Según Villanueva, la definición ahora incluye “una referencia a que lo ejerce un varón”.

Desde su primera aparición en 1780, esta obra lexicográfica se ha ampliado a lo largo del tiempo con veintitrés ediciones.

La directora del DLE también destacó la adición a la acepción de humo como “cosa o hecho sin entidad o relevancia o de apariencia vana”, todólogo, en este caso despectivo, pues es la persona que cree saber y dominar varias especialidades, o tronco, apelativo para designar a un amigo o compañero. También, la inclusión de cuatro adiciones nuevas a la acepción de cuatro palabras, todas ellas con relación con el deporte: local, localía, casa y visitante.

Agregó que muchas de las consultas al DLE en línea se hacen, sobre todo, para ver cómo se escribe una palabra correctamente, y ofreció datos sobre las palabras más buscadas, encabezadas por haber e ir, con 1,1 millones de consultas, y hacer, con 802.546. Sorprendentemente, también aparece cocreta. “Me tiene a maltraer”, dice Villanueva respecto a esta última palabra.

“Desde que soy director de la RAE me vienen haciendo siempre esa pregunta. Se trata de una leyenda urbana, no muy bien intencionada, que alguien nos atribuyó y dijo que estábamos derrapando, pero esta palabra no estuvo nunca ni va a estar en el diccionario en el futuro, porque no la aceptaremos”, agregó Villanueva, quien ya el año pasado había dado similares aclaraciones.

Desde su primera aparición en 1780, esta obra lexicográfica se ha ampliado a lo largo del tiempo con veintitrés ediciones, lo que la ha convertido en la principal obra de referencia y consulta académica de la historia. Este servicio cuenta además con su versión electrónica gratuita desde 2001 y su aplicación para el acceso en línea desde dispositivos móviles puede descargarse en Google Play y Apple Store.

Fuentes: Las ProvinciasRAE
Letralia

Letralia

Letralia, Tierra de Letras, es desde 1996 la revista de los escritores de habla hispana. Para enviarnos información sobre literatura y cultura en general escríbanos a info@letralia.com.
Letralia