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La mexicana María Baranda gana el Premio SM de Literatura Infantil y Juvenil

martes 10 de septiembre de 2019
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María Baranda
Baranda “presta a los lectores palabras para nombrar vivencias que en la infancia resultan difíciles”, según indicó el jurado. Fotografía: elcautivo.net

La escritora mexicana María Baranda (México, 1962) es la ganadora del XV Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, en una decisión unánime basada en que “sus personajes retratan la complejidad humana con sus claroscuros, acompañan al lector y reivindican el lugar de los niños y las niñas en la sociedad”, según el veredicto emitido este lunes 9 de septiembre.

Una de las representantes más sobresalientes de la literatura para niños, niñas y jóvenes, la autora recibirá el galardón, dotado con 30.000 dólares, el martes 3 de diciembre, en el marco de la 33ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México.

El jurado reconoce que los libros de María Baranda “propician el diálogo entre diferentes generaciones e identidades”.

El jurado de esta edición del Premio SM estuvo integrado por Irma Ibarra, representante de Fundación SM; Rodrigo Morlesin, por la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco); Luis Téllez, por el International Board on Books for Young People (IBBY México); Héctor Zagal por la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI), y Adolfo Córdova por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc).

“La autora presta a los lectores palabras para nombrar vivencias que en la infancia resultan difíciles”, indicó el jurado en el acta, en la que se agrega que la obra de Baranda, “de amplio registro temático y ejecución precisa, se ha consolidado a lo largo de más de treinta años, y su escritura, principalmente poética, hace del lenguaje un espacio compartido para explorar el mundo interior y exterior del lector”.

Además, “las imágenes poéticas presentes en su literatura transfiguran la realidad ordinaria en un asombroso universo, y su estética refleja un compromiso con los lectores al ofrecerles textos que los interpelan, ampliando las posibilidades de la poesía escrita para niños más allá de la lírica tradicional”.

El jurado reconoce asimismo que los libros de Baranda “propician el diálogo entre diferentes generaciones e identidades”, y que su trabajo “ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de poetas que escriben para la infancia”.

La autora explora el territorio de las emociones en sus libros de poesía.

María Baranda ha dedicado gran parte de su trayectoria a la poesía y a la literatura para niños, niñas y jóvenes. Algunos de los ejes que cruzan su obra son las dificultades que deben sortear los niños para vivir en un mundo mejor, las condiciones sociales a las que se enfrentan en sus vidas y las diferencias que los distinguen como individuos.

De ahí su libro Diente de león, que transcurre en el México rural atravesado por la guerra del narcotráfico, en donde unos niños aprender a sobrevivir en situaciones extremas ayudados por la amistad y la fuerza de las palabras; o Marte y las princesas voladoras, sobre la distinción de tener capacidades diferentes y de cómo eso nos hace especiales ante los ojos de los demás.

La autora explora el territorio de las emociones en sus libros de poesía, como en Digo de noche un gato, cuyos textos hablan del mundo íntimo e imaginario que se tiene en la infancia; también aborda las preguntas esenciales en ¿Quién necesita amigos?, dirigido a los primeros lectores. La amistad como fundamento, con todas sus posibilidades de acercamiento y de libertad, son expuestas a través de diversas preguntas que los protagonistas exponen a lo largo de la historia.

Otros libros para niños publicados por la autora son Tulia y la tecla mágica (2001), Silena y la caja de secretos (2003), Arrullo (2006), Invisible (2006), Sol de los amigos (2010), La casa del dragón y otros poemas de horror (2014), La enorme nada (2016), Un ajolote me dijo… (2017), Máquinas imaginadas (2017). Y de poesía se encuentran Fábula de los perdidos (1989), Moradas imposible (1997), Dylan y las ballenas (2003), Ávido mundo (2005), Ficticia (2006), Arcadia (2010) y Teoría de las niñas (2018).

Ha sido autora invitada para dar conferencias, seminarios, talleres y lecturas de poesía tanto en el extranjero como en su país. También ha participado en la formación de maestros, poetas, escritores de literatura infantil y de mediadores de lectura y bibliotecarios y ha colaborado en varios libros de lectura de primaria y secundaria. Ha realizado dos antologías originales de poesía para niños con autores mexicanos, Hago de voz un cuerpo (2007) y Moyolhonontzin, Hablar con el corazón (2014).

Baranda ha recibido los premios de literatura infantil Barco de Vapor, Castillo de la Lectura y el Filij de Cuento para Niños. Forma parte de las Listas de Honor de IBBY y del Banco del Libro de Venezuela. Tiene la Mención de Honor en el White Ravens y el Ragazzi de la Feria de Bolonia.

El reconocimiento fue creado en 2005 por la Fundación SM para distinguir la trayectoria creadora de los escritores para niños y jóvenes de Iberoamérica.

En poesía ha recibido el Premio Nacional de Aguascalientes, el Premio Internacional Villa de Madrid en España, el Premio Jaime Sabines-Gatien Lapointe en Canadá y el Premio Internacional Ramón López Velarde por su trayectoria, entre otros, así como las becas Rockefeller/Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y el Sistema Nacional de Creadores de su país.

Los ganadores anteriores del Premio SM han sido Juan Farias (España, 2005), Gloria Cecilia Díaz (Colombia, 2006), Montserrat del Amo y Gil (España, 2007), Bartolomeu Campos de Queirós (Brasil, 2008), María Teresa Andruetto (Argentina, 2009), Laura Devetach (Argentina, 2010), Agustín Fernández Paz (España, 2011), Ana María Machado (Brasil, 2012), Jordi Sierra i Fabra (España, 2013), Ivar Da Coll (Colombia, 2014), Antonio Malpica (México, 2015), María Cristina Ramos (Argentina, 2016), Marina Colasanti (Brasil, 2017) y Graciela Montes (Argentina, 2018).

El reconocimiento fue creado en 2005 por la Fundación SM para distinguir la trayectoria creadora de los escritores para niños y jóvenes de Iberoamérica. Es convocado anualmente en colaboración con la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en México (Unesco), el International Board of Books for Young People (Ibby), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OIE) y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), con la colaboración de la FIL Guadalajara.

Fuente: FIL
Letralia