Publica tu libro con Letralia y FBLibros Saltar al contenido

El español Jesús Beades es reconocido por Ediciones Nobel como el autor del “mejor poema del mundo”

jueves 21 de marzo de 2024
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Jesús Beades
Jesús Beades obtuvo el galardón con “Plegaria por las conversaciones”.

Con “Plegaria por las conversaciones”, el poeta español Jesús Beades (Sevilla, 1978) se alzó con el premio El Mejor Poema del Mundo, que convoca anualmente Ediciones Nobel, según el anuncio hecho por la editorial el jueves 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía.

El poema de Beades es “destacable por su uso perfecto de los recursos formales y la invisible retórica de su lenguaje común”, asegura el veredicto. “Sorprende el rigor rítmico y métrico en un estilo que debe mucho a un referente de la poesía de siempre, menos visible en nuestro tiempo: Manuel Machado. Además, esta plegaria no es una oración sublime, sino un recuerdo de los momentos memorables, y tantas veces fugaces, que compartimos con quienes dan sentido a nuestras vidas”.

El poema se editará en un libro junto a los otros finalistas seleccionados por el jurado. El premio está dotado con 2.000 euros. La entrega se realizará en una ceremonia conjunta con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos en fecha por determinar.

El certamen recibe poemas escritos en cualquiera de las numerosas lenguas del mundo. En esta edición se recibieron 1.866 candidaturas: 816 de España, 245 de Argentina, 109 de México, 164 de Colombia y 58 de Venezuela, además de otros países entre los que figuran Mozambique, Israel, Sri Lanka o Taiwán.

El Premio Internacional de Poesía Jovellanos fue creado con el propósito de hacer realidad la sugestiva utopía de encontrar cada año “el mejor poema del mundo”, recordando así al ilustre Gaspar Melchor de Jovellanos. El fallo del galardón es una de las actividades principales de la iniciativa Asturias, Capital Mundial de la Poesía, que busca que Unesco reconozca al Principado con esta distinción.

En años anteriores ha sido concedido a “Sy” (“Madre”), de Cristian David López (2014); “Chak” (“Escapar”), de Sepideh Jodeyri (2015); “La oscura intimidad de la medusa”, de Celia Corral Cañas (2016); “Lista da compra da viúva” (“Lista de la compra de la viuda”), de Emma Pedreira (2017); “Alejandría”, de Alejandro Garmón (2018); “Alzheimer”, de Eliseu Ferrero Calatayud (2019); “Arrugas”, de Dalia Alonso Secades (2020); “La tierra de los fracasados”, de Alicia Louzao (2021); “La estatua de Bolívar”, de Óscar Eduardo Soto (2022), y “Posibilidad de la I.A.”, de Jorge Varela (2023).

Poeta, músico y comunicador, Jesús Beades es traductor de la obra de G. K. Chesterton, líder de un grupo de rock y maestro de música. Su actividad creativa alcanza también los ámbitos del humor y la comunicación radiofónica. Es creador del podcast RadioBeades y crítico literario en varios medios.

Ha publicado los poemarios Tierra Firme, con el que obtuvo el Premio Gerardo Diego 1999; Centinelas, con el que se inició la colección Vandalia Nova, de la Fundación José Manuel Lara, y La ciudad dormida, con el que recibió el accésit del Premio Adonáis 2004. También es autor de Mano de música, una plaquette con poemas de juventud.

Textos suyos han sido recogidos en las antologías La búsqueda y la espera (2001) y Alzar el vuelo (2006). También ha colaborado en las revistas Ágora, Nadie parecía, Renacimiento, Clarín o Númenor, de cuya redacción forma parte.

Fuente: Ediciones Nobel

 

“Plegaria por las conversaciones”
Jesús Beades

Ya se han marchado todos. Y en la noche reciente
una conversación aún me baila en la mente,
unas horas de amigos cuando cae la jornada,
y el ubi sunt? resuena como un golpe de espada.
Ya se van a la cama, ya se alejan en sueños
con los ojos brillantes por el vino, y son dueños
de la alegría oculta de combatir el frío,
de haber visto otros ojos mirando el mismo río,
que nos miran y dicen: “¿Tú también? ¡qué alegría!”
Pero de todo esto… ¿me acordaré algún día?
No queremos recuerdos. Queremos nuestras cosas,
beber del mismo río, oler las mismas rosas,
abrazar las espaldas que cargaron las penas,
pero no fantasmales, sino que más terrenas,
más reales incluso de lo que soportamos.
Llenar el cuerpo entero de todo lo que amamos.
Quizás estoy soñando. Me he puesto un poco triste.
Pero Tú omnia nosti, Señor, que siempre viste
cómo mi corazón se alimentaba y vive
de aquellos que vinieron a dar al que recibe,
de aquellos que me diste como se dan los besos,
de esos, por sus nombres, ¡de esos, sí, de esos!
Acuérdate, Dios Padre, de nuestras noches locas,
de las horas de luz que siempre serán pocas.
Convierte Tú en música nuestro no me abandones,
y guárdanos allí nuestras conversaciones.

 

Letralia

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio