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La colombiana Ángela Becerra gana el Fernando Lara de Novela

sábado 27 de abril de 2019
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Ángela Becerra
Becerra obtuvo el galardón con su obra “Algún día hoy”.

La escritora colombiana Ángela Becerra (Cali, 1957) es la ganadora del XXIV Premio de Novela Fernando Lara, dotado con 120.000 euros, según el veredicto que fue dado a conocer la noche del viernes 26 de abril en el transcurso de una cena de gala celebrada en el Alcázar de Sevilla, en España.

La novela con la que Becerra se ha hecho merecedora de este premio, Algún día hoy, es un “canto épico a la liberación de las mujeres”, como dijo la misma autora. La obra cuenta la historia de una joven hilandera colombiana que en 1920 dirigió el primer movimiento activo de Latinoamérica por la libertad de las mujeres.

Betsabé Espinal es el personaje histórico que protagoniza la novela ganadora, una joven de veintitrés años de extracción social humildísima, hija natural de una trabajadora que fue violentada y acabó sus días en un manicomio, víctima de enfermedades agravadas por la desnutrición.

La joven Betsabé tuvo que abrirse paso en la vida trabajando en régimen de esclavitud en una de las fábricas textiles que, en Medellín, reclutaban la mano de obra entre jóvenes y niñas ante la escasez de mano de obra masculina que provocó en Colombia la Guerra de los Mil Días.

Becerra, en conferencia de prensa posterior a la entrega del premio, explicó que aquellas niñas eran aleccionadas para el trabajo en unos patronatos que funcionaban en torno a las fábricas, y que las jóvenes tenían que acudir a trabajar descalzas para no ensuciar las instalaciones.

También se les obligaba a jornadas laborales interminables, para lo cual se manipulaban los relojes de las salas de producción, que eran sistemáticamente retrasados para obligarlas a permanecer más horas en sus puestos de trabajo.

No se les permitía ir a los aseos para hacer sus necesidades mientras trabajaban y, cuando lo hacían, eran observadas por unas mirillas, además de que los capataces las obligaban a mantener relaciones sexuales, fruto de las cuales muchas de ellas quedaban embarazadas, sin posterior asistencia.

Contra ese régimen de explotación se rebeló Betsabé Espinal, liderando una huelga de hilanderas que no fue secundada por los hombres que trabajaban en las fábricas.

Espinal, según Becerra, sin ella proponérselo, acabó liderando esta protesta el día que se subió a un taburete desde el que arengó a sus compañeras para seguir adelante con la huelga en demanda de mejoras laborales y en protesta por los abusos a los que eran sometidas.

Sobre la muerte de Espinal no ha querido explicar nada la autora, por tener relación con el final de la novela, que le tomó seis años de trabajo entre la redacción y la documentación previa.

Becerra agregó que la primera noticia sobre Espinal la tuvo por un documental de televisión, ya que lo único que se había publicado en su país sobre ella fue un libro editado por un sindicato, de modo que la que fue la protagonista de una de las primeras huelgas femeninas de la historia no posee en Colombia ni un monumento ni nombra ninguna calle, ni cuenta con ningún hito que conserve su memoria.

El jurado del premio, convocado por la Fundación José Manuel Lara y al que en esta edición concurrieron 218 obras, estuvo compuesto por Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle, Clara Sánchez y Emili Rosales.

Nacida en Cali, Becerra abandonó estudios de Ciencias Económicas para tomar la carrera de Comunicación y Diseño Publicitario. En 1987, separada de su primer esposo, se traslada a Bogotá, donde continúa una exitosa carrera publicitaria por la que recibió numerosos premios y reconocimientos.

En 1988 viaja a Barcelona y durante trece años ejerce la vicepresidencia creativa de una de las más relevantes agencias publicitarias de España. En 2000, en pleno éxito profesional, abandona su carrera de publicista para dedicarse por entero a la literatura.

Su primer libro publicado fue el poemario Alma abierta (2001). En 2003 publica su primera novela, De los amores negados, que recibió el Latin Literary Award de Chicago a Mejor Novela de Sentimientos.

En 2005 publica El penúltimo sueño, una obra ambientada en Barcelona y Cannes que la catapulta como novelista y por la que obtendría el Premio Azorín de Novela 2005, el Premio a Mejor Libro Colombiano de Ficción 2005 y el Latin Literary Award de Chicago a Mejor Novela de Sentimientos.

En 2007 publica Lo que le falta al tiempo, por la que repite en el Premio Latin Literary Award de Chicago, esta vez en las categorías Mejor Novela de Misterio y Mejor Novela de Sentimientos.

Le seguirían el poemario Amor con a (2008) y las novelas Ella que todo lo tuvo (2009, Premio Planeta-Casa de América) y Memorias de un sinvergüenza de siete suelas (2013).

La autora, quien colabora con diversos medios de comunicación internacionales y en plataformas como Piensa, Es Gratis, ha incursionado también en la fotografía, la pintura, la escultura y el teatro.

Fuente: EFE
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