
Un legado póstumo de quien fuera una de las más reconocidas escritoras españolas del siglo XX, Rosa Chacel (Valladolid, 1898; Madrid, 1994), fue depositado el lunes 5 de febrero en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, en Madrid, por Jamilia Caetano, nuera de la autora, y otras personalidades, como parte de las actividades por los treinta años de su muerte.
Forma parte del legado una carta “absolutamente inédita”, con correcciones hechas a mano, que Rosa Chacel le dirigió a la escritora y pensadora María Zambrano. El documento mecanografiado tiene retoques autógrafos de la propia Chacel y refleja la buena sintonía que ambas habían mantenido y, cuarenta años después, las diferencias que les distanciaron.
También se guardó el borrador del artículo (sin concluir) titulado “Rosa mística”, que fue publicado en noviembre de 1984 en la revista Cuadernos Hispanoamericanos, en su número 413. El texto apareció publicado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

El legado, que se completa con una vistosa pipa en su estuche original y la placa que la autora recibió del Ministerio de Cultura de su país cuando fue distinguida con el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1987, quedó guardado en la caja de seguridad número 971 de la antigua cámara acorazada de la sede del Cervantes, donde también se atesoran legados de otros grandes autores de la época, como García Lorca, Luis Cernuda, Pedro Salinas o María Zambrano.
Por su parte, el Instituto Cervantes aportó, para su Biblioteca Patrimonial, una decena de títulos de la novelista y cuentista vallisoletana, entre ellos, primeras ediciones de libros como Memorias de Leticia Valle (1945), A la orilla del pozo (1936), Alcancía (1982), Sobre el piélago (1952), La sinrazón (1960) o Saturnal (1972).
El director del Cervantes, Luis García Montero, hizo un repaso de la trayectoria de Chacel, quien da nombre a la biblioteca del centro de Porto Alegre, en Brasil, uno de los países en los que vivió un largo exilio que comenzó en 1938 y se prolongó hasta 1974, y recordó cómo la autora llegó a Madrid a los diez años de edad, procedente de su Valladolid natal, para convertirse “en alguien que respiró todos los aires de la transformación artística de la época”.

Tras aludir a los diarios de Chacel en los que hablaba de cómo una persona occidental “se contamina” cuando renuncia a sus valores, García Montero afirmó que “al recibir este legado nos contaminamos de la calidad literaria y cultural que enriquece nuestros valores y nos compromete con el futuro”.
Antonio Piedra, director de la Fundación Jorge Guillén, entidad con sede en Valladolid dedicada al estudio y la difusión de la obra de este poeta y de otros muchos autores que han legado sus fondos, recordó que Rosa Chacel “no obtuvo el Premio Cervantes por razones estrictamente políticas”, y destacó el contraste entre ella y María Zambrano. Siendo ambas feministas, su planteamiento ideológico y progresista fue diferente: Chacel era absolutamente pragmática, mientras que la filósofa malagueña creaba “en las nubes, en el cielo, su discurso poético”.
Rosa Chacel nació el 3 de junio de 1898 y murió el 27 de julio de 1994. Su obra incluye novelas, poesía y traducciones. Durante la Guerra Civil Española, vivió en el exilio en varios países. Además de publicar una extensa obra narrativa, mantuvo una estrecha relación con los jóvenes poetas de la Generación del 27. Participó activamente en tertulias y debates entre los intelectuales de la época y colaboró en las revistas más destacadas de esos años: Revista de Occidente, Gaceta Literaria y Hora de España.
Fuente: Instituto Cervantes
- Narradores de Panamá pueden ganar 5.000 dólares (y publicación) con un libro de cuentos - domingo 26 de abril de 2026
- Vuelve el concurso que busca “el mejor poema del mundo” y paga 2.000 euros al ganador - sábado 25 de abril de 2026
- Convocatoria abierta para el Premio LOEWE de Poesía 2026 para poemarios inéditos en español - sábado 25 de abril de 2026


