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Miguel de Unamuno, doctor honoris causa póstumo de la Universidad de Salamanca

miércoles 6 de marzo de 2024
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Doctorado “honoris causa” póstumo de la Universidad de Salamanca a Miguel de Unamuno
Salomé y Miguel de Unamuno recibieron el título en nombre de su abuelo. José Manuel García • Salamanca Hoy

La Universidad de Salamanca (Usal) confirió, a título póstumo, un doctorado honoris causa al escritor español Miguel de Unamuno (1864-1936), en un acto, con presencia de las autoridades de esa casa de estudios y de tres de los nietos del autor, celebrado el miércoles 6 de marzo en el Paraninfo de las Escuelas Mayores, en el marco del centenario, cumplido en febrero, del destierro en Fuerteventura que le impuso Primo de Rivera.

Recibieron el título Salomé y Miguel de Unamuno, los dos nietos que quedan vivos de los seis que llegó a conocer el autor de Niebla, en tanto que otro nieto, Pablo de Unamuno, médico y profesor jubilado de la Usal, leyó la defensa de la máxima distinción académica de esta institución. “Siento pudor al presentar esta laudatio de mi abuelo y es que lo normal es que un abuelo apadrine a un nieto y no al revés”, expresó.

Los tres familiares agradecieron el acto, que en sus palabras consistió en “darle a Unamuno lo que es suyo desde hace un siglo, por decir siempre lo que pensaba, enfrentándose al poder, criticando y condenando su actitud represiva”. “Este honoris es suyo desde hace un siglo, cuando estaba enfrentándose al poder represivo”, agregó, visiblemente emocionado, Miguel de Unamuno Adarraga.

La Universidad de Salamanca fue el único destino de la vida académica de Unamuno, quien priorizó su actividad docente sobre todas las otras y fue rector durante un total de dieciséis años en tres períodos entre 1900 y 1936, destituido tres veces por los gobernantes del momento.

A la ceremonia asistieron, además del rector Ricardo Rivero, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, y el presidente del Consejo Social de la Universidad de Salamanca, Ignacio Sánchez Galán, entre otras personalidades.

El rector Rivero calificó a Unamuno como el “más completo” de los rectores de la Usal, el intelectual “de mayor audacia y compromiso de su tiempo” y la persona “con virtudes más admirables, rasgos personales que le costaron el destierro y otros muchos pesares, pero también le hicieron un héroe, con mayúsculas”.

La laudatio, indicó, ha puesto de manifiesto el “incontrovertible antiextremismo de don Miguel, pues siempre se pronunció contra quienes negaban la tolerancia o la libertad de pensamiento. También es inequívoco su verdadero patriotismo, el amor a España por encima de imposturas”.

Resaltó asimismo el valor de Unamuno por buscar “la verdad más profunda”, y por ser alguien que “no asumía la recomendación de callarse, ni siquiera cuando se sucedían las condenas por sus periódicas columnas en los medios de entonces”.

Durante el acto también tuvo lugar el momento de la entrega a la Usal, por el Ministerio de Cultura de España, del título de Ciudadano de Honor de la República en favor de Miguel de Unamuno y la Banda con insignia de la Orden de la República, concedida al escritor, procedentes del Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH).

La sesión académica, que surgió por la iniciativa de los hispanistas Colette y Jean-Claude Rabaté, concluyó con la proyección de un video con testimonios sobre la vida y obra de Unamuno, en el que participaron “unamunólogos” como Luis García Jambrina, Eugenio Luján, Francisco Blanco, los cineastas Manuel Menchón y Alejandro Amenábar, y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, entre otros, además de personal docente, investigador y técnico de la Usal.

El Coro de la Universidad de Salamanca interpretó en el acto tres composiciones: Zeruan eder ilargia, de J. A. Donostia (1886-1956), con el que se abrió el acto; Noche cariñosa (final del poema “Al Cristo de Velázquez”), de Juan Alfonso García (1935-2015), y el tradicional Gaudeamus Igitur, armonización de Jesús Guridi (1886-1961) con el que concluyó la sesión. Previamente, había sido descubierto un vítor conmemorativo en el muro de acceso al Paraninfo con el lema “No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas”.

Fuentes: 20MinutosEuropa PressLa Gaceta de SalamancaSalamanca Hoy
Letralia

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